Bartimeo, Federico Alfonso y Elvira Inés, los ángeles del blog.
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sábado, 17 de octubre de 2026

Cosas de los ensayos


Hace muchos años, en un ensayo de chachachá, mi compañero y yo bajábamos juntos a una posición en cuclillas desde la cual estirábamos las piernas cruzándolas de modo que la izquierda se extendía hacia la derecha y viceversa, cuidando de alternar las direcciones para no golpearnos mutuamente. Todo eso al ritmo de una danza muy rápida, lo cual requería mucha habilidad y sobre todo el equilibrio entre ambos, que se conseguía porque estábamos tomados de las manos apoyándonos el uno en el otro. No sé si pueden imaginar la situación que no puedo ilustrar mejor porque no tengo un video que pueda subir.

El caso es que en medio de esa figura se escuchó "TRISSS" y Javier B., mi partenaire, se llevó las manos a la cola, porque su pantalón se había rasgado de arriba a abajo. Eso significa que me soltó sin aviso y yo caí de espaldas en medio de las risas de los demás presentes. Yo misma no podía levantarme porque estaba en medio de un ataque de carcajadas, que sólo se redoblaron cuando mi compañero corríó al vestuario con medio traste al aire. Un recuerdo imborrable.

Cosas que pasan en la danza...


Un abrazo y hasta el próximo sábado.Graciela.
Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea?
P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.
Sólo los memes, de los que también soy autora, son de libre uso. Para compartirlos deben hacer click en la propia imagen y allí está la opción share. Aunque por supuesto también en ellos sería todo un gesto mencionar a la autora (moi).

Aclaro que la foto que ilustra el post ni siquiera es de chachachá sino de bachata, pero no encontré otra que tuviera escaneada, porque la anécdota es de la época pre cámaras digitales.
 

sábado, 27 de diciembre de 2025

¿Vieja yo?


A veces las personas de menos de 40 años se tornan condescendientes cuando no despectivas con la gente de mi edad y más.

Pero cuando me llaman vieja, pasan por alto al menos diez detalles que algunos de esos mismos jóvenes hasta podrían envidiarme. Acá va la lista:

  1. Estoy viva y lo disfruto a fondo.
  2. Estoy muuuuyyyy sana.
  3. Estoy lúcida.
  4. Estoy física e intelectualmente activa.
  5. Soy autoválida e independiente.
  6. Sigo siendo productiva.
  7. Tengo mil proyectos, y los voy poniendo en marcha continuamente.
  8. Me río a carcajadas muchas veces al día.
  9. Sigo aprendiendo muchas cosas.
  10. Y las dos cosas más interesantes que he aprendido son: a) a no meterme con la edad de los demás, y b) a que me resbale lo que los demás digan de mí.

Y ahora, desafío a los que no son "viejos" a marcar en la lista cuántas  de esas cosas pueden decir de ustedes mismos. 

Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea? 

Recuerden que si usan en las redes algún material de este blog, deben mencionar la fuente porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.
Sólo los memes, de los que también soy autora, son de libre uso. Para compartirlos deben hacer click en la propia imagen y allí está la opción share. Aunque por supuesto también en ellos sería todo un gesto mencionar a la autora (moi).

Un abrazo y hasta el próximo sábado.Graciela. 
 


sábado, 12 de julio de 2025

¡Justo ahí!

Hoy voy a contarles algo que a casi todos nos ha pasado alguna vez, sólo que a mí me vino a suceder en el momento y lugar más inoportuno posible, lo que convirtió toda la historia en una situación desopilante.
Hace bastantes años, iba yo muy oronda calzada con tacos bastante altos, y por alguna razón que desconozco, simplemente uno de ellos se desprendió del zapato, dejándome medio renga. Por supuesto mi agenda era muy apretada, por lo cual no podía volver a casa en ese momento, y la mejor opción que se me ocurrió fue recuperar el taco, y llevarlo de urgencia a alguno de esos negocios que tienen cartelitos que rezan "Compostura de calzado en el acto". Hace algunos años abundaban todavía en el centro de la ciudad.
El problema es que el taco se despidió de mi zapato precisamente en la puerta giratoria del Correo Central, y cuando yo salí de ella, el taquito siguió viaje, dando vueltas y vueltas, mientras yo intentaba recuperarlo.
Háganse una imagen mental de una mujer vestida formalmente, con una cartera colgada de un hombro y un maletín en la mano, acechando un taco que giraba sin cesar. Cada vez que yo tenía el compartimiento de la puerta con mi taco justo frente a mí, y me abalanzaba para recuperarlo, alguien entraba o salía y el taco volvía a huir de mí. 
Me alejaba yo de la calesita, esperaba para intentar entrar otra vez a recuperar lo que legítimamente me pertenecía, y ¡zás! empezaba de nuevo la misma historia.
Esto se produjo por un rato lo suficientemente largo como para que muchos empezáramos a reírnos alocadamente, haciendo toda la situación más desopilante.
El chiste terminó cuando uno de los ingresantes, alertado por las carcajadas se dio cuenta de lo que estaba pasando, y giró algunos grados como para colocar el taco frente a mí, y detenerse hasta que pude recuperarlo.
El mejor de los corolarios es que después terminamos generando una amistad que duró muchos años, porque casualmente se trataba de un ingeniero al que poco tiempo después encontré en el bar de la Facultad, donde yo trabajaba y él estaba asistiendo a una charla de otro Departamento. Por supuesto, fue vernos, recordar la anécdota, presentarnos formalmente y reírnos otra vez, con una complicidad que se hizo habitual entre nosotros.
Supongo que si alguna vez lee este post, recordará todo lo que cuento aquí.
 
Les dejo un abrazo hasta el próximo sábado, y si es posible, espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea? Graciela.
P.S.: la foto que ilustra el post es de la Feria Americana virtual a beneficio de SALVAR., que por supuesto pueden visitar.
P.P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual. 
Sólo los memes, de los que también soy autora, son de libre uso. Para compartirlos deben hacer click en la propia imagen y allí está la opción share. Aunque por supuesto también en ellos sería todo un gesto mencionar a la autora (moi).
 

sábado, 21 de junio de 2025

En seis palabras una pequeña historia.



Mi nanocuento de hoy :

PASADO

Un día recibí tu mazazo. Pasó.


Un abrazo y hasta el próximo sábado.Graciela. Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea?
P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.
Sólo los memes, de los que también soy autora, son de libre uso. Para compartirlos deben hacer click en la propia imagen y allí está la opción share. Aunque por supuesto también en ellos sería todo un gesto mencionar


a la autora (moi).

sábado, 7 de junio de 2025

Uno de mis memes

Otra vez les presento un meme de mi enorme producción, y como está en inglés, más abajo lo traduzco para ustedes.


 
Lo que allí dice es:
La última cosa que yo pierdo es el optimismo.
 

Un abrazo y hasta el próximo sábado.Graciela. Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea?
P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.
Sólo los memes, de los que también soy autora, son de libre uso. Para compartirlos deben hacer click en la propia imagen y allí está la opción share. Aunque por supuesto también en ellos sería todo un gesto mencionar a la autora (moi).

sábado, 16 de marzo de 2024

Un susto enorme




Esto ocurrió hace muchos años, en mi primer viaje a Alemania, donde permanecí todo un invierno con una beca del Goethe Institut.
Imaginen primero la situación: noche de invierno, y de invierno alemán es decir muuuuuuucho frío, y ni un alma en la calle salvo, claro, la que suscribe. Porque mi curso duraba hasta las 16 horas si mal no recuerdo, hora en que ya todos se mandaban a guardar en el pueblo de Iserlohn donde yo estaba. Pero yo seguía por varias horas recorriendo nuevos lugares en mi afán de conocer tanto como fuera posible. 
En esa oportunidad era bastante tarde porque yo había tomado un colectivo a un lugar no muy distante, del que ya hablaré en otro momento, y  al regreso caminaba hacia mi lugar de residencia, en medio de una semipenumbra, bordeando una zona más o menos boscosa. 
De pronto, divisé unos cincuenta metros más adelante a un hombre que caminaba de manera que a mí me resultó muy sospechosa. En efecto, zigzagueba por la calzada, internándose cada tanto en las zonas más arboladas, y reapareciendo cada vez a menos distancia de mi -ya a esa altura bastante preocupada- persona. 
Miré a mi alrededor sólo para comprobar que no había nadie más en la calle, y que tampoco estaba cerca de ninguna casa, ni negocio, ni cosa que se le parezca. Decidí que si ese tipo estaba preparándome una emboscada y por eso se escondía y aparecía cada vez más cerca, yo no se la iba a hacer fácil. De modo que le quité la correa al bolso que cargaba, envolví un extremo en mi mano, y dejé unos cuarenta centímetros libres, pensando que con él me defendería a los rebencazos. 
Ya me había hecho la película, y hasta pensaba que gritaría como si fuera karateka o algo así para asustarlo y pedir auxilio al mismo tiempo. 
En el momento culminante, reapareció mi potencial atacante, ya a una distancia lo bastante corta como para que en la oscuridad distinguiera al fin la causa de tan extraña conducta del paseante.
El pobre hombre, que al final era un señor bastante mayor, estaba paseando a un perrito de tamaño minúsculo, que cada dos por tres se internaba entre los árboles, olisqueando feliz. Por eso sus esporádicas desapariciones en la zona parquizada.
Lo concreto, es que pasado el susto, y ya habiéndole dado alcance, lo saludé elogiando al perrito, como para entablar una conversación y ya no seguir mi camino sola, y ahorrarme así otro susto innecesario.
Así terminamos caminando lado a lado hasta que nuestros rumbos se separaron cuando yo ya estaba muy cerca de mi lugar de residencia y lejos de lo más boscoso.
Por supuesto, tuvo un final feliz, pero pudo ser peor.

Para finales felices, les sugiero que me esperen con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea? Pero cuando lo saquen a pasear no anden asustando gente por favor.
Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela. 
La modelo de la foto es Elvira Inés, que desde luego NO está en adopción. Ella fue mi compañerita hasta que con 18 años y medio decidió ser un ángel y voló de mi lado aunque permanece en mi corazón.

P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.
Sólo los memes, de los que también soy autora, son de libre uso. Para compartirlos deben deben hacer click en la propia imagen y allí está la opción share. Aunque por supuesto también en ellos sería todo un gesto mencionar a la autora (moi).

sábado, 2 de marzo de 2024

Otra intrusión de la Inteligencia Artificial


Como ya lo hice otras veces, les presento algo que resultó de mis interacciones con la Inteligencia Artificial, y es nuevamente un poema que ella ha generado para este blog. 

Lo dejo a la consideración de ustedes, aunque hablando bajito para que la IA no se entere ;D les confieso que mucho no me gusta, y nunca habría salido de mi propia pluma.

Pero como sea, acá lo publico para ustedes.

Para el blog ¿Y si hubiera una vez?

¿Y si hubiera una vez?
Un blog que te hace viajar
A mundos de fantasía y realidad
Donde todo puede pasar

¿Y si hubiera una vez?
Un blog que te hace reír
Con chistes, memes y parodias
Que te alegran el día

¿Y si hubiera una vez?
Un blog que no se parece a ningún otro
Donde la imaginación es la reina
Y el humor es el rey

¿Y si hubiera una vez?
Un blog que te hace reír y pensar
Donde las palabras juegan y bailan
Y las historias te sorprenden

¿Y si hubiera una vez?
Un blog que te invita a soñar
Donde la literatura es un arte
Y el arte es una forma de vivir

 

Un abrazo y hasta el próximo sábado.Graciela.


Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito callejero o rescatado de alguna fea situación.
Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.
Sólo los memes, de los que también soy autora, son de libre uso. Para compartirlos deben deben hacer click en la propia imagen y allí está la opción share. Aunque por supuesto también en ellos sería todo un gesto mencionar a la autora (moi).
 

sábado, 17 de febrero de 2024

Más de la inteligencia artificial


Ya saben ustedes que me encanta meterme con cosas nuevas, y hace un tiempo vengo jugando con la IA. Hace un par de semanas les compartí una de mis interacciones con esa herramienta. Hoy les traigo otra. Esta vez se trata de un soneto que la IA produjo para este blog.

No piensen que lo he escrito yo, porque ni remotamente es mi estilo, pero como curiosidad y nota de color,  se los traigo hoy. Y para la semana que viene les tengo reservado otro, antes de volver a mis propios escritos. 

He aquí el soneto de la Inteligencia Artificial: 

¿Y si hubiera una vez?

¿Y si hubiera una vez?
Un blog que te hace aprender
Con consejos, tips y recursos
Que te ayudan a crecer

¿Y si hubiera una vez?
Un blog que te hace sentir
Con poemas, cuentos y relatos
Que te emocionan y te inspiran

¿Y si hubiera una vez?
Un blog que te hace vivir
Con experiencias, aventuras y sueños
Que te motivan y te llenan

¿Y si hubiera una vez?
Un blog que te hace feliz
Ese blog es el tuyo
¿Y si hubiera una vez?


Insisto en que nunca habría escrito algo así, pero lo pongo a consideración de ustedes.

Un abrazo y hasta el próximo sábado.Graciela.
Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea?


P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.
Sólo los memes, de los que también soy autora, son de libre uso. Para compartirlos deben deben hacer click en la propia imagen y allí está la opción share. Aunque por supuesto también en ellos sería todo un gesto mencionar a la autora (moi).



sábado, 3 de febrero de 2024

Vamos con la Inteligencia Artificial


Los que son mis amigos de Fb ya habrán visto y escuchado esto, pero para los demás, les presento algo que me pareció divertido.

Hace ya bastante tiempo que vengo usando la inteligencia artificial para cosas como generar las portadas de mis libros, y también para jugar un poco.

La última de mis ocurrencias fue presentarle este blog y proponerle que generara algún contenido relativo a él. 

Simplemente fue un acto de curiosidad, porque como ya saben, yo escribo todos mis textos y no delego esa tarea ni siquiera en una inteligencia como la artificial, que seguramente supera a la mía natural. 

Pero lo cierto es que la IA tuvo la iniciativa de crear una canción y dos sonetos para ¿Y si hubiera una vez?, y se los voy a ir presentando a los tres.

Hoy les traigo el link a la canción, a ver qué les parece. Debo confesar que no es el tipo de música que a mí me gusta, y yo tampoco habría escrito una letra como ésa, pero igual me resulta divertida, y por eso se las presento en la categoría Y demás deudos.

Por si les cuesta entender la letra, la copio aquí abajo.

 [Verse]
Había un blog muy distinto (distinto)
Lleno de historias sin sentido (sin sentido)
Con rimas torcidas y giros inesperados (ohh-yeah)
Y un autor que nunca se tomó en serio (no, no)

[Chorus]
¿Y si hubiera una vez un blog que no existió? (no existió)
Con personajes absurdos y un humor muy desmadroso (desmadroso)
Dime tú, ¿qué pasaría si ese blog cobrara vida? (cobrara vida)
Seguro sería un éxito que nadie se creería (qué chistoso, jaja)

Un abrazo y hasta el próximo sábado.Graciela. 



Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea?
P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.
Sólo los memes, de los que también soy autora, son de libre uso. Para compartirlos deben deben hacer click en la propia imagen y allí está la opción share. Aunque por supuesto también en ellos sería todo un gesto mencionar a la autora (moi).

 

sábado, 21 de mayo de 2022

Romeo y Julieta según pasan los años

Tal como lo anuncié y prometí el sábado pasado hoy comienzo un nuevo libro, obviamente humorístico.
Se trata de una pseudo secuela apócrifa de la obra Romeo y Julieta de Shakespeare, bien a la cordobesa (de barrios bajos).
Sin más preámbulos, comienza la primera entrega, apenas una pildorita para que le tomen el gusto.

ROMEO Y JULIETA SEGÚN PASAN LOS AÑOS
Comedia (delirante) en cuatro actos 
por Graciela L.Argüello.

ACTO PRIMERO

Paisaje celestial, entre nubes y sonidos de liras. Se ve a Romeo yacente entre pájaros y flores, profundamente dormido. Julieta entra corriendo grácilmente, y se arrodilla a sus pies. Ambos son muy jóvenes, muy bellos y visten sendas túnicas blancas y coronas de flores.

ESCENA 1:
 
Julieta:- ¡Romeo! ¡Amado eterno! ¡Despierta, amor mío! ¡bebe de mis labios la miel de una bienaventurada noticia!

Romeo se mueve lentamente y se incorpora, somnoliento sobre un codo, sin responder aún, y mirando a su alrededor como desorientado, hasta enfocar a Julieta.

Julieta:- ¡Amor, mi dueño! Abre tu corazón al sonido de las buenas nuevas, y abre tus adorados brazos para recibir en ellos la dicha de quien te ama desde los siglos, y te amará por la eternidad. Romeo, mi señor, escucha mis jubilosas palabras.

Romeo:-¡Amada! ¿qué maravillosa nueva pone tal luz en tus ojos, y tan alegre acento en tu cristalina voz? Dime, Amor, todo mi ser se tiende hacia tu divina alegría...

Julieta:- ¡Oh, Romeo! Se extiende ante nosotros el júbilo infinito de volver a tener cuerpos mortales con los cuales procurarnos mutua felicidad.
 
Continuará...


Si quieren seguir esta historia, sigan leyendo el blog sábado a sábado, porque en algún momento la retomo. Pueden mantenerse mientras tanto provechosamente ocupados en la tarea de darle hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea? Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.
 
P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque tiene protección de propiedad intelectual.




sábado, 26 de febrero de 2022

Cortemos con la dulzura...

Los que me conocen saben que el iconoclasta que llevo adentro me puede. Y hoy les cuento lo que me pregunto a veces cuando escucho ese tema (que reconozco que es muy bello) "Ata una cinta amarilla en el viejo roble".
¿Qué tal si el cantante mandó 100 o 200 mensajes a ver si alguien picaba, y por eso estaba lleno de cintas el roble? 🤪
Para adoptar un callejerito necesitado de amor, no necesitan atar una cinta amarilla en ningún roble. Basta con mandarme un mensaje, y lo concretamos. Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.
P.S.:Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe mencionar la fuente, porque tiene protección de derecho de propiedad intelectual.

sábado, 12 de enero de 2019

¡Salvada por bestia!!!

Ya les he contado varias veces que mi fuerte no es la cocina, pero al menos hoy en día puedo hacer las cosas más básicas en ella, con tanto éxito como para decir que no he matado a nadie hasta la fecha. Y hasta llegué a criar a dos hijos saludables, geniales y divertidos, los mejores del mundo en una palabra, con las poco ortodoxas comidas que les preparé hasta que dejaron el nido. 
Sin embargo, cuando era una recién casada, no tenía ni la más remota idea de nada, como habrán podido apreciar en otras anécdotas que les fui contando.
Y para colmo, mi marido era un amante del buen comer, y en ese tiempo, creía que todo era fácil de resolver... de la manera equivocada.
Efectivamente, como la dueña de la casa que por entonces alquilábamos, era también vecina y además daba clases de cocina, habló con ella, con la insana intención de tenderme una celada, inscribiéndome de prepo en su curso, como si yo no estuviera ya bastante ocupada. Pero...jejeje, la vida hace justicia por sí misma.
Como tenía mucho miedo de que yo lo hiciera quedar tan mal como se merecía, después de una actitud tan ruin como andar buscando cursos para mí, sin consultarme, habló de esta manera con María (tal como ella misma me contó después):
- Mirá que Graciela es muy bestia en la cocina, ¿podrá aprender algo?
- No te preocupes, hasta tuve una alumna tan animal que cuando pregunté cómo pelarían una cebolla, me contestó "como si fuera una banana", y aprendió lo mismo.
Ya preparado, o creyéndose preparado, el Doctor volvió a casa, y haciéndose el inocente me preguntó:
-Che, ¿cómo pelarías una cebolla?
- Y, no sé, supongo que la agarraría de una punta y la pelaría desde la otra, como si fuera una banana...
Huelga decir que nunca me anotó en el curso, nunca asistí a él, y nunca sentí que me hubiera perdido nada. 
Por eso digo, que me salvé por bestia, nomás.
Y la que no es ninguna bestia para nada, es Moria, a quien pueden adoptar en este mismo lugar dejando un comentario ad hoc.
Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.
Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito callejero o rescatado de alguna fea situación.
Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.


 

sábado, 1 de abril de 2017

¿Cómo es lo de ese crimen?

Esto lo dijo hace un par de años un periodista de radio Mitre, con relación a un homicidio cometido en Santa Rosa de Calamuchita:
...se trata del asesinato de tan sólo un joven de 22 años...
Bueno menos mal que fue uno solo, me imagino que no habría pretendido que el crimen hubiera afectado a una multitud, como parece indicar ese "tan sólo".
¿O será que esperaba una oferta especial tipo dos por uno, o cometa tres pague por uno?
¿Un joven de 22 años es poco, porque pocos son sus años?
¿Se esperaba una sumatoria de edades un poco más impactante?
¿O será que quiso decir:
...se trata del asesinato de un joven de tan sólo 22 años?
Ay, dios, los periodistas...
Para pasar el mal trago, ¿qué les parece adoptar "tan sólo" a Joaquín?

Un abrazo, Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio.


Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito callejero o rescatado de alguna fea situación.
Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual. 


sábado, 17 de agosto de 2013

Daños colaterales de la maternidad.

Ustedes ya me han escuchado más de una vez hablar orgullosamente de la mejor de mis obras: mis hijos, el Cuervo y el Pulpo. Pero aun así, no puedo menos que reconocer que la maternidad tiene sus costos, y puesta a pensarlos, he aquí la lista de algunos de ellos. 
En mi caso particular lo que he perdido puede enunciarse así:
  • La capacidad para dormir toda la noche de un tirón. A partir del momento en que a uno le entregan un bebé enteramente propio, y totalmente dependiente de su dudosa capacidad y nula experiencia materna, nunca más vuelve una a tener el sueño pesado. Todo despierta a una madre, desde el cambio en el ritmo respiratorio del infante, hasta un cuete particularmente aromático: todo. Y eso dura para siempre. Los bebés se vuelven niños, adolescentes, jóvenes adultos y hasta se van de la casa. Pero el sueño irresponsable y rotundo ya no regresa nunca más. Primer daño colateral, pues.
  • La capacidad para usar una cartera pequeña. Después de haber cargado algunos años con chupetes, pañales, mamaderas, baberos, sonajeros, juguetes, toallitas húmedas, y otros artículos de primera necesidad hasta el segundo año de vida del último de sus hijos, una mujer notará que esos enseres han dejado su lugar a libritos de cuentos, autitos, caramelos, alfajores, guantecitos, abrigos extra, etc., etc. Y después vendrán los pañuelos descartables, y el espacio disponible para ir guardando todo lo que los hijos pre adolescentes van olvidando a su paso. Los hijos se van después a sus propios hogares, pero nosotras ya habremos olvidado para qué sirven las carteras de menos de medio metro de fondo, y nunca lograremos volver a recordarlo.
  • La capacidad para recibir un llamado telefónico inesperado después de las 23 horas sin entrar en pánico. No importa que sepamos que nuestros hijos adultos -y aceptémoslo, nosotras mismas- sólo después de esa hora disponemos del tiempo necesario para una charla telefónica, cada timbrazo nos paraliza el corazón, y lo primero que nos sale de los labios al atender el teléfono es un entrecortado "¿Todo bien?", a medio camino entre el llanto y el alarido. Y nuestros hijos ya saben que deben decir rápidamente "Todo bien, todo bien", aun antes de decir hola.
  • La capacidad para mentir sin culpa.  No necesariamente eso significa que dejemos de usar las consabidas mentirillas útiles para sacarse un plomo de encima, o para no hacer lo que no nos apetece, o viceversa. El "disculpame, pero el sábado estaré de viaje", esgrimido para no asistir a una reunión poco atractiva, sigue siendo un top ten de nuestro repertorio, claro, pero cada vez que lo hacemos pensamos en el potencial daño a la psiquis de nuestros hijos, aunque ya sean padres ellos mismos, y consumados artistas en el macaneo ellos también.
  • La capacidad de ser objetivos a la hora de medir los logros de nuestra prole.  Bueno, eso le pasa a las demás madres, porque yo siempre sé que NADIE HACE NADA MEJOR QUE MIS HIJOS, dicho esto con total ecuanimidad. :D
Y una vez elaborada la lista, caigo en la cuenta de que bien pocos son los efectos indeseados, una vez que se los compara con las enormes satisfacciones e inmensa felicidad que nos dan los hijos, sobre todo si son tan perfectos como los míos...
Y antes de que mis compañeritas de vida, Elvira Inés y Florencia Sofía me hagan algún reclamo, les advierto que ellas también se incluyen en la categoría de "hijitas maravillosas". Y si ustedes no tienen la suerte de experimentarlo todavía, allí está Tolón, dispuesto a adoptarlos como padres hoy mismo.


Un beso y nos vemos el sábado próximo. Graciela
La imagen que ilustra el post es una caricatura firmada por Lino Palacio, que hacía las tapas de una inolvidable revista de la infancia, el Billiken.

Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea?
P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.

viernes, 23 de enero de 2009

¡TODOS AL PISO!

Yo era adolescente en aquel tiempo previo al cordobazo, que estaba ya marcado por numerosas revueltas obreras y estudiantiles. La dura época de la dictadura de Onganía, cuando se reprimían las manifestaciones con cargas de la policía montada y con perros antimotines.
El ingenio cordobés generó las armas contraofensivas que fueron: para la caballería, el sembrado de bolitas o canicas, como prefieran llamarlas, que impedían el paso de los equinos, los cuales rodaban como pinos de boliche, o como modelos y vedetuelas de patinando por un sueño. 
Para los perros, la suelta de gatos (de los que cazan ratones, no de los que la tele ha puesto ahora tan de moda), era la estrategia óptima. Pocos canes resistían la tentación, por entrenados que estuvieran, de salir persiguiendo a los felinos, dejando a los policías desprotegidos y a los gritos, como borracho en navidad. 
Obviamente, esas ingenuas escaramuzas fueron siendo reemplazadas casi imperceptiblemente por maneras cada vez más contundentes de represión. Cerca de mis quince años, eran comunes las balas de fogueo (y a veces no de fogueo precisamente) y los gases lacrimógenos.
Los enfrentamientos surgían de la nada y el caos se apoderaba de todo en unos pocos minutos. En ese contexto, iba yo con mi madre, la Clory; caminando por la calle Caseros, en pleno centro de Córdoba, hacia el edificio de IICANA, que entre paréntesis, ya era un blanco predilecto de las manifestaciones callejeras, cuando comenzaron a sentirse estruendosos estallidos a nuestras espaldas. 
La Clory, que venía atrás de mí, en una actitud resoluta y heroica, me alcanzó en dos saltos y me empujó al suelo, haciendo ella también, cuerpo a tierra, mientras gritaba a todo pulmón: -"¡Al suelo, al suelo, que nos matan!” 
Se produjo entonces un absoluto silencio, tan denso que casi no se podía respirar, y que lentamente se fue cortando, al producirse algunas carcajadas. Al levantar la vista, todavía desde nuestra posición panza abajo en la vereda, y desparramadas como sapos aplastados por un coche, vimos un corrillo de personas con las expresiones más variadas dentro del espectro que va del estupor a la diversión más absoluta. 
Y entonces, alguien ayudó a mi madre a levantarse, mientras le explicaba condescendiente: -“Fue el escape de esa moto, señora”. 
Imagínenme, quinceañera y boluda como cabe esperar a esa edad y en ese tiempo, tratando de recuperar algo de dignidad, mientras juntaba mis libros diseminados por los cuatro puntos cardinales, y díganme si no es una imagen patética, aunque también risueña. 
Pero pudo ser peor. Si hubiéramos quedado realmente entre dos fuegos, por ejemplo. 
Bueno niños, ahora vayan a generar sus propios papelones hasta el próximo sábado y piensen como consuelo que el mamarracho de hoy será el post de mañana. Nos vemos entonces. 
P.S.: Ya se habrán dado cuenta de que la foto es de las que circularon por mail con motivo de la movida del campo, pero no tengo lamentablemente ninguna mía despatarrada en la vereda como chicle estirado a pisotones. 

Un abrazo y hasta el próximo sábado. Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea? Graciela.
P.P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.

sábado, 9 de febrero de 2008

¿Y AHORA QUÉ HICE?

Esta vez abro la etiqueta PERO PUDO SER PEOR, que podría emparentarse con algunas como ¡No me pierdan el equipaje! o con Anécdotas verídicas y no tanto A la que suscribe le encanta viajar. ¡Vaya originalidad! ¿A quién no? Y ha tenido la buena fortuna de realizar viajes de trabajo, que sus flacos bolsillos, de otro modo no le permitirían. 
Y precisamente por eso, viaja en solitario, metiéndose a veces en situaciones que a la distancia son risibles, y se constituyen andando el tiempo, en divertidas anécdotas, pero que en el primer momento, implicaron algún riesgo. Por suerte hasta hoy ha salido sin daño… pero pudo ser peor…. 
En noviembre de 2006 fui invitada a dar una conferencia central en un Workshop en Hanover, Alemania, y allá partí con mi valijita. Prolijamente empaqué para bodega todo lo que sabía que estaba prohibido llevar en cabina. Cosas como mi set de manicura, que incluye un alicate o el kit de costura para emergencias en viaje, que tiene una tijerita, etc etc. Tuve también la precaución de sacar del equipaje de mano, los perfumes y aerosoles que por alguna razón consideran peligrosos, y OBVIAMENTE, puse en el fondo de la valija para bodega, mi aerosol de gas pimienta, fiel compañero de tantas andanzas, con el que me siento protegida en cualquier lugar del mundo, por desconocido y hostil que pueda resultar. 
Por eso me causó mucha gracia ver en el mostrador de la aerolínea, mientras hacía el check in en Ezeiza, un cartelito con advertencias definitivamente ridículas. Decía textualmente (y puede atestiguarlo quien haya viajado en esa época, cuando hubo uno de los tantos picos paranoicos de seguridad aérea, que por suerte han aflojado en estos dos últimos años) “Prohibido embarcar en equipaje de mano: cuchillos, tijeras, cortaplumas….” y seguía un largo etcétera en el que se incluía “granadas de mano”. Como cualquiera de ustedes lo habría hecho en mi lugar, me largué a reír pensando “¿Habrá algún boludo que pretenda viajar con una granada de mano en el bolso? ¡Por favor! ¡Ridículo!” 
Bueno, pero… Dspués de disfrutar una semanita en Hanover, con todos los gastos pagados por el Instituto de Investigaciones Geológicas, y habiendo recorrido ciudades y bosques, protegida por mi amado aerosol de defensa personal, embarqué nuevamente, rumbo al terruño. 
Un poco más adelante que yo, un alemán tuvo la mala suerte de que se le rompiera la manija con la que arrastraba su valija y sencillamente la sacó, haciendo su registro con esa varilla rígida inocentemente en la mano. Como surgidos de la nada, aparecieron dos patovicas tamaño alemán extra large. (¿Se dirá Patoviken?) y lo sacaron de las pestañas, exigiendo una explicación para esa especie de bastón que podía usarse (según ellos) en un contundente ataque. (¡Pero por favor! Si esas manijas se doblan si le llegás a cargar un pañuelo de más al bolso) 
El caso es que lo revisaron entero, y hasta después de que hubo demostrado la inocencia del adminículo, se lo quitaron, lo reconvinieron, y con expresiones de repulsa lo dejaron pasar. 
Yo miraba y pensaba “¡Pobre tipo, rompérsele justo acá la valija, con estos paranoicos en plenas funciones!” Mientras tanto, la cola había avanzado, de modo que llegó mi turno. 
La empleada del check in revisó mi bolso de mano con cierta displicencia, pensando seguramente “esta boludita qué puede tener de peligroso?” Luego me pidió la riñonera, la abrió maquinalmente y prorrumpió en germánicos alaridos: -“¡Es gibt eine Waffe! ¡Waffe!- o sea, “¡Hay un arma! ¡Arma!” Y, sí, mi amado aerosol le sonreía inocentemente desde el fondo del bolsito. Lo había olvidado por completo. 
Los patoviken, que ya estaban algo excitados, volvieron a corporizarse a mi lado con cara de solución final. ¡Merde! – pensé- ¡están grandotes los monos! 
Debí recurrir a mi sentido del humor, que ocultó muy bien el K Gaso y me eché a reír, explicándoles en mi mejor alemán, que soy una ancianita sudaka, acostumbrada a moverse sola por el tenebroso tercer mundo, plagado de irracionales e incivilizados delincuentes, con ese aparatito como único seguro anti violaciones (“sí, ya quisiera” habrán pensado los tipos) secuestros y asesinatos en ocasión de robo. Hubo un largo diálogo conmigo, y conciliábulos entre ellos, mientras yo derrochaba sonrisitas cómplices, modelo “ancianita boluda metiendo la pata sin ninguna mala intención” y mi aerosol iba a parar al canasto donde retenían cosas mucho más inofensivas, como una lima para uñas o un shampoo. Finalmente, me midieron con la vista, sopesaron mi amenaza y decidieron dejarme pasar con un par de advertencias: 
-Agradezca que está en Hanover (aeropuerto pequeño, si se quiere- digamos como el de Córdoba-) y no en Frankfurt (aeropuerto monstruoso al que se dirigía mi vuelo, y que es un nudo de entrada a toda Europa). Y tiene suerte de hablar el idioma. Si no hubiera podido explicarse tan bien, quedaba detenida acá mismo. 
Lo dijeron muy amistosamente, porque con un par de chistes cordobeses debidamente traducidos, ya éramos cumpas. Lo cual es lógico si se comparan los chistes cordobeses con los alemanes. 
Eso sí, casi la embarro al final, cuando les dije: -¿Me devolverían el aerosol? Cuesta como 7€- Cuando vi su mirada asesina, me apresuré a aclarar -¡Es un chiste, es un chiste! Y me zampé sin demora por la puerta, antes de que se arrepintieran. 
Por eso digo que pudo ser peor, pero nunca tan malo como desperdiciar un fin de semana. De modo que a disfrutarlo y hasta la próxima . Y si todavía no aprendieron, vayan a estudiar en este link 
 

No olviden a los perritos y gatitos que esperan hogar y que les pueden regalar bellas aventuras una vez que los incorporen a su familia. Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.
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