Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Al que nace barrigón, es al ñudo que lo fajen.

Hace dos sábados, les presenté el debut del Pulpo en stand up comedy. Y no pueden negar que el desgraciadito es buenísimo. Y no lo digo como mamá, sino como público, les aseguro.
Pero ese debut reconoce un lejano antecedente, que ahora procedo a contarles.
En el año 1987, cuando el Pulpito tenía apenas 7 años de edad, la familia entera participaba en las Búsquedas del Tesoro organizadas por la Asociación Cordobesa de Búsqueda del Tesoro. 
El nuestro era el único equipo constituido por dos adultos y dos niños (el Cuervo por entonces tenía 10 años), y si bien podría eso considerarse una desventaja, obtuvimos un honroso tercer puesto en el campeonato nocturno, porque el aporte de ellos era muy valioso. 
En efecto,cada uno de los cuatro tenía su área de especialidad a la hora de resolver acertijos y contestar preguntas, pero bueno, no quiero irme del punto, puesto que ya vendrán miles de anécdotas al respecto, que iré subiendo al blog, en futuros posts.
Volvamos a la entrega de premios de ese año 87, la cual se realizó en la ACV (Asociación Cordobesa de Volantes), con una cena show, cuya estrella era el humorista Humberto Gambino, ya fallecido, que en esa época tenía un gran éxito a nivel nacional, pero aparentemente también pocas pulgas.
Y digo esto, porque como el evento era familiar, muchos niños correteaban por el salón mientras él contaba sus cuentos. Por supuesto, el grupo revoltoso no podía menos que estar liderado por el Pulpo, y en un momento en que cruzaron corriendo delante del escenario, Gambino los increpó diciendo:
-A ver, los chicos que andan rompiendo las pelot paciencia, ¿alguno de ustedes se anima a venir acá a hacerse el gracioso, en mi lugar?
Supongo que en otros contextos, esa estrategia le habrá rendido frutos, pero esa vez corrió un riesgo mal calculado, porque no conocía al Pulpo, obviamente.
Y también, obviamente, el niñito en cuestión, gritó "¡yo!", y se subió al escenario, tomó el micrófono, y se largó a contar sus chistes, con tal gracia, que el público se revolcaba de risa, y pasaron como 10 minutos, hasta que Gambino recuperó el micrófono, y le dijo:
-Bueno, nene, ya basta que es a mí a quien le pagan por contar cuentos y no a vos...
Y todo esto que les relato, está inclusive filmado, pero no puedo compartirlo porque se trata de las viejas películas super ocho. De todas maneras, habrá bastantes testigos, ya que el ACV estaba lleno de competidores que conocían ya las hazañas del Pulpo.
Y ahora, si quieren ustedes otro "niño" capaz de llenar sus vidas de alegría, no tienen más que adoptar a Tolón, que los hará reír también con sus travesuras.

Un beso y nos vemos el próximo sábado. Graciela.
 
 

4 comentarios:

Terox dijo...

Un comediante precoz! Con los niños hay que tener extremo cuidado porque uno no sabe en qué momento nos ponen en nuestro justo lugar...

Graciela L Arguello dijo...

El Guille siempre fue y será un peligro, Terox

Adrian Quinteros dijo...

Humberto Gambino...si es la misma persona a la q cito me trae recuerdos de mi niñez...en el famoso club"Los Vaqueros"de barrio Talleres...carnavales de excusa para comprar espuma loca y tirarle anla chica que te gustaba...nunca mas supe de ese humorista...recuerdo su guitarra pequeña y ese gesto con la cara,ponía su labio inferior arriba de la nariz...han pasado 35 años y es un grato recuerdo de mi infancia,cdo era infancia...q épocas aquellas...

Graciela L Arguello dijo...

Sí, Adrián, ese mismo humorista es. A mí también me encantaba. Un abrazo, Graciela.