Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 14 de octubre de 2017

Absolutamente de acuerdo...

Yo leo en cada minuto libre, porque es uno de mis mayores placeres, y así es como encuentro tantas cosas que vale la pena compartir. Como ésta de hoy, por ejemplo.
Es una breve cita de Bonnie Prudden, y en su idioma original expresa:

You can´t turn back the clock. But you can wind it up again.
Que en castellano significa: "No puedes volver atrás el reloj. Pero puedes volver a darle cuerda".

Por cierto, se refiere al reloj biológico, porque al otro, uno lo adelanta, lo atrasa, o lo tira contra la pared, si quiere. Pero en el contexto adecuado, y no literal, la cita es de una gran sabiduría, y me llevó a investigar aceerca de su autora, a quien no conocía.

Bonnie Prudden (January 29, 1914 – December 11, 2011) fue pionera en el fitness, en Estados Unidos, además de montañista y escaladora en roca desnuda.
Como verán en el paréntesis vivió casi cien años, y lo hizo intensamente.
Fue autora de 16 libros sobre entrenamiento físico y Mioterapia para todas las edades y capacidades, y fue una figura en shows televisivos, además de escibir una columna en Sports Illustrated, una de cuyas portadas ilustra el post.
Bonnie fue también una de las primeras diseñadoras de ropa deportiva, para su uso real en gimnasios y eventos deportivos. Es obvio que sabía ella muy bien de lo que hablaba en el momento de emitir el juicio que hoy me llamó la atención. 
Por mi parte, puedo decirles que otra manera de conservar la juventud y la alegría es tener un compañero de vida siempre alerta y juguetón. Como será Moria cuando encuentre su familia definitiva.
Un abrazo y hasta el proximo sábado, Graciela.

sábado, 7 de octubre de 2017

Otro año más.

El pasado cuatro de octubre, cumplí mis primeros 65 años. ¡Y estoy mejor que nunca!!! O al menos así me siento.
No he bajado ni un cambio, como ven. Sigo con todas mis actividades recreativas, y también con los trabajos que voluntariamente decido hacer.
A no temerle pues al paso de los años, porque la única alternativa diferente es el óbito, que por mí puede seguir esperando 100 años más. 
Y si quieren saber el secreto de la madurez plena, se los paso: tener siempre al lado un amor incondicional como es por ejemplo el de Moria, que todavía espera un destinatario definitivo, a quien rejuvenecer día a día.
Un enorme abrazo y hasta el próximo sábado, Graciela.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Un nanocuento.



Una larga semana de muchos festejos, poco tiempo y bueno...va un nanocuento

PEQUEÑEZ.

Le faltó valor. Soltó mi mano. 

Quien nunca soltaría la mano de quien ama es Moria, que está esperando adopción.

sábado, 23 de septiembre de 2017

¡¡¡¡Hay cada comunicador social!!!

Errar es humano, sin duda, pero un comunicador social, al que le pagan para ser el vehículo de las noticias, el conocimiento, etc., está absolutamente obligado a ser doblemente cuidadoso, y a corregir en el acto los errores que comete.
Si no lo hace es porque está convencido de no haberse equivocado, y eso es lo peor.
Y acá les traigo un ejemplo que me erizó hasta las pestañas porque, señores periodistas, hay palabras que sencillamente NO EXISTEN, como la que escuché hace ya algún tiempo en la tele. Hela aquí: "aprovechación" . 
La palabra correcta, por si la ignoran es aprovechamiento, ¿se entiende?
Y espero que tomen nota, porque nada me provoca más "indignamiento" que los furcios que demuestran tan supina "ignoración" y tan absoluto "despreciancia" por la pureza del idioma.
Señores comunicadores, a leer un poco más y a equivocarse un poco menos, que todavía somos muchos los que amamos la belleza del buen decir, y ustedes deberían ser un modelo a imitar, no asesinos seriales de palabras, significados, sintaxis y otras yerbas.
Y hablando de belleza, Moria sigue en adopción, a la espera de su comentario en este mismo lugar.
Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.
P.S.: la imagen que ilustra el post es de este sitio.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Más de mi libro Un dios para cada uno.

Un nuevo paso en esta tarea de compartir mi libro, que no es más que un ensayo satírico, y que como tal debe tomarse.
  
QUINTA PARTE
Los dioses que querría para mí.

Estos dioses podrían ser los míos, pero son tan lastimosamente humanos que debo asumir con amargura, que disto mucho de tener mi angustia teosófica resuelta. Ninguno de estos dioses es completo. Todos tienen una limitación que finalmente los delata como lo que son: meras creaturas de mi mente. Meras sombras que dibujo en la pared. Meros deseos de algo superior.

La cabal comprensión de que estos dioses son aisladamente incompletos casi me arroja de bruces en la tentación de crear un ente compuesto a partir de la sumatoria de los dioses parciales, pero Eteakike (o sea hete aquí que) empiezan a surgir los matices incompatibles que me impiden hilvanarlos juntos. Un Dios padre no puede ser tan compinche como un dios hermano, porque aquél no creció con uno como éste. Un dios amigo no es tan ciego y parcial como un dios hermano que se obnubila por la comunidad sanguínea. Ni un dios padre puede ser tan divertido como un dios amigo, porque tiene otras responsabilidades.

O sea, y otra vez Eteakike vengo a descubrir que en realidad no estoy diseñando dioses aceptables, sino solamente describiendo los más bellos matices de otra cosa que tal vez deba finalmente aceptar que para mi modesta y confusa persona ha usurpado los altares.

Casi definitivamente éstos mis dioses son en realidad las caras que he ido conociendo o imaginando para lo único que hasta hoy me inclino a venerar: EL AMOR. 

Y si de amor se trata, aquí está disponible en la forma de Moria, del refugio, que está buscando hogar desde hace años.

Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.

sábado, 9 de septiembre de 2017

El camino del infierno...

Mi madre siempre fue un riquísimo yacimiento de dichos, proverbios, refranes y otras yerbas.
Y uno de los que recuerdo decía: "El camino del infierno está sembrado de buenas intenciones".
Hoy esto viene a cuento porque el proteccionismo es un claro ejemplo de esa afirmación.
Muchas veces se cometen errores atroces, en pos de objetivos que no pueden ser más nobles.
Algunos de los errores que surgen de un corazón bienintencionado podrían aparecer en la siguiente lista:
  • Acumular animales. Nadie puede ni debe hacerse cargo de más que unos pocos perros o gatos, sin que convierta su vida y la de sus supuestos protegidos en un verdadero infierno. Solamente cuando se cuenta con una estructura bien armada, y una red de contención en la que cualquiera de los miembros humanos puede faltar sin desproteger a los animales, pueden cuidarse más, aun cuando no sea deseable.
  • Entregar en adopción animales a personas que no aceptan seguimiento, o no pasan las encuestas previas de rigor. Muchas personas se involucran en un rescate, y luego lo malogran al entregar al supuesto "salvado", al primero que lo pide en un parque, o a través de un perfil de facebook que no garantiza nada.
  • Negarse a castrar a los animales, tema del que hablaré extensamente en otro momento.
Y así podría repetir muchos errores comunes, cometidos desde la ignorancia, pero sin segundas intenciones.
No obstante debemos asumir, tristemente, que hay también personas que se arrogan títulos de proteccionismo, cuando en realidad están lucrando, ya sea por pedir donaciones  de las que nunca rinden cuentas, o por "adoptar" animales que en realidad quieren usar como reproductores, alarmas gratuitas o regalos para terceros, que en realidad no desean cuidarlos.
De estas situaciones tampoco quiero hablar profundamente hoy, porque ya lo haré más adelante, en otro post.
Hoy quiero hablar, en cambio, de las intenciones a veces subyacentes y no reconocidas de manera consciente.
Quiero que todos hagamos un ejercicio de profunda introspección para reconocer nuestros propios motivos, al unirnos al proteccionismo, sobre todo cuando lo practicamos de modo casi irracional.
La pregunta es cuál es la verdadera razón para levantar perros callejeros, y darlos en adopción como si fueran papas calientes, que queman en las manos, de modo que ni  se pregunta el nombre completo del adoptante potencial.
Y mucho menos se averiguan las condiciones del nuevo hogar, y la capacidad económica, psicológica, emocional y familiar del futuro guardián de una vida.
Me planteo entonces una pregunta: ¿habrá detrás de ese accionar un amor real a los animales callejeros? ¿De verdad será su bienestar la prioridad, al levantar y sacar de la calle a un animal?
¿No será una forma de "sacarlos de circulación"? ¿No será que molestan sus ladridos, sus heces, o su simple presencia, que nos recuerda nuestra falta de amor a los débiles e indefensos?  
¿No será que se prefiere que no estén a la vista, aunque para eso se los saque de los lugares de pertenencia que ellos mismos han elegido, y se los termine entregando a maltratadores, irresponsables o abandonadores seriales?
¿Todo el que anda levantando animales que después da en adopción de cualquier forma, ama de verdad a los pps, o sólo los quiere fuera de su vista, su barrio o su camino?
Los invito a pensarlo un poco. Y recuerden que la única solución mágica para el animal callejero es la tolerancia. Ellos tienen tanto derecho como nosotros al espacio urbano del que nos hemos adueñado. Educar para respetar sus derechos, y cuidarlos entre todos, trabajando para que la calle deje de serles un espacio hostil, sería un verdadero acto de amor.
Y desde ya, les habrá quedado claro que si adoptan a Angelito va a ser con encuesta previa, contrato de adopción y seguimiento. Sólo saldrá del refugio para ir a un lugar mejor, no peor. Posibles adoptantes, ya lo saben.

Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Algo nuevo.



Lo nuevo que les propongo es decir las cosas más científicamente, para educar por un lado, y evitar rispideces por el otro.
Entonces, vean la manera científica de decirlo, y su correspondiente traducción, al lenguaje corriente:

Esto tiene un alto nivel de entropía= esto es un  quilombo.

Me ha provocado un estado de descomposición avanzada= me tiene podrido.

Su IQ deja mucho que desear= es un imbécil.

Su experticia es cuestionable= no tiene ni idea.

Y para decirlo científicamente: si no me ayudan a conseguir hogar para Lautaro, pueden partir con rumbo a las cloacas (ustedes traduzcan como quieran).
Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.