Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Vuelvo a mis prosas intimistas


Ya saben ustedes que bajo la etiqueta Con el alma desnuda, pongo en evidencia las pavadas que uno escribe más para sí mismo que para los demás.

Sin embargo, a veces hay concursos de ese género que suelen llamar prosa poética, o relatos intimistas, o algo semejante, y entonces revuelvo papeles (la arqueología papelaria de Terox) y mando algo para probar suerte.

Tres de esos textos se publicaron juntos en 1999 en una antología cuya tapa y dedicatoria ya les mostré antes, y que se llama " Desde adentro.Voces del interior".

A dos de esas prosas ya se las presenté, (Adelante y El regreso), ahora comparto la tercera, que es mi predilecta del grupo.

PERFECTA LEJANÍA.

Por Graciela L.Argüello.

Caminaré una tarde por la larga sombra de la eterna espera, y pisaré, sin sospecharlo, entre todas las huellas, las marcas de tus pasos. Porque ya te habrás marchado.

Vagará mi mirada por las nubes rojas, y elegiré la misma que, demasiado lejos, estarás observando. Por completo al margen. Para siempre inalcanzable.

Me mojará una lluvia que rozará también tu piel, y correrá cada uno, escudado en su ceguera, cada vez más distante, cada vez más imposible.

Y una noche, en mis largas caminatas solitarias, deshilará mi pelo un raro viento, que tres pasos más allá habrá helado tus manos. Pero no lo sabremos.

Y cuando yo suspire en mis sueños, recorrerá tu piel una tonta melancolía.

Y cuando te lastime una ilusión que se trocó en desencanto, yo borraré en mis mejillas una lágrima idiota, que no sabré a qué viene…

Y cuando me ría a veces, porque sí, a carcajadas, te preguntará un amigo el por qué de esa sonrisa que no vas a explicarte.

Lejano, distante, inasible e incógnito, vivirás tu vida esperando encontrarme.

Fugitiva, aterida, sin amor, sin destino, andaré reclamando lo que no ha de ser mío.

Y sabremos, ya viejos, que la vida fue sabia al no anudar nuestros hilos.

Porque no voy encontrarte, y no te cruzarás conmigo.

Y así tendremos los dos, invisibles y esquivos, las posibilidades enteras y la avidez intacta, cuando sólo seamos el final de una esencia, abierta al infinito.



Espero que les haya gustado, pero no mantengan su perfecta lejanía con Nazarena, ella los necesita ¿quién le da una familia?
Para que la conozcan mejor les digo que es una perra de buen tamaño, imponente para guardiana en estos tiempos de inseguridad...pero más tierna que Bambi cuando de conocidos se trata...

Un beso. Graciela
P.S: los anteriores A.D.T. todavía sin familia (Panchita, Firuláis, Cleopatra y Tammy) y cientos de perritos más esperan por un hogar, no los olviden.

4 comentarios:

Terox dijo...

Muy bello...

¿esto es prosa poética o poesía en sí?

Es que no soy muy versado en tales temas, y a veces me da la impresión que alguna gente piensa que acomodando las palabras en forma de columna basta para hacer "poesía"...

Graciela L Arguello dijo...

Hola, Terox Como uno de mis tantos hobbies es el análisis lingüístico, te explico Como bien lo dijiste, la poesía no se define por la métrica ni por la rima como muchos creen (ésos que después escriben unos engendros espantosos, sin otro mérito que la rima consonante como la tal Belén Francese), sino por el ritmo. Un ritmo en el sonido de las palabras, que debe permanecer a todo lo largo de la obra.
No siendo así, cuando la estética y el tema se aproximan a la poesía, el texto se denomina prosa poética. Maestros absolutos fueron en ese género: Saint Exupery con el Principito; Vasconcelos con Mi planta de naranja lima; Juan Ramón Jimènez con su Platero y yo; Juana de Ibarbourú con Chico Carlo y Poldy Bird con casi toda su obra. Un beso Graciela

Terox dijo...

Por cierto, que hace poco ví este video y me hizo mucha gracia...

Graciela L Arguello dijo...

A mí me encantó!!!