Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 14 de marzo de 2009

DEL REFRANERO POPULAR



Se suele dar por hecho que un refrán es un compendio de sabiduría popular….y sin embargo….

Veamos éste: “Sólo tienes que sentarte en la puerta de tu casa y verás pasar el cadáver de tu enemigo”

Supongo que fue originalmente un elogio de la paciencia, o tal vez del triunfo de la justicia, o de la aceptación pacífica de las maldades ajenas, no sé…

Pero a mí se me ocurren algunas cosas al respecto.

Punto 1: “verás pasar el cadáver de tu enemigo” ¿Sí? ¡No me digas! Nunca vi ni espero ver pasar cadáver alguno. En todo caso pasarán sus deudos llevándolo en un cajón, con sus zapatitos lustrados y el mejor trajecito, como cualquier cadáver que se precie. O pasará en un coche fúnebre, manejado por otro además, pero ¿ver pasar el cadáver, así solito?

- “Mirá ahí anda el cadáver de Tal o de Cual…”

No, decididamente no me suena.

Punto 2: Aun aceptando que el mencionado cuerpo inanimado esté dentro de un féretro, debidamente acarreado por la familia ¿qué va a venir a hacer a la puerta de mi casa, si el cementerio más cercano queda en la loma del corcho?

No creo que el último deseo de mi enemigo sea venir a darme con el gusto, y deje expresas instrucciones de que lo traigan a pasear por acá

Punto 3: Lo más probable es que mi contrincante esté sentado en la puerta de SU casa esperando ver pasar MI cadáver. Entonces, ¿quién me garantiza que no sea yo quien vaya primero para aquel lado y no a la inversa?

Punto 4:¿El que popularizó este refrán no tenía nada más entretenido que hacer que esperar cortejos fúnebres? Yo no tengo tiempo para perder en semejantes boludeces.

Punto 5: Si me llego a sentar en la puerta de mi casa, para ver pasar lo que sea, lo más probable es que termine yo en cadáver. ¿O no leen los diarios? ¿No vieron la inseguridad que hay? Mirá si voy a amurallar toda mi casa para sentirme segura, le voy a poner alarma, reflectores con sensor de movimiento, rejas en todas las aberturas, alambres de púas alrededor de las rejas, cactus en los umbrales, voy a alimentar una docena de perros bravos, voy a estar conectada a la central de policía, y después de armar semejante bunker, me voy a ir a sentar DEL LADO DE AFUERA, sólo por las dudas se ande paseando algún difunto trasnochado.

Punto 6: Algo para agregarle al punto 1. Si el cadáver pasa en un féretro, adentro de un coche fúnebre y tapado de palmas y coronas ¿Cómo se supone que voy a verlo? ¿Y si se equivocaron de occiso?

Punto 7: Supongamos que a pesar de todo lo dicho, decidiera sentarme y esperar la carroza ¿qué garantía me dan de que no va a pasar justo cuando yo entre a preparar un café, o a tomar una coca, o a ir al baño, a “destomar” cualquiera de ambos? ¿Y si suena el teléfono, o entro a ducharme justo cuando viene mi enemigo en estado de fiambre? ¿O acaso no voy a comer, a higienizarme y dormir nunca más, sólo para que no se me pase la procesión?

Conclusión de conclusiones: en materia de enemigos, si uno no se toma el trabajo de matarlos personalmente (cosa poco recomendable por innumerables razones que podrían generar otro post) es al cuete esperar para ver sus cadáveres.

Más sano es seguir la propia vida sin desearles ni bien ni mal, porque lo primero es hipócrita y lo segundo es improductivo.

Y en materia de refranes, a éste podemos tacharlo de la lista porque de sabio no tiene nada.

Ahora, si ustedes quieren ir a sentarse en la puerta para ver pasar despojos hasta el próximo sábado, yo no me hago cargo, pero igual los espero con otro post fresquito para ese entonces. Un beso Graciela.

9 comentarios:

Carlos Alberto Arellano dijo...

Graciela:

Muy interesantes (y jocosas) tus reflexiones sobre el refrán que elegiste para esta entrada. Solté unas buenas carcajadas cuando leí: «En la loma del corcho». ¡Jajaja! :)))))

¿Cómo andas? ¿Todo bien?

Saludos.

Graciela L Arguello dijo...

Hola, Carlos Alberto ¡Qué bueno tenerte de nuevo por aquí! y mejor todavía que te hayas entretenido con mi post, porque tengo un largo listado de refranes para cuestionar. Espero que tus cosas anden bien, y de paso, me alegro de que vengas justo ahora, para poder decirte que me encantó tu post del tigre. Tiene una cosa tan naif que me enterneció el alma, ¡pero no puedo dejarte comentarios allá! Igual, no te librás de mí, porque paso a leerte lo mismo. Un beso Graciela

Un beso Graciela

Gurisa dijo...

Si lo miramos bien, como refrán que es, lleva un "mensaje oculto". Y creo que éste es el que más aboga por la paz. Según mi corta (pero intensa :P) experiencia, si alguien te hace daño, no hay que gastar energías en devolver la cachetada. O sea el "ojo por ojo" es al vicio. Porque es cuestión de sentarse cómodo (como dice el refrán), con un matecito, disfrutando la fresca de una tardecita veraniega y uno, tarde o temprano, verá cómo todas las maldades que el otro hizo vuelven en su contra. Y uno sin siquiera tener tierra en las uñas ;)

Graciela L Arguello dijo...

Hola Gurisa , en realidad, humor aparte, yo concuerdo bastante con vos, pues creo en lo que llamo "justicia poética", y que desde un dicho alemán, puede traducirse más o menos así: "El que a otro le cava una fosa, tarde o temprano termina cayendo en ella"

Un beso Graciela

tapi dijo...

Muy bueno el análisis del refrán. No hay garantía que no seas vos al que le toque pasar primero, con los pies para adelante.
Saludos.

Graciela L Arguello dijo...

Hola, Tapi ¿viste? Morirse no es lo grave, ¡la peor parte es que lo disfrutará tu enemigo! Por eso, después de pensarlo un poco, he desistido de suicidarme. Un beso Graciela

Anónimo dijo...

disculpen mi ignoranci"in extremis " pero de quien es la citada frase que desmenusas en detalle , muy interesante reflexion

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Graciela L Arguello dijo...

Hola Anónimo , yo la tengo como "Proverbio oriental", sin autor, de modo que ya somos dos los ignorantes in extremis, si es que tiene un responsable conocido.

Por suerte tengo lectores que me enseñan un montón: Avellaneda, Roy, Terox y Carlos Alberto Siempre estoy aprendiendo de ellos. Ojalá alguno nos ayude en este caso.

Un beso Graciela