Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

viernes, 19 de diciembre de 2008

¡AHHH! EL AMOR… ...



Hoy estoy apuradísima, porque con el tema del final del año, a todo el mundo se le ha dado por despedirse, como si en vez de estar a punto de reemplazar un almanaque viejo por uno listo para estrenar, se estuvieran preparando para cambiar de frasco un litro de nitroglicerina.

Y son todos abrazos y besos como si uno no fuera a verse nunca más, cuando en realidad, al otro día vamos a estar nuevamente deseando que cada chancho se vuelva a su rancho, en vez de andar jodiendo en los chiqueros ajenos.

Pero, bueno, así están las cosas, y siendo tan duro remar contra la corriente, todos terminamos aferrados al primer gil que se nos para al lado cuando dan las doce del último día del mes, que sólo por mera casualidad es también el último del año.

Pero, claro, me estoy adelantando bastante, porque a lo que quiero referirme es a las reuniones de amig@s que ya están atiborrando las agendas, y que hacen que uno produzca bien poco en todos los rubros.

Y como el blog no tiene por qué ser una excepción, éste es el tiempo del año, de textos superbreves, aunque no necesariamente buenos.

Como la etiqueta que reúne lo más sintético entre lo sintético es la de los nanocuentos, eso precisamente les voy a regalar hoy.

Recuerden que la condición es que la narración lo diga todo en seis palabras. Ustedes verán, si lo he conseguido.


IRREPETIBLE AMOR.

Nunca volveré a amar así. Afortunadamente.

Para ilustrar este nanocuento, he seleccionado algo bien meloso, por supuesto robado de algún mail, por un lado; y por el otro, un amor de verdad irrepetible, que es el que Donna, una bellísima criatura, como ven en la foto, está dispuesta a darle a la familia que quiera incorporarla a su hogar, sin otro requisito que ponerse en contacto con ojitos felices. Por supuesto que si llegan tarde, y ella ya tiene su trono- como buena reina que es- en una casa propia, en ojitos felices pueden encontrar otros duendecillos navideños para embellecer sus vidas.




Y ahora que les dejo sus ojitos llenos de felicidad, vayan corriendo a compartirla con los suyos hasta el próximo sábado, cuando ya nos estaremos poniendo más navideños.


Besos. Graciela



P:S.: Anónima tuvo al fin su milagro de Navidad. Gracias a todos los que vieron más allá de su enojo y sus palabras agresivas, y le enviaron amorosamente la fuerza solidaria de los buenos deseos, que siempre dan mejor fruto que la ira. Ahora esperamos el milagro para Barti y nuestra Navidad será la mejor en muchos años.

6 comentarios:

AVELLANEDA dijo...

Magnífico como siempre, Graciela.
Tienes razón en lo de las despedidas, por eso voy a utilizar esta ocasión como un nuevo saludo:
Hola, otra vez, Graciela

Graciela L Arguello dijo...

¡Hola, Avellaneda,! ¡Qué gusto que regreses, andabas muy perdido!, y de paso, me parece que no estás actualizando mucho que se diga tu blog, aunque he leído tu retorno, y espero que sigas escribiendo, porque aprendo muchísimo allí.

Yo soy escritora aficionada, y lectora apasionada, pero me has desburrado en más de una ocasión, y eso se agradece, de modo que estaré visitándote como siempre. Un beso, Graciela

Carlos Alberto Arellano dijo...

¡FELIZ NAVIDAD, Graciela!

¡JO,JO,JO!

¡Y mucha suerte para Donna!

¡Y muchas alegrías y abrazos y brindis en esas reuniones de viejos y nuevos amigos!

Graciela L Arguello dijo...

Carlos Alberto Noel, se agradecen los buenos deseos y la visita, andabas muy perdido. Te deseo lo mejor para estas fiestas. Un beso Graciela

SUSANA VERA - CRUZ dijo...

Mi niña querida, ojalà esta Navidad traiga como regalo, el milagro de un hogar para Barti y Donna. Criaturitas hermosìsimas.
Se merecen todo el cariño del mundo.
Te juro Graciela, si yo pudiera tener los medios para tener un lugar para tener a tanto perrito perdido y abandonado, me sentirìa realizada.
Hacerles campañas de adpciòn, esterilizar a las perritas y darle mucho, pero mucho amor.
Tal vez algùn dìa, sea mi màs grande logro.

Felicidades en Navidad querida amiga.

Un beso

Susana-Agualuna

Graciela L Arguello dijo...

Susana Una de las cosas mágicas de los blogs, es que reúnen en la distancia, a tanta gente con los mismos sueños. Nosotros, los que no podemos crear un refugio para animales propio, podemos al menos dar este apoyo a los que tanto hacen por ellos.

Por lo pronto, hay otros animalitos que ya pasarán la Navidad en familia, como la Flaca, hoy rebautizada Flopy, y Hércules, dos rescatados por SALVAR, y vamos por más. Un día todos tendrán familia, o al menos ése es mi deseo para el Año Nuevo.

Te agradezco además las maravillosas palabras para Anónima. Ese tejido de amor, dio sus frutos, ella ha tenido su regalo de Navidad. Un beso Graciela