Bartimeo y Federico Alfonso, los ángeles del blog.

sábado, 14 de febrero de 2009

¡UFA CON SAN VALENTÍN!




Como ésta ha sido una semana llena de posts extras, referidos a la forma más pura del amor, puedo darme el lujo de escribir a contrapelo de lo que el calendario indica.

Nada de historias románticas y de enamorados tomaditos de la mano. Éstos son más bien, pensamientos en soledad.

Esta prosa poética fue publicada en 1992 en la revista Toll del Instituto Goethe, junto con la poesía concreta que ya publiqué en otro post.

Por esa razón, el escaneo de la tapa ya lo presenté allí, de modo que ahora elijo para adornar este texto, otra foto que por alguna razón, no me pregunten cuál, me pareció adecuada.

HORAS VACÍAS.

Por Graciela L.Argüello

Estoy sentada, escuchando el silencio. Ni una voz ni una palabra, sólo un largo tiempo callado.

Me pongo triste. Despacio, muy despacio, la soledad se sienta a mi lado y me sonríe.

Miro el reloj, sin que la hora me importe en realidad, porque no espero nada.

Después, miro mis manos,¡tan vacías! y le hablo al silencio, que quizás me contesta pero es su voz tan muda, que me siento más sola todavía.

Sigo con el dedo los dibujos del mantel: una flor, una hoja verde, otra roja, una gota y otra: mis lágrimas.

Afuera, lejos, en algún lugar… alguien me ha olvidado….


Obviamente cuando esto se publicó, implicaba seguramente un duelo por alguien ausente.

Lo notable es que ahora no logro recordar quién era el que me había olvidado….

Bueno niños, después de una semana con mucho intercambio, tómense un descanso hasta el próximo sábado, si es posible, disfrutando alguna cita romántica para San Valentín. Y si no,no.

P.S.: Como uno no vive en un termo, y hay hermanos salteños que la están pasando muy mal, les acerco un link para que se sumen a la movida bloguera que está tratando de colaborar con los damnificados de Tartagal. Sé que cuento con ustedes, como siempre.

Besos, Graciela

4 comentarios:

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Si no recuerdas quien fue el que te olvido pues parece que no valió la pena ese dolor, aunque el poema es exquisito, la soledad se sienta a mi lado, que frase más preciosa y nostálgica, me encanta cuando se le dan sentimientos y cualidades humanas a las cosas, y en algún lugar alguien me olvido, definitivo un final soberbio.
Saludos

Graciela L Arguello dijo...

Gracias Roy , lo bueno es que con el tiempo casi todos los dolores pasan ¿no? O uno hace como que, lo cual para el caso es lo mismo.

Un beso Graciela

tapi dijo...

Graciela, el link no lleva a ninguna parte

Graciela L Arguello dijo...

Hola, Tapi, Gracias por el aviso, ya lo corregí. Te has ganado el "ysihubiera" de oro de este año. Te lo entregaría "si lo hubiera", pero como no hay, no hay. Un beso Graciela