Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Tucumán, sede de la vergüenza.





Esto he leído hace algunos días en los diarios y medios virtuales:

Tucumán destinará $ 300 mil para la riña de gallos en 2014 Así se desprende del Presupuesto aprobado por la Legislatura. El radical Ariel García, que se opuso, dijo a Cadena 3: “Raya en el absurdo”. La provincia está en emergencia económica desde 2003.



Ya podrán imaginar la mezcla de indignación, incredulidad, vergüenza ajena y desconsuelo, que sentí.Y por supuesto, podrán también imaginar que no me iba a quedar callada. 
Recurrí primero a la docente de la Cátedra de Derecho Animal de la Universidad Nacional de Córdoba, quien me aseguró que TODO puede hacerse, porque el decreto es lisa y llanamente ilegal, (no olvidemos que existe la ley 14346 que prohíbe la riña de gallos en todo el territorio nacional) y se comunicó con proteccionistas de esa provincia, para que ellos accionen desde allá. 
No siendo yo ni abogada ni residente en Tucumán, sólo me queda tratar de apelar a la sensibilidad, el raciocionio, el sentido moral y la responsabilidad social de los ciudadanos tucumanos, que deben movilizarse para que se aplique la ley en ese territorio.
Con este post, aporto mi modesto granito de arena para arrojar luz sobre las inmorales actividades que se consideran legítimas en Tucumán, y pretendo que haya un clamor popular en su contra.Sé que lo habrá, porque la mayor parte del pueblo argentino es sana mental y moralmente. A esa parte apelo y les pido a todos los ciudadanos del mundo que se hagan eco de este grito: ¡BASTA DE TORTURAR ANIMALES PARA SATISFACER EL SADISMO DE UNOS CUANTOS ENFERMOS! 
No aceptemos el ridículo argumento de la tradición, porque también la esclavitud era tradicional hace un siglo y nadie puede hoy defenderla. La Inquisición y sus torturas fue también validada alguna vez por el consenso social, pero la historia avanza, las conciencias despiertan y la razón se propaga. Nada nos da derecho a permanecer apegados a usos y costumbres inmorales, crueles, innecesarias y teñidos de sangre.
Tampoco es válido esgrimir la "fuente laboral" ( y lo digo con asco y repugnancia) de los galleros, porque entonces de la misma manera, los torturadores de la dictadura podrían andar reclamando que se quedaron sin trabajo.
Ni mucho menos la conveniencia económica o la rentabilidad del turismo que viaja a esa provincia para satisfacer sus peores instintos, de manera legal pero no legítima.Porque si esto se permite, ¿cuánto falta para que se anuncie oficialmente el apoyo a un turismo sexual, con niños disponibles para la más infecta parte de la sociedad de consumo?
No hay argumento alguno que justifique, no solamente el hecho de destinar apoyo económico estatal a las riñas, sino la mera legalización de esa vergonzante actividad. 
Y en el hecho más puntual de destinar 300.000$ a la muerte, uno no puede menos que gritar: ¡¿es que no hay mil cosas que signifiquen vida, en que se pueden gastar?
!Escuelas, hospitales, comedores comunitarios, seguridad, empleo sano y digno, obras de infraestructura, becas de investigación para encontrar soluciones a los problemas sociales y técnicos, y sé que pueden ustedes agregar mil cosas más, en que cada centavo sería mejor empleado.
Por favor, sumen sus voces a esta protesta chiquita mía, y estén alertas por si convocamos a movidas virtuales y/o callejeras por éste y otros temas, que nos están haciendo retroceder a las épocas de la más absoluta ignorancia e inmoralidad.
Ayúdenme también a encontrar un hogar para Tolón, que es otra víctima de la indiferencia y egoísmo de nuestra especie, que tantas veces me avergüenza.





Un abrazo, y hasta el próximo sábado. Graciela.Difundan el tema por favor: nuestra indiferencia es aliada de los inmorales.

2 comentarios:

Terox dijo...

No entiendo como en un (supuesto) estado de derecho puede suceder algo así... acá también hay algunos que se esconden para cometer esos actos tan deleznables, pero sería impensable (por lo menos eso creo) que se destinara dinero público a apoyarlo y menos todavía que lo publiciten tan descaradamente...

Graciela L Arguello dijo...

Esto también forma parte de la desomposición moral que procede desde el gobernante hacia el gobernado, Terox