Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 29 de noviembre de 2008

¡¿QUÉLOQUE MEDECÍ, AH?!




Juro que tuve serias dudas a la hora de elegir una etiqueta para este post.

Pensé primero en “Enhebrando palabras”, porque de palabras se trata, pero como la intención implicaba algo más que eso, pensé en “Ya vai a vé”, puesto que hay un cierto grado implícito de reproche, revancha o escrache, según se mire.

También estuvo a punto de ser "Educando al soberano", pero francamente hoy no me sentía con demasiada paciencia docente, así que al final me decidí por “El rincón de los políglotas”, debido a que esencialmente es una traducción al castellano desde el “bestiapeluda básico”

Ocurre que ya estoy cansada de padecer la pseudo pureza lingüística que asesina el idioma en los medios de comunicación y en la sociedad toda.

Periodistas, locutores, comunicadores sociales, profesionales universitarios, docentes, políticos y hasta científicos se han enrolado en este palabricidio imperdonable que cambia caprichosamente de género algunos sustantivos.

Hay una larga lista de nombres comunes que comienzan y terminan con la letra a, y por ende SON FEMENINOS, mal que les pese a algunos.

Ejemplos sobran: área, agua, águila, alma, etc etc.

Todos ellos son comúnmente convertidos en involuntarios travestis por pseudo sapientes, que así como dicen “el alma”, dicen “ese alma”.

O deducen que si es “el agua”, será también correcto “este agua”

¡¡¡¡¡AYYYYY!!!!!

Me duelen hasta las pestañas cuando leo o escucho semejantes barbaridades.

Señoras y Señores, vean ustedes los plurales: se dice las aguas, no los aguas, las almas, no los almas, y así al infinito.

¿Qué mejor demostración que ésa para definir el género?

Queda claro: son todos sustantivos comunes, de género femenino. Entonces, ¿qué pasa con su forma singular cuando va precedida por un artículo determinado? ¿Por qué se usa el artículo masculino?

SIMPLE, MUY SIMPLE: “la agua”, “la alma”, “la área” etc, suenan horribles. Por esa sola razón y ninguna otra, es decir PARA EVITAR LA CACOFONÍA (mal sonido), es que se concede la licencia especial de cambiar de género el artículo acompañante (pero no el sustantivo, bestezuelas mías, no el sustantivo)

En otras palabras SE PERMITE decir ”el agua “, ¡¡¡pero no cambiarle el sexo!!!!

En toda otra situación, sea cual sea la partícula acompañante, esta última debe usarse en su forma femenina.

Ejemplos: esa agua, esta alma, poca agua, mucha agua, etc, etc.

¡Así que no me vengan con “ese agua”, o “pequeño área”, porque me siento tentada de emular al pirata de la foto y degollar a alguno.

“Y si no les quedaría clara esto post, haber sido porque fueren ustedes mucha peludos bestias ¿Comprenderían esta niños la que yo dijere? O sea”.

Como decía mi hermano: ¡¡¡esmérense un poco, que hablar bien no cuesta un carajo y reporta un beneficio de la gran puta!!!

Nos vemos, pues, el próximo sábado cuando se me haya pasado el ataque gramatical.

La foto que acompaña al post, por una vez no es robada de la red, sino tomada por la que suscribe (a la que ven en situación harto peligrosa) en Camboriú.

Y la foto que ven más abajo es de Alicia, una señora muy aseñorada, con una sonrisa deslumbrante, que espera por amorosos padres adoptivos, que estén a la altura de sus merecimientos. Adoptantes berretas, indecisos, cualunques o medio pelo, abstenerse, porque les estamos ofreciendo una diosa, no un par de alpargatas.

Y antes de despedirme, ¿ya vieron la primera parte de mi trabajo como profe invitada en Atención Viandante? Si lo hicieron y les gustó, vayan a ver la segunda parte. Si no les gustó vayan lo mismo, para ver si esta vez está mejor, cosa siempre posible, ¿no creen?

Un beso y sigan nomás, haciendo de las suyas hasta el próximo fin de semana.
Graciela

11 comentarios:

Gurisa dijo...

Mirá, tía, menos mal que no escuchaste a dos locutores/blogueros conocidos nuestros decir semejante barbaridad como que los fertilizantes son los que matan a los animalitos típicos de cada zona. Sí, sí, como leíste. En pleno programa diciendo al aire semejante paparruchada!! Y eso que yo estuve un rato largo explicándoles que, si no sabían exactamente qué está matando a los animalitos cuando uno siembra, se abstengan de decir lo que no saben y utilizaran simplemente el término "agroquímico". En fin, terminé pasándoles unos apuntes de agronomía para que aprendieran que los malos en el cuento "yo tengo un sembradío" no es precisamente el fertilizante y sí otras sustancias como los herbicidas, fungicidas y otros "cidas".
Lo malo de la gente que trabaja en comunicación es que no se da cuenta de la gran responsabilidad que tiene en sus manos.

Graciela L Arguello dijo...

Hola, Guri , sí, me da aun ataque masivo de caspa cada vez que escucho esas incoherencias. Menos mal, que todavía algunos nos tomamos la molestia de hacer de maestro ciruela cuando tenemos la oportunidad. Pero a veces es una lucha muy desigual, cuando los medios masivos se comparan con nuestros modestos aportes.

Un beso, graciela

Carlos Alberto Arellano dijo...

Graciela:

Me gustan estas entradas. ¿Por qué? Porque no domino el castellano y estoy deseoso de aprender. Sí, tengo mis errores. Todos pueden verlo en mi blog o en los comentarios que dejo por aquí y por allá.

Pero tener errores a la hora de escribir, Graciela, no me impide detestar algunas costumbres:

Cuando dicen:

- Pienso de que... en lugar de Pienso que.

(La proliferación del dequeísmo... ¡es impresionante! No se salvan ni los periodistas ni los locutores. Estamos arrojando nuestro idioma a la basura.)

Y también estamos tirando al tacho el idioma de Ray Bradbury:

- Yopin... en lugar de Shopping.

(Cuando oigo esto... ¡me dan ganas de salir corriendo! De mudarme a otro planeta...)

¡Jajaja!

Que sigas bien.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Buena clase de español y a todos nos sirve, las fotos de la perrita están muy buenas,
Saludos desde un San José lluvioso.

Y que piensas de la manera en que los jóvenes escriben mensajes de texto o se comunican por MSN, todos comprimidos y de formas horribles las frases y letras.

Graciela L Arguello dijo...

Carlos Alberto ¡¡Qué gusto volver a leer tus comentarios!! Andabas perdido... Pero nos seas modesto, yo leo tus posts y son impecables. Sí,en mi caso, el dequeísmo puede producir accidentes cerebro vasculares, ¡¡¡¡pero no en mí, sino en el otro, porque le daría un garrotazo en la cabeza!!!!
Roy ¡¡¡Has dado en el clavo con una de las cosas que peor me ponen!!! Ya vendrá un post al respecto, pero como no quiero saturar, voy salpicando con cosas diferentes, dame un par de semanas y "ya vai a vé"

Un beso, Graciela

Terox dijo...

Tal vez deberíamos adoptar la solución "a la francesa" y decir: l'agua, l'águila, l'ánima... sonaría chic, ¿no? jajajajaja

Ay Graciela, si vieras lo horrores que cometen por acá los periodistas... y no sólo de forma, también de fondo (o fondillo, según se mire).

¡Saludos desde acá hasta allá!

Graciela L Arguello dijo...

Terox ¡Qué buena idea!
Pero no quiero ni pensar cómo podrían llegar a deformarla en poco tiempo algunos comunicadores sociales.

Un beso y saludos especiales de Layka para Oberón. Graciela

Carlos Alberto Arellano dijo...

Graciela:

Vine corriendo para contarte lo que acaba de decir el principal periodista de un noticiero de Buenos Aires.

Dijo este buen hombre:

Nadie sabe de qué pasó con él.

¿Qué te parece?

Saludos.

Graciela L Arguello dijo...

Hola Carlos Alberto Es horrible, leer o escuchar cosas así!!!! da náuseas!!!

Un beso Graciela

tapi dijo...

Gran tema el que tocaste! En mi caso, cuando escribo, lo hago instintivamente, sin tener en cuenta ningún tipo de reglas.Así me va!
Me hacés recordar del secundario, a un profesor de Caligrafía (hace dos siglos) que decía: No conjundan la ge con la giota! Era todo un clásico.

Graciela L Arguello dijo...

Hola, Tapi,

No te preocupes, yo visito tu blog muy a menudo, y te aseguro que la intuición no te traiciona. Lo de tu profe, genial. Un beso . Graciela