Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

domingo, 5 de agosto de 2007

POR QUÉ HE LLAMADO A ESTE BLOG: ¿ Y SI HUBIERA UNA VEZ?

Por Graciela L.Argüello

¿Y si hubiera una vez? Una vez al menos en que los amores inconclusos encontraran su acorde final.
Una vez en que la rutina se quebrara de un modo insignificante, pero dando paso a un sabor diferente.
Una vez en que los sueños se filtraran por cualquier rendija como rayos de luz.
Una vez en que las pesadillas se despojaran de su horror, para ser solamente travesuras extrañas.
Una vez en que el absurdo se metiera en la vida de una forma sutil, que la hiciera más rica.
Una vez en que esperar finales felices no fuera tan cándidamente absurdo.
Una vez en que la justicia poética se ejerciera con toda su fuerza, para darle a cada cual definitivamente lo suyo.
Lo que mereció con sus entregas o sus renunciamientos. Con sus glorias y sus fracasos, con su generosidad o sus mezquindades.
Si hubiera una vez en la que lo que se fue sembrando minuto a minuto, se cosechara de una vez y para siempre.
Una vez, sólo una, bastaría para que las cosas más leves, las más anodinas, las pequeñeces diarias tuvieran de pronto la lectura de un cuento.
Esas cotidianas nimiedades, simplemente, son la materia de ¿Y si hubiera una vez?


POSTDATA EN FORMA DE ACLARACIÓN DIDÁCTICA: Como me ocurre siempre, casi cualquier ocasión despierta en mí la ya mencionada vocación docente, innata, (y congénita para peor de males), de modo que me propongo ahora analizar algunas implicancias meramente gramaticales del título del blog, que llevan incorporadas algunas sutilezas filosóficas
En primer lugar:
Nótese que he elegido el modo verbal subjuntivo, lo cual significa que quien habla sólo atribuye existencia al enunciado en su propia mente, y no necesariamente en la realidad objetiva. Se trata de algo posible, porque no viola leyes físicas, ni paradigmas científicos… pero…
Posible, no es lo mismo que probable. Puede ser, sí pero tiene las estadísticas en contra.
O sea, que todo no pasa de ser una expresión de deseos, pero que vaya a ocurrir… En los hechos, casi siempre minga de justicia poética, minga de finales felices, etc etc. No sé si me siguen.
En segundo lugar:
De entre todos los tiempos del modo subjuntivo ¿cuál fui a elegir? Pues el tiempo imperfecto. ¿Notan el mensaje? Encima de subjuntivo, imperfecto. Toda una metáfora de la vida misma. ¿Vieron cuánta sabiduría en unas pocas palabras?
O sea, que los sueños, si llegaran o llegasen a filtrarse por alguna parte, igual serían imperfectos. Toda una nota kafkiana, pero tan disimulada en el discurso, que parece por el contrario, un canto de optimismo.
Eso se llama ironía semántico-gramatical, estilo libre. O sea una huevada, pero que suena sapiente. Y vayan estudiando para la próxima, los modos adverbiales y las sustantivaciones. No porque vaya a volver a mencionarlos, en la p… vida, sino solamente para que se mantengan entretenidos, o por lo menos ocupados.
Los espero el próximo fin de semana. Mientras tanto sigan haciendo como que trabajan, y portándose bien mientras los estén mirando. Un beso Graciela.

PS: Dr Paz, que se mejore. Charlie, Pulpo y Maty, gracias por su apoyo y por traer un cachito de sol en el invierno frío.

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