Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 20 de agosto de 2011

Una de cal y otra de arena



En mi último post estuve muy enojada, pero en seguida tropecé con la foto que hoy les muestro, y no pude menos que apreciar la diferencia entre dos reacciones opuestas ante situaciones traumáticas, y sentirme profundamente emocionada.
Porque así como hay gente capaz de dejar tirado y sin auxilio a un animalito accidentado por su culpa, demostrando una bajeza inenarrable, esta foto demuestra que algunos humanos sí merecen el amor y respeto que todos quieren recibir gratuitamente.
La foto aparece en el último número de la revista Selecciones de Reader´s Digests, y el pie de foto reza:"Dos jóvenes deambulan por una calle en ruinas de la ciudad de Hishonomaki, en la prefectura de Miyagi".
Ya el nombre les habrá señalado el contexto: se trata de una de las zonas más afectadas por el terremoto de este año en Japón, y esas jóvenes seguramente lo han perdido todo o casi todo, y sin embargo, con todas sus pertenencias en una pequeña mochila, no abandonan a su gato, al que rescatan del horror, hasta con una mantita de abrigo.
¿Es posible más amor, nobleza y lealtad?
Son éstas las noticias que me reconcilian con la gente, simplemente porque todavía hay quienes hacen exactamente lo que corresponde hacer.
Como correspondería que ya alguien dé un paso adelante y abra su hogar y su corazón para Silvia, quien está muy próxima a dejar su lugar al siguiente A.D.T.




Nos vemos el sábado, y ojalá podamos seguir compartiendo buenas nuevas. Un beso. Graciela.

2 comentarios:

Terox dijo...

Todavía hay esperanza...

Graciela L Arguello dijo...

Sí, Terox , en realidad si perdiéramos la esperanza ya nada vandía la pena. Un beso Graciela