Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 19 de enero de 2013

Un acertijo para ustedes



Hoy he encontrado algo muy interesante entre los mails que me llegaron, y lo comparto. (Advierto que se señalaba como propietario del power point del que he tomado la foto de hoy, al sitio www.powersparatodos.es , pese a que en la imagen misma se ha conservado el sitio desde donde a su vez fue tomada). 
Una vez otorgados los méritos a quienes de verdad los acreditan, paso a plantearles mi adivinanza de hoy.
Las personas que se ven en la foto seguramente son víctimas de un desastre natural que los ha dejado con muy pocas posesiones.
Ahora el acertijo:
¿Cuál de ellos creen ustedes que ha realizado un rescate más inteligente? ¿Cuál de ellos estará mejor armado para empezar todo desde cero? ¿Cuál de ellos estará más contenido en sus horas de angustia postraumática? ¿Cuál está cargando en los brazos las mejores alternativas para curar sus heridas? 
Ya saben seguramente cuál es mi respuesta, pero ¿la comparten ustedes?
En el caso de pensar, como yo, que esos dos gatitos serán mucho más sanadores que todo lo que el otro hombre lleva en las manos, tal vez deduzcan, también como yo, que una inversión invalorable es un "seguro emocional para los eventos oscuros", de los que nunca estamos del todo exentos. 
Y ahora les hago la oferta de uno de esos seguros: Amanda, que pueden adoptar con sólo dejar un comentario aquí.

Un beso, y nos vemos el próximo sábado. Graciela

2 comentarios:

Terox dijo...

Bueno, uno nunca sabe hasta que está en la situación, pero yo simplemente salvaría a mi mascota porque es parte de mi familia, no por los beneficios que a futuro me pueda aportar (o si lo quieres ver así, para asegurar mi salud mental). Una vez que mi familia está a salvo, se puede pensar en rescatar las cosas materiales...

Graciela L Arguello dijo...

Así es , Terox, , pero a eso hasta le podés agregar un motivo racional, y es el que expresé en el post. Un mueble no es una plataforma suficiente para relanzar una vida arrasada, pero un amor indiscutible que sostiene en la necesidad, sí lo es. Un beso Graciela