Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 23 de septiembre de 2017

¡¡¡¡Hay cada comunicador social!!!

Errar es humano, sin duda, pero un comunicador social, al que le pagan para ser el vehículo de las noticias, el conocimiento, etc., está absolutamente obligado a ser doblemente cuidadoso, y a corregir en el acto los errores que comete.
Si no lo hace es porque está convencido de no haberse equivocado, y eso es lo peor.
Y acá les traigo un ejemplo que me erizó hasta las pestañas porque, señores periodistas, hay palabras que sencillamente NO EXISTEN, como la que escuché hace ya algún tiempo en la tele. Hela aquí: "aprovechación" . 
La palabra correcta, por si la ignoran es aprovechamiento, ¿se entiende?
Y espero que tomen nota, porque nada me provoca más "indignamiento" que los furcios que demuestran tan supina "ignoración" y tan absoluto "despreciancia" por la pureza del idioma.
Señores comunicadores, a leer un poco más y a equivocarse un poco menos, que todavía somos muchos los que amamos la belleza del buen decir, y ustedes deberían ser un modelo a imitar, no asesinos seriales de palabras, significados, sintaxis y otras yerbas.
Y hablando de belleza, Moria sigue en adopción, a la espera de su comentario en este mismo lugar.
Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.
P.S.: la imagen que ilustra el post es de este sitio.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Más de mi libro Un dios para cada uno.

Un nuevo paso en esta tarea de compartir mi libro, que no es más que un ensayo satírico, y que como tal debe tomarse.
  
QUINTA PARTE
Los dioses que querría para mí.

Estos dioses podrían ser los míos, pero son tan lastimosamente humanos que debo asumir con amargura, que disto mucho de tener mi angustia teosófica resuelta. Ninguno de estos dioses es completo. Todos tienen una limitación que finalmente los delata como lo que son: meras creaturas de mi mente. Meras sombras que dibujo en la pared. Meros deseos de algo superior.

La cabal comprensión de que estos dioses son aisladamente incompletos casi me arroja de bruces en la tentación de crear un ente compuesto a partir de la sumatoria de los dioses parciales, pero Eteakike (o sea hete aquí que) empiezan a surgir los matices incompatibles que me impiden hilvanarlos juntos. Un Dios padre no puede ser tan compinche como un dios hermano, porque aquél no creció con uno como éste. Un dios amigo no es tan ciego y parcial como un dios hermano que se obnubila por la comunidad sanguínea. Ni un dios padre puede ser tan divertido como un dios amigo, porque tiene otras responsabilidades.

O sea, y otra vez Eteakike vengo a descubrir que en realidad no estoy diseñando dioses aceptables, sino solamente describiendo los más bellos matices de otra cosa que tal vez deba finalmente aceptar que para mi modesta y confusa persona ha usurpado los altares.

Casi definitivamente éstos mis dioses son en realidad las caras que he ido conociendo o imaginando para lo único que hasta hoy me inclino a venerar: EL AMOR. 

Y si de amor se trata, aquí está disponible en la forma de Moria, del refugio, que está buscando hogar desde hace años.

Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.

sábado, 9 de septiembre de 2017

El camino del infierno...

Mi madre siempre fue un riquísimo yacimiento de dichos, proverbios, refranes y otras yerbas.
Y uno de los que recuerdo decía: "El camino del infierno está sembrado de buenas intenciones".
Hoy esto viene a cuento porque el proteccionismo es un claro ejemplo de esa afirmación.
Muchas veces se cometen errores atroces, en pos de objetivos que no pueden ser más nobles.
Algunos de los errores que surgen de un corazón bienintencionado podrían aparecer en la siguiente lista:
  • Acumular animales. Nadie puede ni debe hacerse cargo de más que unos pocos perros o gatos, sin que convierta su vida y la de sus supuestos protegidos en un verdadero infierno. Solamente cuando se cuenta con una estructura bien armada, y una red de contención en la que cualquiera de los miembros humanos puede faltar sin desproteger a los animales, pueden cuidarse más, aun cuando no sea deseable.
  • Entregar en adopción animales a personas que no aceptan seguimiento, o no pasan las encuestas previas de rigor. Muchas personas se involucran en un rescate, y luego lo malogran al entregar al supuesto "salvado", al primero que lo pide en un parque, o a través de un perfil de facebook que no garantiza nada.
  • Negarse a castrar a los animales, tema del que hablaré extensamente en otro momento.
Y así podría repetir muchos errores comunes, cometidos desde la ignorancia, pero sin segundas intenciones.
No obstante debemos asumir, tristemente, que hay también personas que se arrogan títulos de proteccionismo, cuando en realidad están lucrando, ya sea por pedir donaciones  de las que nunca rinden cuentas, o por "adoptar" animales que en realidad quieren usar como reproductores, alarmas gratuitas o regalos para terceros, que en realidad no desean cuidarlos.
De estas situaciones tampoco quiero hablar profundamente hoy, porque ya lo haré más adelante, en otro post.
Hoy quiero hablar, en cambio, de las intenciones a veces subyacentes y no reconocidas de manera consciente.
Quiero que todos hagamos un ejercicio de profunda introspección para reconocer nuestros propios motivos, al unirnos al proteccionismo, sobre todo cuando lo practicamos de modo casi irracional.
La pregunta es cuál es la verdadera razón para levantar perros callejeros, y darlos en adopción como si fueran papas calientes, que queman en las manos, de modo que ni  se pregunta el nombre completo del adoptante potencial.
Y mucho menos se averiguan las condiciones del nuevo hogar, y la capacidad económica, psicológica, emocional y familiar del futuro guardián de una vida.
Me planteo entonces una pregunta: ¿habrá detrás de ese accionar un amor real a los animales callejeros? ¿De verdad será su bienestar la prioridad, al levantar y sacar de la calle a un animal?
¿No será una forma de "sacarlos de circulación"? ¿No será que molestan sus ladridos, sus heces, o su simple presencia, que nos recuerda nuestra falta de amor a los débiles e indefensos?  
¿No será que se prefiere que no estén a la vista, aunque para eso se los saque de los lugares de pertenencia que ellos mismos han elegido, y se los termine entregando a maltratadores, irresponsables o abandonadores seriales?
¿Todo el que anda levantando animales que después da en adopción de cualquier forma, ama de verdad a los pps, o sólo los quiere fuera de su vista, su barrio o su camino?
Los invito a pensarlo un poco. Y recuerden que la única solución mágica para el animal callejero es la tolerancia. Ellos tienen tanto derecho como nosotros al espacio urbano del que nos hemos adueñado. Educar para respetar sus derechos, y cuidarlos entre todos, trabajando para que la calle deje de serles un espacio hostil, sería un verdadero acto de amor.
Y desde ya, les habrá quedado claro que si adoptan a Angelito va a ser con encuesta previa, contrato de adopción y seguimiento. Sólo saldrá del refugio para ir a un lugar mejor, no peor. Posibles adoptantes, ya lo saben.

Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Algo nuevo.



Lo nuevo que les propongo es decir las cosas más científicamente, para educar por un lado, y evitar rispideces por el otro.
Entonces, vean la manera científica de decirlo, y su correspondiente traducción, al lenguaje corriente:

Esto tiene un alto nivel de entropía= esto es un  quilombo.

Me ha provocado un estado de descomposición avanzada= me tiene podrido.

Su IQ deja mucho que desear= es un imbécil.

Su experticia es cuestionable= no tiene ni idea.

Y para decirlo científicamente: si no me ayudan a conseguir hogar para Lautaro, pueden partir con rumbo a las cloacas (ustedes traduzcan como quieran).
Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.

sábado, 26 de agosto de 2017

¿Number one?

En mi país se generan extrañas idolatrías a personas que muestran más la hilacha que los méritos. Pruebas al canto: Vicky Xipolitakis, de la cual ya he contado muchas barbaridades; Maradona, que siembra irresponsablemente hijos por el mundo, a los que reconoce o desconoce según sus cambiantes estados de ánimo,  y quien se mete a declarar consignas violentas, ignorando el dolor de un pueblo hermano; o Charlie García que ha mostrado aristas violentas en casi todos sus reportajes; y, por supuesto, Moria Casán, de la que me ocuparé hoy con una de sus estupideces.

Aclaremos que lo que me molesta es la idolatría a la persona que muestra su carencia de valores como tal. Si quieren admirar su capacidad para patear una pelota o mostrar sus siliconas, adelante, pero eso no significa mostrarlos luego como ejemplos que están más allá de toda crítica, y ante quienes se deban hacer genuflexiones. 

Como lo hace casi el 100% de la prensa, dicho sea de paso.

Pero lo que quiero contarles hoy es la última idiotez de Moria, quien en un reportaje quiso decir que ella es atípica (menos mal) y para eso dijo:

-No me perdonan mi falta de "tipiquez" (sic)

No, Señora, en mi caso  no le perdono la soberbia, la megalomanía y la famosa "lengua karateca" que otros le festejan, y a mí me resulta lisa y llanamente una patética manera de justificar sus exabruptos para cuanta gente osa no arrodillarse a sus pies.

No quiero agregar mucho, salvo una pregunta que me hago siempre: ¿por qué en vez de andar asesinando el idioma no se comprará un diccionario para estudiarlo un poco, ante cada ocasión en que está por tomar un micrófono? 

Y lo otro que debo decir es que mucho más que los descerebrados que mencioné más arriba, me molestan sus aplaudidores incondicionales, que consideran que esos personajes son héroes urbanos que están exentos de responder por sus agresiones, sus incoherencias y sus pésimos ejemplos.

Porque confundir a generaciones enteras de jovencitos que terminan creyendo que eso es el éxito que vale la pena emular, es definitivamente repudiable.

Pero dejemos a la gente que no merece más que ser ignorada, y pasemos a hablar de un grande de verdad; Lautaro, que no anda diciendo estupideces por el mundo, y solamente pide un hogar al que llevar su fidelidad y alegría.

Un abrazo, y hasta el próximo sábado. Graciela.
La foto que ilustra el post, la he tomado de este sitio.

sábado, 19 de agosto de 2017

Un minuto de silencio simbólico.

Hoy les asombrará la ausencia del tipo de posts a los que los tengo acostumbrados. Es de una manera virtual y simbólica, mi minuto de silencio por las víctimas del terrorismo desatado en España, Finlandia, Alemania y Rusia.
El dolor, la angustia y la indignación exceden cualquier discurso que pudiera expresar. Estoy llorando a todas y cada una de las víctimas, y estoy llorando la degradación absoluta a la que ciertas ideologías radicalizadas conducen al ser humano.
Con ustedes en el corazón, hermanos europeos, simplemente mi silencio...

sábado, 12 de agosto de 2017

¡Adentro!!!

Ya les presenté hace un tiempo el concepto de "relaciones" en las danzas folclóricas argentinas. 
Hoy les regalo algunas más por si quieren usarlas. Todas son de mi propia cosecha, de modo que estén seguros de que no serán "las de siempre".

Varón:-¡Ay, qué moza tan bonita!
            Cuando agita su pañuelo
            mientras baila la zambita,
            mi corazón vuela al cielo.
Mujer:- Al cielo se irán volando
            ese mozo y su requiebro
            si por casualidad yo me entero
           de que a otra anda mirando.

Varón:- Esta flor yo le regalo,
             que le compré sin razón,
             pues solamente reclamo
             a cambio, su corazón.
Mujer:- Vaya, vaya con el hombre.
             Su audacia no tiene nombre.
             Mi corazón no es moneda
             con que se pague una flor.

Varón:- Con sólo verla, mocita,
             me sube como una fiebre
             que sólo puede curar
             un beso de su boquita.
Mujer:- ¡Qué tipo más ordinario!
             Para curarse esa fiebre,
             vaya a acostarse al pesebre,
             ya mando el veterinario.

y si se han entretenido siquiera por un ratito,
a cambio sólo les pido un pequeño favorcito,
ayúdenme a conseguir hogar a este bomboncito.

El bomboncito es Lautaro y sólo con dejar un comentario podemos arreglar su adopción.
Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.