Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

jueves, 14 de julio de 2011

Ya son cuatro años



Esta semana se justifica muy bien adelantar el post un par de días, porque no quiero dejar pasar el nuevo aniversario del blog.

Cuatro años escribiendo sin cesar, en un juego de comunicación virtual que me ha traído muchas satisfacciones reales.

Porque algunos de aquellos lectores originalmente anónimos, ingresaron en mi vida a partir de encuentros de bloggers, o de comentarios asiduos, y enriquecieron así mi mundo afectivo.

Aquí conocí a mi hija virtual (hoy hija política) Dayana, y mi sobrina cibernética, Gurisa.

Aquí conocí también a quienes luego tuvieron un rostro y fueron el abrazo de algún encuentro, como Steki o Sophie.

Y fue este pequeño espacio el que me pegó la "fiebre bloguera", a partir de la cual surgió, a instancias de Pulpo (que también es culpable de haberme instigado a generar este blog, y fue de hecho quien lo diseñó para mi uso) y Day, mi otro blog, Locos por la Geología, que adquirió más notoriedad que la que jamás soñara.

Pero también es éste mi rincón de almacenar utopías, y emprender campañas en pos de alcanzarlas.

Y es el lugar donde entablé amistad a distancia con personas increíbles como Avellaneda, Roy, Terox, Carlos Alberto, Agualuna y Wilhemina Queen.

Y es el espacio de llamado de muchos A.D.T., algunos de los cuales alcanzaron su meta ansiada, y otros esperan todavía por ella, como Silvia, la gordita de la foto, que sueña con un hogar.


Cuatro años en este sitio significaron, según veo en las estadísticas, 245 posts, muchas veces surgidos de la nada, como un auténtico desafío a mi propia imaginación.

Y fueron muchas veces también, mi catarsis o el lugar donde compartir alegrías.

Por todo lo que este nuevo aniversario significa, brindo con ustedes, con mi copa rebosante de felicidad.

Un abrazo, Graciela

2 comentarios:

Terox dijo...

Muchas felicidades!!! De verdad que es un privilegio leerte y contar con tu amistad "virtual"...

¿Me podés enviar un pedazo del pastel?

Graciela L Arguello dijo...

Pero Terox ¿acaso no me conocés? ya no queda ni una miga... ¡Soy el terror de las golosinas! Un beso Graciela