Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

jueves, 15 de enero de 2009

UNA RUEDA DE AMOR.




Tenía preparado un post bajo la etiqueta “Pero pudo ser peor”, pero en el medio de la semana ocurrió lo de Gurí, y me sumé a la campaña que inició Atención Viandante.

Así fue que pedí, como siempre, esa solidaridad silenciosa pero fecunda en la que mi hereje corazón ha dado en creer. Porque esa parte de mis convicciones se aposenta allí, no en el cerebro.

Y dio sus frutos: sobraron dadores, y el papá de Guri recibió el alta.

No sé si sirvió de algo para su salud que un montón de gente le deseara lo mejor. Tampoco puedo afirmar que muchas buenas personas pensando en él, hayan conseguido componer algo en su organismo.

Pero sí sé, y eso lo juro por la memoria de mi gliptodonte (una mascota cariñosa que tenía de chiquita, a comienzos del Pleistoceno, muy traviesa y juguetona aunque algo torpe, que ya presentaré en otro post) que Guri se sintió reconfortada, y que saber que hubo gente capaz de generar una movida bloguera, por amor hacia ella, seguramente la apuntaló en su incertidumbre.

Sé que hay abrazos invisibles, como estos de la red, que llegan para dar cobijo a tristezas infinitas.

Sé que cuando todo tiembla alrededor, una palabra cariñosa, un gesto de aliento, aunque proceda de miles de kilómetros de distancia, y de un desconocido, pueden hacer toda la diferencia.

Por eso sé que aun cuando los dadores de sangre hayan llegado por otras convocatorias, cada sonrisa comprensiva, cada ruego distante, cada palabra afectuosa, fue fructífera.

Y entonces se me sueltan las alas y me imagino un mundo nuevo naciendo en nuestra red. Un mundo donde el dolor de uno es el dolor de todos, y por eso mismo, cargado entre tantos, se aligera sin remedio.

Un mundo donde celebramos juntos las alegrías y por esa razón la dicha se multiplica hasta hacerse infinita, porque a todos nos alcanza.

Y puesta a soñar, imagino un mundo mejor, más solidario, más comprometido, más lleno de amor, porque deja de haber fronteras para la risa y para el llanto.

Y pienso que podemos ir cambiando de a poco, sintiendo que somos parte del mismo tejido y que el daño que se produzca en él en un extremo del mundo, desmerece la tela en su conjunto.

Y me imagino que esa conciencia nos induce a tomarnos fuertemente de las manos para luchar juntos por la paz que tanto necesitamos.

Y sueño, en mi delirio, que algo estamos cambiando…

Claro, hasta que leo el diario y pienso: "somos demasiado pocos… todavía".

Sin embargo, la magia de la red existe, y vayan para eso un par de ejemplos: Marbot excelente dibujante de Entre Ríos me regaló el diseño del perrito triste que se ve en la side bar, para mis campañas perrunas. Y se ha movido por la red hasta llegar incluso a Chile, y no sé si aún más lejos

Barti apareció en fotos aún en Costa Rica, y también se movilizó por la red mi pequeño diseño contra el abuso sobre los animales, por lo menos hasta Chile.

¿Es o no verdad que tenemos posibilidades de difundir mensajes y acortar todas las distancias?

Vaya entonces un beso tirado a la red para todos y háganlo multiplicarse hasta el próximo sábado, cuando, si nada se cruza, subiré el post que tenía listo para hoy.

La tarjeta de la foto, es la institucional de Infoxel, pero me pareció tan apropiada que la robé nomás, y la comparto con ustedes.

Otro beso. Graciela

6 comentarios:

Gurisa dijo...

A los que se preocuparon y a los que se ocuparon, muchísimas gracias. Quedó demostrado que, cuando se quiere, se puede. Con poco o con mucho. Algunas cosas costarán un poco más y otras no tanto. Pero difundir causas nobles puede ayudar a quitar varias gotas del océano, como dijo la Madre Teresa de Calcuta.
Así que es cuetión de seguir "educando" a aquellos que aún no saben cómo hacer de éste mundo un mundo un poco (o mucho) mejor.

Besos y gracias, tía!

Graciela L Arguello dijo...

Guri ¿Era quitar o agregar la gota al océano?
Me parece que Teresa decía que sin esa pequeña acción, que era como una gota en el mar, al océano le faltaría una gota, o sea que habría que devolvérsela ¿no?

Como sea, me alegra infinitamente que la gota esté donde debía, sea afuera o adentro.

Un beso, y ponete ancha, que acá quedó demostrado que hay mucha gente que te quiere.

Graciela

Steki dijo...

Y bueno, como siempre, yo despistada y tarde.
Lamento no haberme enterado antes y me alegro un montón que todo ande mejor con el papá de Guri.
Excelente tu campaña, Gra, como todas en las que te embarcás.
Un abrazo gigante a las dos y los meto al Pulpis y a Dayana.
BACI, STEKI.

Graciela L Arguello dijo...

Hola,Steki , lo bueno es que llegaste de todos modos.

Y gracias por tus palabras, algo tiene uno que hacer bien, ¿no?

Un beso Graciela

SUSANA VERA - CRUZ dijo...

Querida Graciela, no tengas dudas que el poder de los sentimientos , las mentes y los deseos buenos unidos, hacen grandes transformaciones.
Yo creo mucho en Dios y sè lo que puede hacer el poder de la oraciòn y el pensamiento...lo que yo pida con fe, se darà...soy una fiel testigo de eso porque lo vivì ultimamente en carne propia.
No dudes de que si hubo una mejorìa en esta persona es porque tu mensaje llegò.
Lo mismo para nuestros queridos animales.
Tienes un blog muy hermoso y colmado de buenas intenciones, por eso amiga linda , las cosas se dan positivamente y tù fuiste la procursora de todo.

A veces sentimos que el no conocernos en persona y escribir y escribir, no hace el efecto que querrìamos, pero no, porque detràs de cada escrito, de cada blog hay personas, personas con corazòn que estàn dispuestas siempre a dar una mano.
Este es un medio que muchas veces da màs resultado que en la vida diaria, incluso con personas que conocemos.
Nunca bajes tus ganas.

Te dejo un abrazo enorme y todìsimo mi cariño Graciela, desde el otro lado de Los Andes.

Susana-Agualuna

Graciela L Arguello dijo...

Agualuna , gracias por tus palabras- Habrás notado que sos parte de este post, ya que el blog trasandino que menciono al que llegaron los banners de Marbot y míos, es precisamente el tuyo.

Y para ser justa, debo decirte que la movida por el papá de Guri no la comencé yo, sino el Pulpo ( mi hijo) desde su blog Atención Viandante. Yo sólo sumé un pequeño granito de arena, pero los buenos deseos de mis lectores valen oro.

Un beso Graciela