Bartimeo, Federico Alfonso y Elvira Inés, los ángeles del blog.

Me gusta

sábado, 13 de junio de 2020

Otra vez la prensa, y sus cosas. (Noch einmal die Presse und ihre Sachen)


La revista alemana "Der Spiegel" selecciona siempre las perlitas de la prensa (inclusive las propias) y las publica en una sección denominada Hohlspiegel (Espejo hueco), De allí tomo muchas gansadas de la prensa europea, y las traduzco para ustedes, como es hoy el caso, cuando les presento lo que publicó hace tiempo el Westdeutschen Allgemeinen Zeitung, a propósito de una casa usurpada que se desalojó judicialmente, y cuya estructura estaba en estado precario:


Um eine weitere Nutzung des Gebäudes zu behindern, lieβ die Stadt die  Hauseigentümer und die Erdgeschonss-fenster zumauern.

Ahora la traducción: "para evitar un uso ulterior del edificio, el Estado hizo tapiar la ventana de planta baja, y al propietario".

¿Se imaginan a ese pobre hombre encerrado en un edifico tapiado? habrá pedido auxilio a gritos por el resto de sus días. 
Y puede ser peor la imagen todavía si uno usa otra traducción de la palabra zumauern, y el propietario nos resulta entonces "emparedado" como en las torturas medievales, o los cuentos de horror del estilo Edgar Allan Poe.
Y si bien la intención es resguardar a la gente de un potencial derrumbe, amurallar dentro del edificio al dueño ¿no será mucho?

¿O será, como sospecho, que alguien tipeó la noticia de manera equivocada, y quiso escribir Eigentum (propiedad) en donde dice  (Haus) Eigentümer ,(propietario)? 
En otras palabras, otra metida de pata de la prensa.
 
Ahora bien, si  no quieren ser cuestionados, ni por la peor de sus burradas, lo mejor que pueden hacer es adoptar uno de tantos animalitos requeridos de hogar. Para ellos "su humano" siempre es perfecto. Si se les da por dar ese gran paso, sólo me dejan un comentario (si son de Córdoba) y concretamos la adopción. Si son de otros lugares, seguramente hay también grupos que les pueden ayudar en tan noble acción.
Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.

No hay comentarios: