Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 10 de marzo de 2012

¡Me pedís cada cosa!!!




Ya saben los asiduos a este blog que hay una etiqueta (precisamente la que incluye a este post) que me autoimpuse como un verdadero desafío, puesto que en ella debo generar posts a partir de las búsquedas de Google que traen lectores hasta aquí.
Y para que el desafío sea mayor, no selecciono las búsquedas que me podrían resultar más simpáticas o fáciles de complacer, sino que voy siguiendo un estricto orden de llegada, lo cual me obliga a toda clase de gimnasias mentales para sacar un texto desde las búsquedas más insólitas, y casi siempre bastante mal redactadas.
Y pienso que si hubiera ejercicios contra el Alzheimer, éste podría ser uno de ellos.
En este punto podría dar por terminado el post, porque precisamente lo escrito en cursivas es la búsqueda que debo satisfacer, y ya ha sido incorporada a la divagación de la fecha.
Pero voy por más y les presento una serie de aseveraciones a partir de la consigna.
Así, puedo decirles que si hubiera ejercicios para adquirir "musculatura cívica" ya deberíamos estar todos haciéndolos, porque cuando uno ve los gobiernos que tiene, no puede menos que pensar que andamos medio debiluchos en materia de capacidad electoral.
Y si hubiera ejercicios para entrenar la capacidad crítica, no menos recomendables serían. Porque cuesta creer que se le pueda vender a la gente tanta verdura supuestamente científica desde el más profundo de los desconocimientos.
Por otra parte, si hubiera ejercicios para fortalecer el sentido común, no menos falta haría ponerlos en práctica, para que no siga la gente enganchándose con la mayor de las inocencias y las mejores intenciones en estafas a su buena fe, como esas cadenas que piden ayuda para niñitos enfermos que supuestamente recibirían x centavos por cada mail que se reenvíe con su triste historia.



Un poco de sentido común les evitaría hacerlo sin parar mientes en que esos correos no son otra cosa que formas de phishing, cuando no de alguna estafa peor.
Pero piensen un poco: no existe modo de comprobar cuántos correos envía cada persona con un contenido dado, y tampoco hay modo de hacer el seguimiento de lo que con él hace cada uno de los destinatarios, de modo que entregar 1, cien o mil centavos por cada reenvío es materialmente imposible.
Y así como en esa situación, en muchas otras sería igualmente bueno si hubiera ejercicios para aprender a cuestionar lo que dicen los mails.
Finalmente, si hubiera ejercicios para volver a la gente más sensible y solidaria, yo los estaría recomendando, a ver si a alguien se le ablanda el corazón, y de rebote la puerta de su hogar para Tolón, que bien lo merece y tanto más lo necesita.


Un abrazo Graciela.

2 comentarios:

Terox dijo...

Y si NO hubieras más hubieras...

Graciela L Arguello dijo...

¡¡¡No existiría mi blog, Terox!!!
Un beso. Graciela