Ya les he hablado antes de mi libro de cuentos "Mintiéndote al oído" pero ahora les vengo a hablar un poco más en detalle de él.
Se trata de las palabras que escribí para su presentación en sociedad.
Pero no
esperen una disertación académica ni formalita, porque nada estaría más lejos
de lo que van a leer.
Más bien será una
de esas charlas algo erráticas, llenas de paréntesis y digresiones, que son la
sal de la conversación, porque si así no fuera, ¿por qué disfrutamos tanto de
juntarnos simplemente a chusmear un rato?
Pues bien, hecha la
correspondiente advertencia, paso a contarles cosas.
Tengo un primo
segundo jujeño, que vive en La Plata, explicar lo cual para lo único que sirve es
para ocupar un par de renglones y para ninguna otra
cosa.
El Pelado, mi
primo, (que ni siquiera es pelado, sino que se ganó el sobrenombre cuando le
tocó la colimba nada menos que en la Marina: dos años rapado el pobre), tiene
unos diez años más que yo, así que cuando pisaba la adolescencia, yo era una
niñita de unos 4 o 5 años, y por eso él jugaba de adulto, y me preguntó un día:
-¿Qué vas a ser
cuando seas grande?
Y yo contesté:
-Millonaria.
- ¿Y cómo vas a
serlo?- fue la siguiente pregunta, a lo que respondí muy ufana:
-Voy a ser
escritora, y voy a vender tantos libros que seré millonaria.
Por supuesto, lo
único que resultó cierto fue lo de ser escritora, y encima, como hobby, porque
en realidad de lo que siempre he vivido es de mi profesión de Geóloga.
Pero nunca dejé mi
vocación literaria.
Mi primer “libro”lo escribí cuando tenía 5 años y estaba en lo que entonces se llamaba “primer
grado superior” (el segundo grado de hoy). Porque además siempre fui ñoña, y
empecé la escuela primaria- previa prueba de aptitud- con cuatro años, apenas
cumplidos unos meses antes.
Ese primer cuento
versaba sobre unos pollitos a los que perseguía un espantapájaros. No recuerdo
toda la narración, pero sí sé que en algún momento casi los pisaba el tranvía,
¡miren si será una antigüedad, el cuento!
El cuento era
ilustrado, y ésa es la causa por la que los protagonistas eran pollitos, porque
yo no sabía dibujar casi ninguna otra cosa.
El caso es que mis
tías recortaron las páginas del cuaderno en que yo lo había escrito, siguiendo
el tamaño de los cuadritos, y luego los cosieron prolijamente, “editando” así
el único ejemplar de mi primer cuento, que se perdió en la noche de los
tiempos, generando un irreparable daño a la historia de la literatura
universal.
Después volví a
publicar, pero esta vez en serio, a partir de los 17 años, y lo hice en
revistas, diarios, y antologías aquí y en el extranjero, llegando a ganar
alguno que otro premio y algunas distinciones.
Pero como libro propio,
el primero fue un ensayo satírico titulado “Un dios para cada uno”, que si bien
no fue un best seller, sino un “worst seller”, resultó muy leído en Alemania,
porque le regalé un ejemplar a un amigo que se fue a Alemania y allí lo leyó
varias veces, es decir que fue muy leído en Alemania. Y que por supuesto he ido subiendo en este mismo blog, en su primera versión.
Después vinieron un
par de libros didácticos para una carrera de postitulación de la Universidad,
donde fui docente, y mi libro de divulgación científica, que se distribuye en
versión pdf y se titula: Geología:ciencia, arte, especulación y aventura. Un libro que fiel a mi estilo, pretende
ser divertido sin hacer sin embargo concesiones en materia de rigurosidad
científica.
Y así, por estos
serpenteantes caminos, vino a llegar mi libro “Mintiéndote al oído”, que es una
selección de cuentos cortos, pero no para niños.
Y por fin llegamos
al punto:
Mintiéndote al oído
reúne 12 cuentos de diversas características.
Así, por ejemplo,
Ana, y Nuestra extraña, son las historias de vidas como muchas, pero también
muy singulares.
En La conjura, El disidente y Heriberto Primero Elúnico,
incursiono en un humor algo bizarro.
DX1024 requiere una
mirada aguda para leer su verdadero mensaje, sin enredarse en lo que podría
campear superficialmente en él.
Casi sin querer, El
encuentro y A pesar de todo son historias de amor…o no.
Hora libre pretende
pintar una quijotada en ciernes que…bueno vayan a leerlo.
Los túneles tiene
un algo medio mágico o místico, en lo que por supuesto no creo.
Y por fin, El error
de la distancia, es apenas un breve relato de una vivencia, una emoción de un
momento y no más que eso.
Ahora ya queda en
los lectores, reescribirlos en su mente a su manera.
Para adquirirlo o leerlo on line, hasta gratuitamente, deben seguir este link.
Un abrazo y hasta el próximo sábado.Graciela.
Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea?
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