Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 5 de junio de 2010

OTRO MÁS DEL TORRENTE DE CUENTOS



Les traigo hoy otro cuento de mi autoría, titulado "La viuda" que en el 2° Concurso Nacional de Poesía y Cuentos Río de La Plata 1996,obtuvo MENCIÓN DE HONOR y fue publicado en TORRENTE DE POESIAS Y CUENTOS. Pág. 113 EDICIONES baobab. Bs As.

No les traigo hoy la tapa ni la dedicatoria, porque ya las he presentado en el post en que publiqué "Los jurados",ya que ese cuento también participó de la antología.

En mi escala gustométrica le pongo 8 por motivos muy personales.

LA VIUDA

por Graciela L.Argüello

Venía masticándolo adentro desde no sabía cuánto tiempo atrás. Y de pronto, en una fría mañana, lluviosa y gris, que era como una mala mentira de la primavera, mientras caminaba por la veredita encharcada que cruzaba el parque que estaba comenzando a odiar, escuchó con sorpresa la voz:

-Estoy un poco harta de Adrián.

Cuando reconoció las palabras intrusas e inesperadas como suyas, estalló en carcajadas.

Bueno, tendría que asumirlo: Adrián ya estaba en la lista de perdedores.

Otro más que se metamorfoseaba a contrapelo, desde la mariposa hacia el gusano. Y ya iban ...¿cuántos?

Con un cierto fatalismo, recorrió nuevamente la lluvia. Sabía que el desenlace estaba a un paso apenas por delante, y decidió que a pesar de todo, Adrián había sido distinto y mejor. Había estado más cerca de la meta.

Había conseguido crearle breves espacios de felicidad. La había cuidado, y tal vez, hasta la había querido.

Merecía una mejor alternativa que todos los demás. Ya estaba harta de él, pero no había llegado el odio todavía. Ahora podía dejarlo marchar. O ella podía irse. Después sería demasiado tarde.

Como había sido demasiado tarde para sus tres anteriores maridos.

Todos accidentalmente muertos: una falla en los frenos del auto, una caída desde un caballo completamente enloquecido, y una asfixia sin sentido por una pérdida de gas...

Todo implacable, pero impecable. Después de todo, no era impaciente ni tonta. Sólo una mujer perseguida por la fatalidad, decían entre susurros sus amigos. Y por las herencias, agregaban con envidiosa sorna sus enemigos.

Pero Adrián, su último compañero, le había construido cuatro años de algo que se parecía a la dicha.

En homenaje a ese milagro, y antes de que estallara su peligroso rencor, decidió pedirle el divorcio.

Su respuesta fue parca, pero elocuente. Primero la atrajo por el talle, y la encerró en su brazo, luego tomó su cuello y comenzó a apretar, murmurando dulcemente:

- Demasiado tarde, querida, estoy un poco harto de vos...



Espero que les haya gustado, y ahora les doy la triste noticia de que Firuláis se va del blog sin haber conseguido familia, pero con la esperanza de que, como pasó con Afrodita, se cumpla su deseo no mucho después de pasar a otro el puesto de ADT. En este caso, es Tammy quien ingresa como A.D.T. A ver si tiene un poco más de suerte.

Un beso y hasta el sábado próximo.

2 comentarios:

rumbofijo dijo...

Me ha gustado.En cuanto a Firuláis,lástima que se haya ido.Esperemos que tenga suerte.Te diré que mi familia se agrandó con la llegada de cuatro cachorritos.Si te das una vuelta por el blog verás alguna foto.Un saludo.

Graciela L Arguello dijo...

Me alegran las dos cosas, b rumbo fijo, que te haya gustado el cuento y que haya aumentado la familia. Ya voy a conocerlos en este momento Un beso Graciela