Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Juventud, divino tesoro.

Para los que creen que la juventud sólo se lleva en el alma, vean cómo también se puede tener en el cuerpo, más allá de los años cronológicos, cuando uno así lo decide, y se pone las pilas para lograrlo.
Acá me ven en una de mis clases de danzas, haciendo los ejercicios de barra a tierra, junto con personas a las que les triplico la edad, pero con quienes se ha generado un grupo del más puro disfrute, gracias a nuestra profesora y directora de ballet, Silvia Schuf, quien tiene prohibidas las palabras "no puedo".
Y tiene razón: siempre podemos, sólo hay que intentarlo. Y en esa filosofía de poderlo todo, es que tampoco bajo los brazos a la hora de pedir nuevamente un hogar para Chipi. ¡Vamos que podemos!!!!
Un beso y hasta el sábado, Graciela 
P.S.: por si no se avivaron, yo soy la de la malla fucsia, al fondo.

2 comentarios:

Terox dijo...

Cuando sea grande quiero ser como vos!!!

Graciela L Arguello dijo...

Por lo menos no te vas a aburrir nunca, Terox Un beso Graciela