Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

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sábado, 5 de enero de 2019

El sistema digestivo.

Conozco muchas partes del sistema digestivo: el píloro, el esófago, el estómago, el intestino grueso y el delgado (¿estará a dieta?), pero lo que nunca supe es que comprenda algún órgano de tal longitud como para que conecte nuestra boca con el estómago de algún niño en Nigeria.
Vale decir que si usted quiere colaborar en la lucha contra la desnutrición infantil, señora, la mejor estrategia NO es generarle culpas a su hijo, con aquella frasecita: "tenés que comer todo, pensá en los millones de chicos que pasan hambre en el mundo".
Por si no se ha percatado, si su hijo come hasta los dibujos del plato, puede que se vuelva obeso, pero NO eliminará la pobreza de las mesas africanas.
O sea, mi querida, le recomendaría tres cosas:
  1. No confunda a su hijo, diciendo cosas sin sentido, que lo llenarán de un absurdo sentimiento de responsabilidad en cosas que nada tienen que ver con él.  
  2. En vez de tanta declamación, si su hijo no quiere más comida, ponga en un tupper lo que quedó en la olla y pídale que la acompañe a llevarla a alguien de su propio barrio que a lo mejor lo necesita.
  3. Adopte a Lautaro,  (o a cualquier callejero) para que aproveche algunas de las cosas que sobran en su mesa, si eso le molesta tanto.

Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.

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