Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 13 de diciembre de 2014

No son ideas mías nomás.

Ustedes saben que mis lecturas son muy eclécticas, y que gracias a la gestión bloguera de Dayana y Pulpo, llegan a mis manos muchos libros recién editados.
Hoy quiero compartir una pequeña historia- para que entre todos construyamos la moraleja- tomada del libro "Missing without a trace. (8 days of horror)", escrito por Tanya Rider y Tracy C. Ertl.
Este libro es de 2011 y fue editado por Title Town Publishing, de USA. Lo interesante es que revela la historia verídica de una sobreviviente, que aún lucha por terminar su recuperación, y la narración es de ella misma, (Tanya Rider) a través de la pluma de Tracy, que lleva alrededor de 20 años como operadora telefónica del 911 en Estados Unidos.
Esto significa que hay mucho para rescatar como aprendizaje, a partir de las experiencias de quienes de modo más directo pueden relatarlas.
La historia previa a los hechos que mantuvieron a Tanya ocho días desaparecida, es también estremecedora, porque ella fue una niña maltratada, abusada y abandonada reiteradamente por sus padres, y las sucesivas parejas que ellos constituyeron.
En el momento de los acontecimientos, todo su universo afectivo, careciendo de hijos, hermanos y otras personas que también pudieran contenerla, estaba constituido por su esposo Tom, que la estaba buscando desesperadamente, pese a las múltiples trabas que iba encontrando en el sistema establecido.
Como Tanya ignoraba lo que estaba sucediendo fuera de su entorno inmediato, ella atribuyó la demora en su rescate a que Tom no la estaba buscando, lo cual le generó un cierto enojo con él, que fluctuaba a veces con su necesidad  de tenerlo a su lado.
Precisamente, debido a todas esas circunstancias, centró su necesidad afectiva, y extrajo todo su consuelo, en medio del delirio, en la única figura que consideraba que nunca le había fallado en toda su historia.
Y esa figura fue Lady, una perrita que había muerto ya varios años atrás, pero que ella creía ver todo el tiempo animándola y confortándola.
El único espacio de paz que Tanya encontraba a través de su ordalía, era en los momentos en que creía tener a su lado a esa antigua mascota tan querida.
¿Qué moraleja les parece que podemos extraer de este relato de la vida real?
Para  mí está claro que el vínculo entre una mascota y su dueño es indestructible, pero además es reconfortante, sanador, y muchas veces es la única razón por la que se pueden superar trances de una dureza inenarrable.
Mientras están vivos, porque tiene uno que seguir adelante, contra todas las tormentas, porque ellos son enteramente dependientes de nosotros, sus "padres humanos".
Y después, cuando son solamente recuerdo, como mi amado Rolf, porque revivir ese infinito amor que nos dieron siempre, es una fuente que nos nutre de fuerzas y entereza, contra todos los tsunamis con que nos embosca la vida. 
Por eso, adoptar un perro como Alicia, la que ilustra el post o Cachamai, nuestro actual ADT, es una medida no solamente amorosa para con ellos, sino que es también casi como comprarse un seguro contra la derrota en cualquier batalla que se nos presente a lo largo del camino.
Aquí pueden adoptar a cualquiera de ambos, a los dos, o a cualquiera de sus casi 90 compañeritos entre los Quinteritos de Estela Jofré y los del refugio S.A.L.V.A.R. 
Un abrazo y nos vemos el próximo sábado. Graciela.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Todavía te extraño...

Cuatro años desde tu partida, y te extraño todavía. También Layka te extraña.
Cuidá de la jauría invisible por mí, hasta que volvamos a reunirnos en ese lugar inexistente en el que querría creer, sólo por vos, y sólo para reencontrarte.
Fuiste el más constante de los amores en mi vida. El que nunca me falló.
El que no declamaba su lealtad: la ejercía.
El que no prometió nunca nada, pero dio sin medida.
El que no necesitaba palabras, que tantas veces sólo sirven para mentir.
El que querría tener hoy a mi lado.
Te extraño, Rolf, y son muchas las veces en que me haría bien tu majestuosa presencia, silenciosa y serena, cuando todo parece un enorme vacío.
Y te recuerdo siempre a mi lado en los largos insomnios compartidos. Las muchas noches de esperar en vano que un nuevo golpe doliera menos, por un momento siquiera.
Pero estabas vos, y era más fácil digerir miles de desengaños cuando notando mi desconsuelo, te levantabas de tu cama y apoyabas tu cabeza en la mía, diciéndome en silencio que nunca estaría sola, que vos sabías, que vos entenderías todo...
Te necesito todavía, mi Federico Alfonso, ¡y me parece tan injusto que la vida humana sea tan larga, y la de su mejor amigo tan corta!
Te extraño, mi viejito, todavía, y en tu nombre, pido ahora un hogar para Cachamai, que tiene todo el potencial para ser también el más leal de los amores para alguien que esté solo.
Y a los lectores, los despido con un abrazo hasta el próximo sábado. Graciela.

sábado, 29 de noviembre de 2014

¡Aprendamos a hablar, por favor!

                                    Lámpara rústica Netra 
 
En el mes de diciembre del año pasado, debido a las altas temperaturas, hubo problemas graves con el suministro eléctrico en Córdoba, y los cortes de energía se sucedían casi a diario.
Por supuesto, los periodistas se dirigieron a la empresa involucrada, y alguien salió a dar las siguientes explicaciones:
Para resolver el problema hay que "doblegar el esfuerzo" (sic)
Ahora bien, si uno busca en el diccionario de la RAE, los significados de doblegar, se encuentra con los siguientes:
  1. Doblar o torcer algo que ofrece resistencia.
  2. Hacer a una persona que desista de un propósito. 
  3. Derrotar.  
Analicemos entonces:
¿Pretendían acaso vencer la resistencia del esfuerzo que se estaba haciendo para tener luz? ¿Querían que el esfuerzo fuera aniquilado, tal vez? Porque eso indicaría la acepción 1.
¿O es que estaban haciendo del esfuerzo, una prosopopeya? 
Para el que esté distraído, le aclaro que una prosopopeya es una figura retórica que personifica objetos inanimados o abstractos. En este caso, el concepto de esfuerzo al que se pretende hacer desistir de su propósito, si no es una prosopopeya, no sé cómo se define. Pero en todo caso, la acepción 2 tampoco era aplicable.
¿Y la 3? Si lo que buscaba la empresa era "derrotar el esfuerzo de solucionar los problemas", no debería haberse esmerado tanto, porque ese esfuerzo ya venía de fracaso en fracaso, y su derrota ya era un hecho...
A menos, claro, que el vocero en cuestión haya querido decir, no doblegar, sino duplicar, que es bien diferente, ¿no les parece?
Y ahora sí, les ruego que dupliquen (y no dobleguen) el esfuerzo para obtener un hogar para Cachamai, que es en sí mismo capaz de iluminar cualquier ámbito con su alegría.
Un abrazo y nos vemos el próximo sábado. Graciela.  
P.S.: La foto que ilustra el post es de este sitio.

sábado, 22 de noviembre de 2014

¡Qué peligro!!!!

Hace algunos meses supimos con tristeza que un hermoso ejemplar de tigre de Bengala había terminado muerto a balazos en una localidad del norte cordobés.
Se entiende el temor de los habitantes, y hasta se puede llegar a entender también como reacción defensiva, esa loca manera de acabar con el problema.
Lo que no se entiende en cambio, es qué estaba haciendo un animal amenazado de extinción, en un hábitat tan incompatible con sus necesidades. 
Por esa razón, es que tomó intervención la fiscal de turno, cosa que me alegra, porque hay un delito en algún lado.  O tráfico ilegal de fauna, o irresponsabilidad de algún empresario de circo (que ya debería haber renunciado también a abusar de los animales como forma de "espectáculo"), o negligencia de las autoridades municipales, o una suma de todas esas cosas.
Como sea, mi preocupación pasa no solamente por lo que concierne a la fauna y la ley Sarmiento, sino también por la idoneidad de la fiscal en cuestión, quien declaró a la prensa:
-"Era un animal pequeño, de solamente cien kilos, es decir una tonelada" (sic)
¡Si el conocimiento legal de esa señora es comparable a sus nociones matemáticas, estamos al horno!
Porque, para el distraído que no lo haya notado, una tonelada no equivale a cien, sino a mil kilos. ¡Al primario de nuevo, señora fiscal!
Si hasta Cachamai lo sabe, y merece, por ello, una adopción inmediata. ¿Quién levanta el guante?
Un abrazo y hasta el sábado próximo. Graciela.
La foto que ilustra el post es de este sitio.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Lo dijo Gustavo, no yo.

Hoy leí estas palabras del enorme Gustavo Adolfo Bécquer:

Al brillar un relámpago nacemos,
y aún dura su fulgor cuando morimos;
¡tan corto es el vivir!
La Gloria y el Amor tras que corremos
sombras de un sueño son, que perseguimos.

Y no pude menos que engancharme en la profunda verdad que tan magistralmente expresan esas palabras.
Primero lo pensé como geóloga, y les garantizo que no hay verdad más absoluta, cuando comparamos nuestro paso por la vida, con la historia del planeta todo...
Sólo después empecé a pensarlo desde otro ángulo mucho más personal y bastante más íntimo.
En efecto, no hay mejor consuelo para los grandes dolores de la vida que pensar en lo breves que son en realidad. Porque todos pasan, al fin, muy velozmente.
Aunque cueste años de lágrimas y tristezas ir dejándolos atrás, al cabo, también pasan.
Por eso mismo, ni la gloria ni el amor que perseguimos tienen la importancia que equivocadamente les asignamos.
Porque un día no estaremos, y lo único que quedará de nosotros serán los objetivos que hayamos alcanzado y nos trasciendan.
Por eso, cuando no esté, quiero haber dejado atrás algo bien pequeñito pero con un gran potencial para crecer, y perdurar en el tiempo: una conciencia en aumento sobre el derecho de los que no tienen más voz que la que nosotros decidimos prestarles. 
Cuando el relámpago que es mi vida haya pasado, y no se vea ya su luz, sólo espero que haya por lo menos una persona que haya entendido alguno de mis sueños, y lo lleve hacia adelante, para permanecer siquiera unos segundos más en la memoria de los tiempos. Y no por mí, sino por ellos.
Y uno de esos "ellos" a los que les presto la voz es Cachamai, que les pide un hogar para su breve tiempo de resplandor en la tormenta.
Ayúdenme a lograrlo. Un abrazo y hasta el sábado. Graciela.
P.S.: Sepan que Tolón, que tantas veces pidió por un hogar aquí mismo, finalmente lo ha conseguido ¡Aleluya!

Tolón ya adoptado



sábado, 8 de noviembre de 2014

Nuevo Capítulo de "Un dios para cada uno".



Este capítulo tiene mucho de confesiones personales, y presenta algunos de los argumentos que todavía justifican mi ateísmo, aunque faltan millones más.
Capítulo 12.

Algunos otros DIOSES CULTOS.

Aquí ocurre un fenómeno particular, que me obliga a sintetizar algunos puntos comunes de variadísimos matices, ya que estos dioses son infinitos en sus posibilidades, como infinitas son las sutiles diferencias que les imponen las mentes que los crean. Tienen en común esencialmente eso: génesis, no en las entrañas ni en la memoria social, como el dios de la Vecina o el Verdulero, sino en la razón. Por eso mismo su amplia variabilidad, ya que la razón no admite limitaciones, y cada cual teologiza a su manera. Pero el sello común de estos Otros Dioses Cultos es su carácter de estudiosos, todos ellos con un master diferente bajo el brazo. Y podemos mencionar las diversas disciplinas sobre las que versan dichos títulos.
Está el dios con un Master en Reencarnaciones, dios entretenido y sociable que se pasa explicando aquello de la inmortalidad del alma, la resurrección de la carne y la vida perdurable; cuyos seguidores tienen en común, por ejemplo, el rechazo absoluto a cualquier eventual donación de órganos, ante la posibilidad de necesitarlos en otro mundo so pena de convertirse en almas no videntes o espíritus con insuficiencia renal.
Luego está el dios con Master en Redención por la Fe, cuyo slogan es: “Cree en mí y yo pago tus cuentas”. Este dios es permisivo y caprichoso. Es el que elige a algunos para salvarse en función de su fe. No pide cuentas de actos sino de creencias. Cuanto menos cuestionamientos religiosos te hagas, más garantizado tienes el ingreso al Paraíso. Curiosamente es también un dios CULTO, porque este principio cuenta con volúmenes y volúmenes de teorizaciones para su apoyo.
Y existen también dioses con Master en “Ciencias versus Milagro”, “Predicciones, Profecías y Futurología bíblica, su interpretación científica”, “Exorcismo, su aplicación parapsicológica”, etc., etc., etc.
Entre todos esos etcéteras, cabe un dios adolescente e ingenuo, que fue mi dios culto entre los quince y los veintialgunos años: el dios que pacientemente explicaba a mi amiga Cristina, sacudida antes que yo por la crisis de la fe. Un dios que contestaba a sus inquietantes preguntas, con sólida desinformación y cúbica perspectiva. Decía Cristina: -“¿ Por qué tiene que existir un dios? ¿Qué prueba tenés?”
-“Si la obra imperfecta de lo artificial tuvo un creador: el hombre,  la obra perfecta de lo natural debe tener un creador perfecto: Dios”.
-“Y si ese dios tuyo es perfecto, ¿por qué permite la injusticia, la maldad o la mentira?” –“Porque deja a los hombres elegir libremente su camino. Son ellos y no Él quienes eligen la injusticia”.
-“Pero ¿por qué la injusticia existe? Él podría impedirlo”
-“¿Y entonces dónde estaría el mérito de ser bueno, si no se pudiera no serlo?”
- ¿Y para qué te sirve el mérito ése?”
-“Para llegar al Reino de Dios, después de esta vida”.
-“¿Y por qué no reina más vale en ésta, en vez de permitir tanta chanchada?”
Allí era cuando ante tanta lógica, recurría yo a la tinta del calamar y le tiraba el argumento límite:
-“¿Cómo podés tratar de entender los designios de un Ser Perfecto con tu mente imperfecta?”
Lamentablemente a Cristina se le acababan las preguntas y yo podía seguir enarbolando mi dios culto hasta la próxima discusión. Pero ahora, yo le soplaría un montón nuevo de preguntas que fueron las que definitivamente determinaron mi éxodo religioso, desterrada en el desierto hasta la fecha.
¿Puede un ser perfecto realizar una obra imperfecta? Si lo hace por error, ¿cómo insistir en la perfección de quien así se equivoca?
Si lo hace intencionalmente, ¿cómo explicar la mezquindad que motiva una obra imperfecta a los solos fines de mantener el dominio sobre ella? ¿Necesita un ser perfecto exigir adoración, tal como un vulgar petimetre vanidoso requiere admiración? ¿Puede un ser superior crearse un hijo para inventarle un calvario sangriento como ofrenda a sí mismo a cambio del perdón a los hombres?
¿Puede un ser divino crear el placer sexual para prohibirlo luego a sus seres más queridos (curas, monjas, etc.)?
¿Puede alguien perfecto crear la sensualidad para castigarla con el fuego del infierno?
 ¿O la inteligencia, para que sus feligreses renieguen de ella a los solos efectos de poder aceptar sin críticas, un adoctrinamiento permanente?
Pocas son las preguntas que verbalizo aquí. Tengo millones más por las cuales he debido tomar un largo reposo, una especie de licencia sin goce de haberes en materia religiosa. Un siglo sabático para probar si puedo crear mi propio dios, porque definitivamente este dios culto hace mucho que ha dejado de ser el mío. 

Ahora, si quieren evangelizarme, ¿qué tal si me regalan un milagro, ofreciendo un hogar para Cachamai?


Un abrazo, y nos vemos el próximo sábado. Graciela. 

sábado, 1 de noviembre de 2014

Rapidito, rapidito...

Una nueva entrega de cuento en versión de seis palabras (mi recurso favorito cuando estoy más apurada que el conejo de Alicia en el País de las Maravillas) género creado por Hemingway y bautizado como Nanocuento.

JUNTOS.

Estaban juntos porque ambos sabían demasiado.
  
Y si bien Cachamai tiene una gran sabiduría, en caso de adoptarlo, él permanecerá con ustedes solamente por amor y lealtad. Si deciden darle un hogar definitivo, sólo me dejan un comentario aquí.

Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.