Bartimeo, Federico Alfonso y Elvira Inés, los ángeles del blog.

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sábado, 2 de abril de 2022

La Tercera parte del Capítulo Menos 1 de mi Libro "A propósito, etc....

Como lo indica el título, ésta es una tercera parte, de modo que deben haber leído o ir a leer ahora las dos partes anteriores, en sendos posts de los dos sábados próximos pasados. Si no, no entenderán nada. Han quedado advertidos.

"A propósito de mujeres inteligentes y otras contradicciones"
Ensayo satírico por Graciela L.Argüello
Capítulo Menos 1: Conceptualizaciones varias (continuación y final del capítulo)

....
Pensemos las diferencias:
Somos indudablemente más lindas que los hombres, aunque feos y todo, ellos suelen gustarnos muchísimo más, como me dicta la neurona Lulú que ya les presenté antes y que siempre está a mano cuando nadie la llama ni necesita.
O sea que: "Una mujer es un ser humano más lindo que el hombre"...
¿Qué más? 
Somos capaces de darlos a luz, aunque no siempre sean muy iluminados. Esa diferencia es altamente objetiva. Mucho más que la anterior, que en realidad asumo como resultante de una valoración absolutamente subjetiva, pero que incluyo en la definición de la mujer. porque esta definición es mía, y la armo como se me da la real gana. (¿Debería incluir algo relativo a lo caprichosas que podemos llegar a ser las mujeres? No, eso es un infundio)
Sumando:
"Una mujer es un ser humano más lindo que el hombre, capaz de darlo a luz..."
Además, volvemos locos a los hombres con mucha facilidad, aunque ellos muestran también cierta propensión a facilitarnos esa tarea. Pero veamos las metodologías conducentes a tal resultado: podemos enamorarlos, apasionarlos, perseguirlos, desorientarlos, explotarlos, atormentarlos o ignorarlos, pero que los volvemos locos, los volvemos locos.
Redondeando:
"Una mujer es un ser humano más lindo que el hombre, capaz de darlo a luz, y de privarlo de todas sus luces".
¡Ya está! Ésa soy yo y fue mi abuelita, es Máxima Zorreguieta, y Narda Lepez, Paquita la del Barrio y la Gata Noelia. Estamos todas, la definición es completa e irrefutable, y al que no le guste que se arme su propia definición y me gane en las elecciones. (Tengo un déjà vu, ¿alguien dijo algo parecido alguna vez?)
Pero para ser científicamente correctos, pongamos ese concepto a prueba. 
¡Mujeres del mundo, atención!
¿Quién entre ustedes puede decir "yo no soy un ser humano"?
Convengamos ahora en que alguna de buena fe podría decir "Yo no soy más linda que un hombre", pero me juego toda mi propia belleza (como para no perder gran cosa) a que no van a llover reclamos sobre ese punto. Pero además, hay una vuelta de tuerca sobre ese punto, hasta la más fierita puede encontrar al menos un hombre todavía más fulero, y ése será "el hombre" de la definición. Después de todo, nadie dijo más linda que todos los hombres, ¿no?
Por otra parte, al menos genéricamente, es decir en general y por su género, la mujer es capaz de dar a luz, una vez que se las haya ingeniado para procurarse un embarazo, por los medios que sean, y que hoy son tantos. Y si analizamos las estadísticas demográficas, parece que es más fácil dar a luz que abstenerse de ello.
Y por fin: ¿dónde está la negada total que confiese que no es capaz de volver loco a un hombre, aunque más no sea a su peluquero, con exigencias imposibles de satisfacer, tales como "Quitame veinte años, darling". Yo en eso soy mucho más modesta, me conforme con que me quite veinte minutos. Y él siempre se supera, nunca he perdido menos de una hora en su sala de espera.
Hemos arribado, al fin a una conceptualización a partir de la cual ya nos está permitido comenzar toda suerte de disquisiciones pseudo filosóficas, en las que abundarán los siguientes capítulos de este librito mío.

Y para terminar nuestro encuentro, les pido una vez más que piensen en la posibilidad de adoptar un animalito necesitado de hogar. 
Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.
P.S.:Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe mencionar la fuente, porque tiene protección de derecho de propiedad intelectual. 
P.P.S.: La de la foto soy yo, porque después de todo si yo misma no me quiero lo suficiente como para considerarme mujer inteligente, ¿qué queda para los demás?

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