Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 10 de diciembre de 2011

¿Cuántas horas tiene un día?



Vuelvo a la carga con esas perlitas de las que siempre me proveen los periodistas.
En este caso se trata de la crónica del rescate de una bebé que había sido abandonada en un lugar público muy pocos días después de haber nacido.
Pero el reportero lo expresó así:


-Fue rescatada una bebé de cortos días de vida...


Paremos un poco, ¿está diciendo este señor que no todos los días son de la misma longitud? ¿Por qué los de la nena podrían ser más cortos que los míos?, ¿porque es más chiquita, y así le son más cómodos? ¿para que le hagan juego? ¿porque se duerme más temprano y se despierta más tarde que yo? ¿eso cambiaría la longitud de los días? ¿estará ella viviendo en un enigmático punto del planeta donde la rotación se acelera?
Dios mío, ¡cuántas dudas! Aunque, ahora que lo pienso de nuevo, ¿no será una mezcla de "corta edad" y "pocos días"?
Ay, señores periodistas, ustedes me ponen a devanarme los sesos cada dos por tres...
Aunque si lo pienso bien, hay una forma de alargar los días: adoptando a Abrojo, cada día se convertiría en una eternidad de amor y agradecimiento. Piénsenlo, es buen negocio.
Un beso y nos vemos el próximo sábado. Graciela

6 comentarios:

AVELLANEDA dijo...

La respuesta a tus desvelos es simple y esencial: la cortedad o corta edad en que quedan los cerebros de muchos rasgaplumas y quematintas explica esa beodez diccionarial. Sé indulgente, maestra. Los obres animalicos deben comer también!

Graciela L Arguello dijo...

Has dado en el clavo, Avellaneda ¿cómo no me di cuenta antes?

Terox dijo...

Ese es un periodista de cortas neuronas...

Graciela L Arguello dijo...

Cuanto más cortas sus neuronas, más larga la lista de posts que inspirará, Terox

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Mejor largos días a Abrojo jaja.

Salduos

Graciela L Arguello dijo...

¡Eso! Sí, señor, largos días a Abrojo, pero en familia. Un beso, Roy