Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 3 de diciembre de 2011

No, gracias




Otra vez me llega un mail de esos que "desparraman sabiduría de vida", y que luego de largas elucubraciones termina así:




Quien te lastima te hace ....*FUERTE*,

Quien te critica te hace ...*IMPORTANTE*,

Quien te envidia te hace... *VALIOSO*,




Y mi respuesta es:



No me interesa en lo más mínimo ser fuerte, importante ni valiosa, así que por favor, abstenerse de lastimarme, criticarme y/o envidiarme. Estoy bien así, medio endeble, sin importancia y más devaluada que el peso, así que si para mi propio bien tienen que darme palos, envidiarme y criticarme, bien pueden perderse la ayuda en el ahorrarse el trabajo de ayudarme. ¿Se entiende?
Al margen, les aclaro que lo único que podrían envidiarme es el privilegio de conocer a Abrojo, pero eso se soluciona fácil, ¡¡¡lo adoptan y listo!!!!


Nos vemos el próximo sábado. Un beso Graciela.

8 comentarios:

Terox dijo...

Quien te lastima te hace m*erda
Quien te critica te deja en mal
Quien te envidia te pone podrido

Pero al que realmente no soportás es al que manda estas p*tas cadena!!!!!

Graciela L Arguello dijo...

Hola, Terox , yo le aprecio el lado positivo: ¡¡¡estas cadenas me dan tema para los posts!!!
Un beso Graciela

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Y hay gente que cree en esas cadenas y no notan que son cosas muy agresivas y que lastiman, ya que la critica destructiva, la envidia y el lastimar a los demás, no es ningún atributo y si puede destruir a una persona.

Y buen cierre, mejor con Abrojo.

Saludos

Graciela L Arguello dijo...

Así es, Roy , pero lo hacen con la mejor intención. Lo que a mí me parece triste es que haya una lectura tan poco crítica del material que llega vía mail. Uno puede dar los consejos más idiotas y son aplaudidos como genialidades. ¿Qué nos pasa, no cuestionamos nada? ¿No entendemos más que lo obvio?
En fín, a mí me divierte mirar el otro lado de las cosas, pero no somos muchos. Un beso Graciela

Gustavo Tisera dijo...

Partiendo de que se llaman "cadenas" ya esta todo mal, no? Je! Muy bueno lo que escribes. Un saludo!

Graciela L Arguello dijo...

Otra vez, voy a mirar el otro lado de las cosas, Gustavo y te digo que hay cadenas y cadenas. Una de oro con un pendiente de diamantes no tiene nada de malo, ¿no te parece? Un beso Graciela
P.S.:No he pasado últimamente por tu blog, pero ya venía extrañando tus cuentos. No lo dejes

AVELLANEDA dijo...

Recién te mandé una cadena de esas de oro, Graciela. Si te llega, añádele eslabones y quién sabe... tal vez consigamos atar la mala suerte del mundo.
P.D. Los diamantes no me atreví a enviártelos, que rayaban la pantalla.

Graciela L Arguello dijo...

Gracias, Avellaneda ya la colgué de mi cuello, ¿qué tal me queda? Es que me está haciendo falta más suerte a mí que a todo el resto del mundo. Un beso Graciela