Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

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sábado, 16 de febrero de 2019

Un post totalmente diferente.

Hoy mi post es totalmente distinto a todos los demás. Porque se trata de una consulta abierta a mis lectores.
Primero, les pediría que vayan a leer los posts de la etiqueta "Con el alma desnuda",  y luego díganme si les parece que un libro con ese tipo de literatura podría llegar a ser atractivo como para que se vendiera una versión en pdf, vía internet. 
Y ahora les aclaro dos cosas: por un lado, lo que sucede es que revisando viejos papeles, encuentro que puedo armar más de un tomo con esa clase de textos correpondientes al género prosa poética. Pero organizar todo ese maremagnum, merece algún incentivo, y antes de poner manos a la obra, les pregunto a ustedes si estarían dispuestos a leer esa clase de material, y más importante aún, (para mí, desde luego), es si lo comprarían (baratito, baratito, lógicamente) en la red.
Lo segundo es aclararles a qué se refiere el género Prosa poética, que puede llamarse también prosa intimista, y que yo a veces llamo "estilo bolud, libres divagaciones". Se trata de textos en los que no se asume la forma de poesía, pero cuyo contenido tiene mucho del lirismo que caracteriza a los poemas. Tampoco narra historias como en el género cuento, aunque a veces están allí, y se las puede imaginar entre las líneas; sino que se describen emociones, sensaciones, sentimientos, fugaces encuentros o desencuentros, con uno mismo y con otros. Y esos "otros" pueden ser amantes, amigos, recuerdos, animales, nostalgias o paisajes- exteriores o interiores... En fin, todo un mundo, en el que como reza la etiqueta que les mandé a leer, se desnuda el alma.
Y por eso a veces he designado también al género prosa poética como "pornografía espiritual", porque contiene sentimiento explícito.
Así pues, les consulto: ¿emprendo o no la aventura de juntar en un libro todos esos retazos de mis vidas, reales e imaginarias, disfrutadas y padecidas, solitarias o compartidas? ¿Valdrá la pena? 
Y por último una pregunta mucho menos hipotética: ¿quién va a adoptar a Gigi?
Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.

sábado, 9 de febrero de 2019

Un nanocuento más


Mi cuento en seis palabras de hoy es éste:



JUSTICIA.

No detengan ahora mi mano justiciera.
 

Y uno de los  seres que todavía busca hogar es Gigí.

Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.
P.S.: La foto que ilustra el post es de este sitio.

sábado, 2 de febrero de 2019

Algo para compartir.

Los que me conocen saben, sin dudas, que soy un bicho juntapapeles, y precisamente revolviendo entre ellos, encontré este diploma que me enorgullece, y que quiero compartir hoy con los lectores de mi blog. Ya sé que les he contado sobre esto antes, pero acá está la prueba, que no recuerdo si subí alguna vez. Y bueno...mi amnesias parciales también tengo... (Y encima puedo usar el argumento de la Sra Mirtha Legrand: "el público se renueva").
Señoras y señores, con ustedes, ¡¡¡chan cha  cha chan!!, mi diploma de Embajadora de la Palabra, otorgado por la Fundación César Egido Serrano, del Museo de la Palabra, de España:

Y uno de los  seres que más se alegró cuando me lo otorgaron,  fue mi princesita Layka, que está cumpliendo sus primeros 17 añitos, y que ven en la foto de la derecha. Otra que compartió mi alegría y que todavía busca hogar, es Gigí, que está en la otra foto.


Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.
P.S.: La foto es de Bora Bora, en la Polinesia Francesa, con uno de los fabulosos pareos que son la principal producción de la isla. La incluyo para que no crean que sólo sé sentarme en una biblioteca. ¡También disfruto la vida, y de qué manera!

sábado, 26 de enero de 2019

Una vieja entrevista .Parte 2

Como lo prometí el sábado pasado, va la segunda parte de mi conferencia en la Legislatura.



 


Ahora bien, si quieren que su felicidad sea eterna, lo mejor que pueden hacer es adoptar uno de tantos animalitos requeridos de hogar. Sólo me dejan un comentario (si son de Córdoba) y concretamos la adopción. Si son de otros lugares, seguramente hay también grupos que les pueden ayudar en tan noble acción.

Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.

sábado, 19 de enero de 2019

Una vieja conferencia Parte 1

Esto tiene sus años, pero no ha perdido vigencia. por eso he decidio compartirlo. Para no hacerlo muy largo, la filmación está cortada en dos partes, la primera de las cuales subo hoy, y la siguiente la subiré el próximo sábado.


Y como siempre les digo, adopten porque eso cambiará la vida tanto de ustedes como de las nuevas mascotas que lleguen a su hogar.

Uno de esos adoptables es Chika. Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.

sábado, 12 de enero de 2019

¡Salvada por bestia!!!

Ya les he contado varias veces que mi fuerte no es la cocina, pero al menos hoy en día puedo hacer las cosas más básicas en ella, con tanto éxito como para decir que no he matado a nadie hasta la fecha. Y hasta llegué a criar a dos hijos saludables, geniales y divertidos, los mejores del mundo en una palabra, con las poco ortodoxas comidas que les preparé hasta que dejaron el nido. 
Sin embargo, cuando era una recién casada, no tenía ni la más remota idea de nada, como habrán podido apreciar en otras anécdotas que les fui contando.
Y para colmo, mi marido era un amante del buen comer, y en ese tiempo, creía que todo era fácil de resolver... de la manera equivocada.
Efectivamente, como la dueña de la casa que por entonces alquilábamos, era también vecina y además daba clases de cocina, habló con ella, con la insana intención de tenderme una celada, inscribiéndome de prepo en su curso, como si yo no estuviera ya bastante ocupada. Pero...jejeje, la vida hace justicia por sí misma.
Como tenía mucho miedo de que yo lo hiciera quedar tan mal como se merecía, después de una actitud tan ruin como andar buscando cursos para mí, sin consultarme, habló de esta manera con María (tal como ella misma me contó después):
- Mirá que Graciela es muy bestia en la cocina, ¿podrá aprender algo?
- No te preocupes, hasta tuve una alumna tan animal que cuando pregunté cómo pelarían una cebolla, me contestó "como si fuera una banana", y aprendió lo mismo.
Ya preparado, o creyéndose preparado, el Doctor volvió a casa, y haciéndose el inocente me preguntó:
-Che, ¿cómo pelarías una cebolla?
- Y, no sé, supongo que la agarraría de una punta y la pelaría desde la otra, como si fuera una banana...
Huelga decir que nunca me anotó en el curso, nunca asistí a él, y nunca sentí que me hubiera perdido nada. 
Por eso digo, que me salvé por bestia, nomás.
Y la que no es ninguna bestia para nada, es Moria, a quien pueden adoptar en este mismo lugar dejando un comentario ad hoc.
Un abrazo y hasta el p´roximo sábado. Graciela.

sábado, 5 de enero de 2019

El sistema digestivo.

Conozco muchas partes del sistema digestivo: el píloro, el esófago, el estómago, el intestino grueso y el delgado (¿estará a dieta?), pero lo que nunca supe es que comprenda algún órgano de tal longitud como para que conecte nuestra boca con el estómago de algún niño en Nigeria.
Vale decir que si usted quiere colaborar en la lucha contra la desnutrición infantil, señora, la mejor estrategia NO es generarle culpas a su hijo, con aquella frasecita: "tenés que comer todo, pensá en los millones de chicos que pasan hambre en el mundo".
Por si no se ha percatado, si su hijo come hasta los dibujos del plato, puede que se vuelva obeso, pero NO eliminará la pobreza de las mesas africanas.
O sea, mi querida, le recomendaría tres cosas:
  1. No confunda a su hijo, diciendo cosas sin sentido, que lo llenarán de un absurdo sentimiento de responsabilidad en cosas que nada tienen que ver con él.  
  2. En vez de tanta declamación, si su hijo no quiere más comida, ponga en un tupper lo que quedó en la olla y pídale que la acompañe a llevarla a alguien de su propio barrio que a lo mejor lo necesita.
  3. Adopte a Lautaro,  (o a cualquier callejero) para que aproveche algunas de las cosas que sobran en su mesa, si eso le molesta tanto.

Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.