Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 22 de noviembre de 2014

¡Qué peligro!!!!

Hace algunos meses supimos con tristeza que un hermoso ejemplar de tigre de Bengala había terminado muerto a balazos en una localidad del norte cordobés.
Se entiende el temor de los habitantes, y hasta se puede llegar a entender también como reacción defensiva, esa loca manera de acabar con el problema.
Lo que no se entiende en cambio, es qué estaba haciendo un animal amenazado de extinción, en un hábitat tan incompatible con sus necesidades. 
Por esa razón, es que tomó intervención la fiscal de turno, cosa que me alegra, porque hay un delito en algún lado.  O tráfico ilegal de fauna, o irresponsabilidad de algún empresario de circo (que ya debería haber renunciado también a abusar de los animales como forma de "espectáculo"), o negligencia de las autoridades municipales, o una suma de todas esas cosas.
Como sea, mi preocupación pasa no solamente por lo que concierne a la fauna y la ley Sarmiento, sino también por la idoneidad de la fiscal en cuestión, quien declaró a la prensa:
-"Era un animal pequeño, de solamente cien kilos, es decir una tonelada" (sic)
¡Si el conocimiento legal de esa señora es comparable a sus nociones matemáticas, estamos al horno!
Porque, para el distraído que no lo haya notado, una tonelada no equivale a cien, sino a mil kilos. ¡Al primario de nuevo, señora fiscal!
Si hasta Cachamai lo sabe, y merece, por ello, una adopción inmediata. ¿Quién levanta el guante?
Un abrazo y hasta el sábado próximo. Graciela.
La foto que ilustra el post es de este sitio.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Lo dijo Gustavo, no yo.

Hoy leí estas palabras del enorme Gustavo Adolfo Bécquer:

Al brillar un relámpago nacemos,
y aún dura su fulgor cuando morimos;
¡tan corto es el vivir!
La Gloria y el Amor tras que corremos
sombras de un sueño son, que perseguimos.

Y no pude menos que engancharme en la profunda verdad que tan magistralmente expresan esas palabras.
Primero lo pensé como geóloga, y les garantizo que no hay verdad más absoluta, cuando comparamos nuestro paso por la vida, con la historia del planeta todo...
Sólo después empecé a pensarlo desde otro ángulo mucho más personal y bastante más íntimo.
En efecto, no hay mejor consuelo para los grandes dolores de la vida que pensar en lo breves que son en realidad. Porque todos pasan, al fin, muy velozmente.
Aunque cueste años de lágrimas y tristezas ir dejándolos atrás, al cabo, también pasan.
Por eso mismo, ni la gloria ni el amor que perseguimos tienen la importancia que equivocadamente les asignamos.
Porque un día no estaremos, y lo único que quedará de nosotros serán los objetivos que hayamos alcanzado y nos trasciendan.
Por eso, cuando no esté, quiero haber dejado atrás algo bien pequeñito pero con un gran potencial para crecer, y perdurar en el tiempo: una conciencia en aumento sobre el derecho de los que no tienen más voz que la que nosotros decidimos prestarles. 
Cuando el relámpago que es mi vida haya pasado, y no se vea ya su luz, sólo espero que haya por lo menos una persona que haya entendido alguno de mis sueños, y lo lleve hacia adelante, para permanecer siquiera unos segundos más en la memoria de los tiempos. Y no por mí, sino por ellos.
Y uno de esos "ellos" a los que les presto la voz es Cachamai, que les pide un hogar para su breve tiempo de resplandor en la tormenta.
Ayúdenme a lograrlo. Un abrazo y hasta el sábado. Graciela.
P.S.: Sepan que Tolón, que tantas veces pidió por un hogar aquí mismo, finalmente lo ha conseguido ¡Aleluya!

Tolón ya adoptado



sábado, 8 de noviembre de 2014

Nuevo Capítulo de "Un dios para cada uno".



Este capítulo tiene mucho de confesiones personales, y presenta algunos de los argumentos que todavía justifican mi ateísmo, aunque faltan millones más.
Capítulo 12.

Algunos otros DIOSES CULTOS.

Aquí ocurre un fenómeno particular, que me obliga a sintetizar algunos puntos comunes de variadísimos matices, ya que estos dioses son infinitos en sus posibilidades, como infinitas son las sutiles diferencias que les imponen las mentes que los crean. Tienen en común esencialmente eso: génesis, no en las entrañas ni en la memoria social, como el dios de la Vecina o el Verdulero, sino en la razón. Por eso mismo su amplia variabilidad, ya que la razón no admite limitaciones, y cada cual teologiza a su manera. Pero el sello común de estos Otros Dioses Cultos es su carácter de estudiosos, todos ellos con un master diferente bajo el brazo. Y podemos mencionar las diversas disciplinas sobre las que versan dichos títulos.
Está el dios con un Master en Reencarnaciones, dios entretenido y sociable que se pasa explicando aquello de la inmortalidad del alma, la resurrección de la carne y la vida perdurable; cuyos seguidores tienen en común, por ejemplo, el rechazo absoluto a cualquier eventual donación de órganos, ante la posibilidad de necesitarlos en otro mundo so pena de convertirse en almas no videntes o espíritus con insuficiencia renal.
Luego está el dios con Master en Redención por la Fe, cuyo slogan es: “Cree en mí y yo pago tus cuentas”. Este dios es permisivo y caprichoso. Es el que elige a algunos para salvarse en función de su fe. No pide cuentas de actos sino de creencias. Cuanto menos cuestionamientos religiosos te hagas, más garantizado tienes el ingreso al Paraíso. Curiosamente es también un dios CULTO, porque este principio cuenta con volúmenes y volúmenes de teorizaciones para su apoyo.
Y existen también dioses con Master en “Ciencias versus Milagro”, “Predicciones, Profecías y Futurología bíblica, su interpretación científica”, “Exorcismo, su aplicación parapsicológica”, etc., etc., etc.
Entre todos esos etcéteras, cabe un dios adolescente e ingenuo, que fue mi dios culto entre los quince y los veintialgunos años: el dios que pacientemente explicaba a mi amiga Cristina, sacudida antes que yo por la crisis de la fe. Un dios que contestaba a sus inquietantes preguntas, con sólida desinformación y cúbica perspectiva. Decía Cristina: -“¿ Por qué tiene que existir un dios? ¿Qué prueba tenés?”
-“Si la obra imperfecta de lo artificial tuvo un creador: el hombre,  la obra perfecta de lo natural debe tener un creador perfecto: Dios”.
-“Y si ese dios tuyo es perfecto, ¿por qué permite la injusticia, la maldad o la mentira?” –“Porque deja a los hombres elegir libremente su camino. Son ellos y no Él quienes eligen la injusticia”.
-“Pero ¿por qué la injusticia existe? Él podría impedirlo”
-“¿Y entonces dónde estaría el mérito de ser bueno, si no se pudiera no serlo?”
- ¿Y para qué te sirve el mérito ése?”
-“Para llegar al Reino de Dios, después de esta vida”.
-“¿Y por qué no reina más vale en ésta, en vez de permitir tanta chanchada?”
Allí era cuando ante tanta lógica, recurría yo a la tinta del calamar y le tiraba el argumento límite:
-“¿Cómo podés tratar de entender los designios de un Ser Perfecto con tu mente imperfecta?”
Lamentablemente a Cristina se le acababan las preguntas y yo podía seguir enarbolando mi dios culto hasta la próxima discusión. Pero ahora, yo le soplaría un montón nuevo de preguntas que fueron las que definitivamente determinaron mi éxodo religioso, desterrada en el desierto hasta la fecha.
¿Puede un ser perfecto realizar una obra imperfecta? Si lo hace por error, ¿cómo insistir en la perfección de quien así se equivoca?
Si lo hace intencionalmente, ¿cómo explicar la mezquindad que motiva una obra imperfecta a los solos fines de mantener el dominio sobre ella? ¿Necesita un ser perfecto exigir adoración, tal como un vulgar petimetre vanidoso requiere admiración? ¿Puede un ser superior crearse un hijo para inventarle un calvario sangriento como ofrenda a sí mismo a cambio del perdón a los hombres?
¿Puede un ser divino crear el placer sexual para prohibirlo luego a sus seres más queridos (curas, monjas, etc.)?
¿Puede alguien perfecto crear la sensualidad para castigarla con el fuego del infierno?
 ¿O la inteligencia, para que sus feligreses renieguen de ella a los solos efectos de poder aceptar sin críticas, un adoctrinamiento permanente?
Pocas son las preguntas que verbalizo aquí. Tengo millones más por las cuales he debido tomar un largo reposo, una especie de licencia sin goce de haberes en materia religiosa. Un siglo sabático para probar si puedo crear mi propio dios, porque definitivamente este dios culto hace mucho que ha dejado de ser el mío. 

Ahora, si quieren evangelizarme, ¿qué tal si me regalan un milagro, ofreciendo un hogar para Cachamai?


Un abrazo, y nos vemos el próximo sábado. Graciela. 

sábado, 1 de noviembre de 2014

Rapidito, rapidito...

Una nueva entrega de cuento en versión de seis palabras (mi recurso favorito cuando estoy más apurada que el conejo de Alicia en el País de las Maravillas) género creado por Hemingway y bautizado como Nanocuento.

JUNTOS.

Estaban juntos porque ambos sabían demasiado.
  
Y si bien Cachamai tiene una gran sabiduría, en caso de adoptarlo, él permanecerá con ustedes solamente por amor y lealtad. Si deciden darle un hogar definitivo, sólo me dejan un comentario aquí.

Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.

sábado, 25 de octubre de 2014

El signo de Hirohito según Mikartita Sabeuntoko

                                       File:Hirohito in dress uniform.jpg
Hoy vuelvo a dejarlos en las peligrosas manos de Mikartita, que se viene quejando de que no le doy espacio en mi blog hace muchísimo tiempo...

¡Por supuesto! ¿Cómo no me voy a quejar, si ya está por terminar otro año, y no he terminado con las predicciones de los signos del 2011 o por ahí? Pero no importa, acá entre nos, no pienso escribir nada nuevo, así que le cambiamos el año y las hacemos valer para 2014, como hacemos todos los pronosticadores y horoscoperos.
Bueno como sea, digamos a los del mes ocho, que viene a ser agosto y que vienen a ser del signo de Hirohito que lo mejor que pueden hacer es atenerse a lo siguiente:
No anden dándosela de imperiales como hacen siempre, porque este año se les puede repetir la historia, y capaz que les revoleen algunos patadones. 
Igual, no importa, porque a pesar de todos sus aires, (los que se dan, digo), ustedes son muy capaces de recuperase al pelete, porque son eso de la resilinosécuánto, que la Graciela jode tanto en su otro bló.
Lo mismo, para saltearse despelotes y pasar derecho de bienestar a mejorestar, les convendría fijarse con quién se juntan, cosa que no tengan que hacer uso de la resili ésa que dijimos antes, y la pasen bomba sin interrupciones.
Además de que queda fulero meterse con ejes malignos y después tener que salir a blanquear la imagen que se les encharcó al cuete.
Entonces, los de Hirohito, tengan presente: metanlé nomás con su gran estilo y superclase, pero sin pelearse con nadie, para no pagar el pato después.
Este año les va a traer buenas noticias en el último trimestre ( y sí, para qué les voy a decir otra cosa de antes, si ya estamos en octubre, y me pueden llegar a desmentir, si les fue como el ortex antes de ahora). O sea, miren para las fiestas con optimismo, que si ya llegaron hasta acá es casi seguro que al año lo terminan vivos por lo menos, que en este país no es poco.
Bueno, ya está, los vemos en cuanto consiga rapiñar un post para el signo que sigue.
Mikartita Sabeuntoko

Mi dios, no quiero ni leer las gansadas de Mikartita, pero soy esclava de la promesa que alguna vez le hice de ayudarla a difundir su libro...
Para levantar puntos, por lo menos déjenme recordarles que Cachamai sigue en adopción y es más imperial que cualquier Hirohito.
Un beso y nos vemos el próximo sábado. Graciela.
La foto que ilustra el post es de Wikipedia.

sábado, 18 de octubre de 2014

Pequeñas joyitas encontradas en la literatura.

Mary Higgins Clark no es ni remotamente mi escritora favorita, pero recurro a ella en las vacaciones, o cuando no tengo otras cosas más a mano.
Y para hacerle justicia, de vez en cuando encuentro entre las páginas que escribe, alguno que otro párrafo que merece ser comentado y compartido.
Hoy subo dos, tomados de su novela "La estrella robada". El primero me parece una piedra preciosa, por la sabiduría que encierra, y creo que vale tanto por sí mismo, que huelgan más explicaciones.
Aquí lo presento:
...tener dinero no estaba nada mal, siempre y cuando uno no olvidara cómo vivir sin él...
El segundo párrafo, en cambio fue puesto en la boca de un personaje que no ha tenido nunca hijos, y responde muy agudamente a quienes, sin ningún derecho lo presionan para que cumpla con ese mandato social. Y lo hace con una manera muy satírica e inteligente:
La gente con hijos y la gente sin hijos se compadecen mutuamente.
¿No es un absoluto hallazgo? A mí, por lo menos, me encantó la agudeza y la sutileza de todo lo que está implícito en la expresión del personaje.
Porque se está haciendo alusión a opciones absolutamente privadas, en  relación a las cuales nadie debería arrogarse el derecho de emitir juicios de valor.
Y sólo asumiendo que cada cual elige lo que mejor cuadra a sus preferencias, su personalidad, su historia, sus proyectos y sus circunstancias, puede decirse que compadece al que toma otra decisión diferente.
En otras palabras, cada cual seguramente está cómodo en el lugar que ha elegido, o al menos ha desarrollado las estrategias necesarias para sobrellevar esa situación, y por ende, nadie tiene justificación alguna, cuando pretende aconsejar o cuestionar al otro en materia tan privada.
Ahora bien, quien no necesitaría compasión alguna por tener un "hijo", sería el que adoptara a Cachamai, porque nunca le causaría decepción de ninguna clase.

Un abrazo y nos vemos el próximo sábado. Graciela. 

sábado, 11 de octubre de 2014

Un detalle que me encantó

Hoy quiero compartir con ustedes una pequeña alegría que me deparó mi blog profesional Locos por la Geología. 
Se trata del premio Dardos, que es un reconocimiento que los blogueros se otorgan entre sí, como una manera de premiar el esfuerzo continuo que mantener un blog actualizado significa. 
Si quieren tener más información, los invito a leerla en el propio blog que ha recibido la "condecoración".
Y si quieren darme un superpremio, ¿qué tal si adoptan a Cachamai?
Un abrazo y nos vemos el sábado próximo con algo bien diferente. Graciela.