Esta vez voy a contarles una de las tantísimas anécdotas de mi actividad docente, y de entrada debo pedirles disculpas por alguna palabrilla que va a aparecer, pero que hace a la historia, y que es la reproducción exacta de lo que ocurrió en su momento.
Estábamos mi amigo Jorge y yo tomando exámenes en Río Cuarto, a un alumno que era en sí mismo todo un personaje, y le habíamos formulado una pregunta de respuesta sumamente básica y sencilla, pero él se fue por las ramas, y comenzó a enredarse, pese a que a cada instante le repetíamos que no buscara respuestas complejas, que la solución correcta era sencillísima.
No hubo caso, pese a todos nuestros esfuerzos por orientarlo, el alumno sobrevolaba el tema, agregándole aspectos que sólo lo complicaban sin resolverlo.
Por fin, no hubo más remedio que revelarle la respuesta esperada, y agregarle la pregunta:
-¿Cómo fue que no pensaste en algo tan simple?"
A lo que respondió, muy suelto de cuerpo y con total franqueza:
-"¡Es que nunca pensé que me estuvieran preguntando semejante pelotudez!"
Y así exactamente lo dijo...
Ahora les pido que tengan presente a Panchita para adopción, sobre todo teniendo en cuenta que para alegría de Pulpo y Dayana, está preparando una columna chimentera nueva, que subirá como post en cualquier momento, mientras dure su mandato de ADT.
Un beso y nos vemos...Graciela.
Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea?
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