Bartimeo, Federico Alfonso y Elvira Inés, los ángeles del blog.

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sábado, 19 de junio de 2021

Cortito otra vez

Como hago cada tanto, cuando otras actividades exigen demasiado de mi tiempo, hoy les presento un nanocuento, que como les expliqué muchas veces, es un estilo en que el requiito es tratar de narrar o sugerir una historia en sólo seis palabras.
Aquí va el nanocuento de hoy:

BAILE.

Bailábamos. No es lo que parecía. 


Y ojo que la foto- en la que yo soy la de traje naranja- es de una presentación de bachata en un teatro, tampoco es para que le den las connotaciones del cuento.

No sé si les habrá gustado este post, pero los que sí les van a gustar son todos los perritos y gatitos que se pueden adoptar en esta página.


Un beso y hasta el próximo sábado. Graciela.


sábado, 12 de junio de 2021

9 de Junio, día del Geólogo

Seguramente han estado escuchando en estos días que el 9 de Junio se conmemora el Día del Geólogo, y es probable que se hayan preguntado por qué. Pues bien, hace muchos años, cuando inauguré mi otro blog, Locos por la Geología, lo expliqué, y vengo a invitarlos a que vayan a leer la información correspondiente allí.
Y donde también serán bienvenidos es en cualquiera de las páginas donde hay tantos perritos y gatitos esperando por una familia que los adopte con todo amor y responsabilidad. Por ejemplo, aquí
Un beso y hasta el próximo sábado. Graciela.

sábado, 5 de junio de 2021

Hablar bien no cuesta un...

Hoy voy a referirme a algo que dijo en una entrevista de hace algunos años, una de nuestras luminarias faranduleras: Jimena Barón.
En el contexto de una disculpa, por algunos dichos poco felices, explicó esta candidata a uno de los primeros puestos en el top ten de las idioteces idiomáticas, que esas palabras que lamentaba habían sido expresadas en un momento en que "estaba en plena catatombe".
Antes de escribir este post, fui a numerosos diccionarios de diferentes idiomas, para cerciorarme de la posible existencia de la palabra catatombe. Y fue sólo para confirmar mis sospechas: esa palabra NO EXISTE en castellano, aunque hay una parecida en francés y en italiano, que es el término "catacombe", cuya traducción al español es catacumba.
Entonces, ¿estaba esa señora en una tumba o enterramiento subterráneo? Porque no es otro el significado de catacumba. Aunque, claro, tampoco es lo mismo que catatombe, palabra inexistente en nuestro idioma.
La otra palabra que podría parecerse a lo que dijo la actriz y vedette devenida en cantante, es hecatombe, que en un sentido estricto designa una gran catástrofe, con gran mortandad, puesto que se trata de un término generado en la Antigua Grecia para referirse a un sacrificio religioso en el que se daba muerte a cien bueyes. 
¿Habrá estado JB en medio de un terremoto muy luctuoso? Lo dudo, aunque puedo concederle que tal vez estaba pasando por una tragedia personal, con esas pequeñas muertes de ilusiones, sueños y esperanzas. Porque en un sentido metafórico suele decirse que un momento dado de una vida significó para alguien una hecatombe...
¡Ah, pero es que tampoco dijo hecatombe!!!
Entonces no hay vuelta, mis queridos, dijo una burrada lisa y llana.
Como sería una burrada dejar pasar la posibilidad de adoptar bellos perritos y gatitos en  esta página.


Un beso y hasta el próximo sábado. Graciela.
P.S.: La foto es de esta página

sábado, 29 de mayo de 2021

El top ten de los tiempos felices


Hoy les quiero presentar mi propia versión de lo que considero que fueron "nuestros años felices". A ver si coinciden o no conmigo.
  1. Tiempos felices eran aquéllos cuando los teléfonos celulares no sacaban fotos, y la gente, por consecuencia no se pasaba la vida mandando imágenes de sus vacaciones, sus accidentes, sus parientes, sus nuevos peinados, sus intimidades o sus comiditas (o peor aún, chistes que ya eran viejos cuando se inventó el telégrafo), a conocidos eventuales, a quienes todo eso les importa un pomo.
  2. Tiempos felices eran aquéllos anteriores a los grupos de whatsapp, cuando a nadie se le ocurría molestar a los amigos para mostrarles millones de estupideces que ellos mismos podrían buscar en las redes, cosa que no hacen porque no sienten por esos temas, el más mínimo interés.
  3. Tiempos felices eran aquéllos cuando no se acostumbraba interrumpir una fiesta en la que todos se estaban divirtiendo, para pasar videítos insoportables, que encima es obligatorio aplaudir y elogiar al final, y durante cuyo transcurso se debe intercalar ¡ohs! y ¡ahs!, para simular que se los está disfrutando.
  4. Tiempos felices eran aquéllos en que la gente no hacía cadenas terminadas en "mandalo a 5895 amigos y si me querés, a mí también".
  5. Tiempos felices eran aquéllos en que había reuniones en que la gente hablaba entre sí, en vez de pasarse la velada en estado catatónico con la mirada clavada en la pantallita del celular.
  6. Tiempos felices eran aquéllos en que no existía la manía de cuestionar si lo que come el prójimo tiene o no la bendición de los nutricionistas.
  7. Tiempos felices eran aquéllos en que uno podía caminar por la calle sin darse vuelta cada diez pasos para cerciorarse de que no venga un motochoro.
  8. Tiempos felices eran aquéllos cuando los hombres nos decían bonitos piropos y nos galanteaban en la calle, sin arriesgarse a ser linchados por acosadores.
  9. Tiempos felices eran aquéllos cuando importaban más las cualidades de las personas que los precios de sus ropas, el modelo de su auto, o el glamour de sus últimas vacaciones.
  10. Tiempos felices eran aquéllos en que ante una crisis económica, la gente se quejaba menos y se esforzaba más.
Y tiempos felices serán aquéllos en que ya no deba pedirles que adopten animalitos de los refugios, porque no existirá el abandono.
Pero por el momento, no puedo menos que decirles que todavía hay muchos perritos y gatitos que se pueden adoptar en esta página.


Un beso y hasta el próximo sábado. Graciela.

 

sábado, 22 de mayo de 2021

¿Y si pensara antes de hablar, señora?

Hace un par de semanas, la Señora Vilma Ibarra, Secretaria Legal y Técnica de la Nación, dijo con motivo de la pandemia, y cito textualmente: "...hay muchas vidas que lamentar". 

¿Cómo dijo? Repito: "...hay muchas vidas que lamentar". 

Ahora bien, en mi modesta opinión, las vidas no se lamentan, se celebran. En todo caso, las que se lamentan son las muertes, o la pérdida de vidas

A menos que se refiera a las lamentables vidas  de determinadas personas, en cuyo caso el tema ni siquiera tendría relación con la pandemia ni con el virus, sino con la calidad misma de las personas, casi todas las cuales están hoy en el gobierno del que esta Secretaria forma parte.

En ese supuesto, le doy la mano, porque hay vidas que muy difícilmente merezcan ser celebradas, considerando el daño que generan y el ataque a personas, opositores e instituciones en el que se han embarcado...

Pero bueno, me estoy yendo del tema, sólo quería comentar una de las tantas burradas que se escuchan en los medios, sobre todo en boca de los integrantes del "gobierno de científicos".


No sé si les habrá gustado este post, pero los que sí les van a gustar son todos los perritos y gatitos que uno puede adoptar en esta página.
 

Un beso y hasta el próximo sábado. Graciela.

P.S.: Contra lo que algunos creyeron, el cartel que encabeza el post no contiene ningún error, ya que en sistema binario, 10=2 en el sistema decimal.