Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 15 de marzo de 2014

Casi nada

Ni siquiera termina una historia que pudiera contarse.
Fue menos que un sueño.
Más sutil que una lágrima.
Por decir cuán etéreo, puede creerse que no fue, ni siquiera.
Y sin embargo, tengo aquí las cicatrices...

Cicatrices de abandono que no queremos que ostente Cachito nunca más, y por eso les pido que me ayuden a conseguirle su hogar cuanto antes.

Un abrazo y hasta el sábado. Graciela

2 comentarios:

Terox dijo...

Así escribió el amnésico... o como decía el dicho, si te he visto no me acuerdo...

Graciela L Arguello dijo...

Vaya, Terox , qué sorpresa, siempre creí que ese dicho había nacido en Argentina...porque acá nadie se hace cargo de nada...