Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Un nuevo personaje

Ustedes ya conocen a Mikartita Sabeuntoko y están enterados de sus esfuerzos por ganar espacios en mi blog. Pues bien, ahora no conforme con eso, me ha presentado a una amiga que se autotitula "experta en relaciones de pareja" y que quiere también ser "columnista invitada". A juzgar por su aspecto, he considerado más prudente no indagar demasiado acerca de la índole de su experiencia en el tema, pero debo reconocer que creo que su currículo la avala.
En resumidas cuentas,  ha ganado un pequeño espacio tras demostrar un profundo conocimiento, que no me preguntarían ustedes dónde ni cómo lo obtuvo, si la tuvieran ante ustedes, porque salta a la vista que podría cómodamente subir al podio olímpico si existiera una disciplina denominada "lanzamiento de chancleta".
Siendo tan amplio el campo de su conocimiento, hemos comenzado a delimitar áreas específicas, y hoy dedicaremos su columna a la primera de una serie de charlas sobre el TOP TEN de los hombres más indeseables como pareja. Y si me apuran, creo que podría enumerar hasta el TOP TEN THOUSAND, pero bueno, no exageremos... 
Así pues, de resultas de un combo irresistible, constituido por: la insistencia de Mikartita, la experiencia de la postulante, y lo sabroso del tema, paso a presentarles a la Señorita Noemí Target, quien se referirá en sucesivos capítulos a los hombres no elegibles para una relación.

DIEZ TIPOS QUE NI AHÍ...
por Noemí Target.
Capítulo 1: El tacaño.
Amiga mía, a menos que tengas vocación de carmelita descalza o estés enrolada en Hare Krishna, y no te moleste andar con una ollita en la mano mendigando comida por las calles mientras golpeás un timbalcito y entonás extrañas canciones, debés huir del tacaño como de la peste, y cuidarte de él más que de hacerte pipí en la cama.
Pero para eso debés poder reconocerlo precozmente, como a cualquier otra enfermedad, antes de que ataque órganos vitales, no sé si me entendés.
El gran riesgo es que la tacañería no se manifiesta de entrada con todo su esplendor, sino que antes bien, se disimula arteramente en las primeras citas.
No obstante, para un ojo avizor, las señales e indicaciones siempre estarán presentes, porque estando la tacañería tan aposentada en los genes, el tacaño siempre mostrará la hilacha, hasta sin darse cuenta.
Lo único que debe advertirse es la diferencia entre dos situaciones filosóficamente opuestas.
En efecto, hay quien no tiene más remedio que ser gasolero, porque su realidad económica se lo impone, cosa que no es ningún pecado, y en cuyo caso, hasta podrías estar ante un potencial compañero de aventuras creativas de las que no te vas a arrepentir.
Pero el ejemplar indeseable es el que actúa como un pobre de solemnidad, pese a tener un buen pasar económico, y ése es el tacaño del que hoy nos ocupamos.
¿Y cuáles son las actitudes que te ayudan a diagnosticar el pijoterisno liso y llano? Acá te presento un listado y algunas recomendaciones de cómo actuar ante ellas:
  • Se rehúsa a regalarte una rosa cuando un vendedor ambulante te la ofrece en el bar en el que están tomando algo. Después de todo no hay regalo más barato ni gesto que lo haga quedar mejor por tan poca plata. Si no saca la billetera para halagarte el ego cuando te está conquistando, después no te va a regalar ni una tarjeta de sónico para tu cumpleaños.
  • Te propone compartir una gaseosa de dos litros "porque rinde más". Al margen de las consideraciones relativas a la categoría del bar a donde te ha llevado, la respuesta que corresponde es: "Pedazo de nabo, ¿acaso te creés que voy a reventar tomando un litro de gaseosa para que te salga más barato cada vaso?"
  • Se para en la puerta de cada restaurante para consultar el menú del atril que está en la puerta, exclamando "¡Qué caro!", "¡Es un robo!", o alguna cosa similar. Ese tipo además de tacaño es idiota, porque ni le da el cerebro para simular que lo que no le gusta es el menú, no los precios.
  • Te invita a un bar y cuando llega la cuenta te amarga el resto de la salida, enumerando los 50 lugares donde habría podido consumir lo mismo a mitad de precio.
  • Cuando viajan juntos, no para en ningún sitio a comer, sino que entra a un supermercado para comprar una coca (sí, ya sabemos, de dos litros, que tenés que terminar tomando más caliente que la sopa) y un par de pebetes que te hace comer en el auto, o como gran recreo, sentados en una plaza del pueblo más cercano.
  • Si por cualquier razón toman juntos un taxi, en lugar de amenizar el viaje con una chispeante conversación, le va indicando al conductor el camino a seguir, cuadra por cuadra, para no correr con el gasto de 30 metros de más.
  • Considera un interesante tema de conversación, el recuento de las ofertas que encontró en los últimos seis meses y las múltiples estrategias que tan brillantemente implementó para ahorrar 45 centavos en el supermercado. 
Si por los caprichos del destino, te topás con un impresentable que incurre en por lo menos tres de estas situaciones, ya lo sabés: es un tacaño irredento, y la única táctica posible es huir, tan rápido como te lo permitan las piernas, antes de que sea demasiado tarde y te encuentres inventando recetas para aprovechar las cáscaras de banana, porque debo decirte, que el tacaño no acepta a su alrededor ninguna clase de prodigalidad.
Te aconsejó tu amiga, Noemí Target.
Y ahora, retomando el comando del blog, tu amiga Graciela, te recomienda especialmente adoptar a Baby, que está reemplazando a Chipi como A.D.T. y, que nunca te va a mezquinar su amor ni su compañía.

Les cuento de paso, que Baby es una perrita de 7 años, super dulce y educada, que ha quedado solita porque su mamá humana ha sido internada en un geriátrico.Baby está terriblemente triste, y necesitada de hogar con suma urgencia. Si la quieren rescatar de su tristeza, me avisan aquí con un simple comentario.
Un beso y nos vemos el próximo sábado. Graciela

2 comentarios:

Terox dijo...

Ah, los tacaños... pero ojo que también existen las dilapidadoras... esas que siempre piden lo más caro del menú y tienen gustos refinadísimos, siempre que sea el otro el que pague...

Graciela L Arguello dijo...

Tenés razón, Terox , habrá que sugerirle a Noemí Target que dedique unas páginas a las mujeres indeseables, que también las hay. Un beso Graciela