Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 27 de agosto de 2016

Ahora lo entiendo

Ahora, después de mucho pensarlo, he llegado a entender un enorme por qué, que me costaba siempre asimilar.
¿Por qué siendo tan larga la vida humana, es en cambio tan corta la de su mejor amigo?
Eso siempre me provocó un enorme dolor, porque he debido despedirme tantas veces de tantos amores, sobre todo de aquél que fue el más entrañable, mi Federico Alfonso, el siberiano con el que logré la mejor conexión de toda la familia canina que jalonó mi historia. Aunque debo decirlo, hoy Florencia Sofía (que siempre digo que él mismo me encomendó) disputa con él esa distinción.  
Y por fin he comprendido que una vez más, la Naturaleza demuestra un gran equilibrio y una profunda "sabiduría".
Porque ellos, los perritos, dependen casi enteramente de nosotros en esta sociedad impiadosa que hemos creado los humanos, y por eso, el hecho de que en nuestras vidas quepan entre 3 y 5 vidas perrunas, nos permite dar cobijo a muchos más que uno.
Cuando alguno de la jauría deja un lugarcito vacante, después de una vida llena de cuidados y amor, si bien se nos parte el corazón, todavía tenemos muchas veces tiempo para darle hogar a otro más. 
Y así, con esa vida breve, nos permiten salvar a muchos más, de entre los tantos que nos esperan en cada esquina, en cada refugio, o en cada situación de abandono.
Por eso, todo el dolor de la ausencia se mitiga, porque significa un rescate más, que es también un homenaje al inolvidable ausente.
Y por mi larga vida van pasando ya, desde la casa familiar de la infancia hasta el hoy, muchos animalitos que cambiaron su destino e hicieron más feliz el mío.
Vaya mi recuerdo para Diana, Dharma, Juno, Hindú, Chiquita, Iván, Inca, Erika, Luli, Benji, Loba, Daphne, Negrita y Rolf que son ya una jauría invisible a la espera del reencuentro en el país del no dolor, y mis ángeles de este otro lado, las que me apuntalan en todas las soledades: Layka y Flor.
Y si quieren ustedes iniciar esa jauría o aumentar la que ya tienen, está a la espera, nada menos que el hermoso Angelito.

Un beso y nos vemos el próximo sábado, Graciela. 

No hay comentarios: