Bartimeo, Federico Alfonso y Elvira Inés, los ángeles del blog.

sábado, 28 de agosto de 2010

¿Quién dijo que vox populi es vox dei?


Ya intuirán por el título que voy a volver a arremeter contra un refrán popular, supuestamente joya de sabiduría, que yo me atrevo a poner en duda como siempre, porque para iconoclasta me pinto sola.

¿Escucharon esa premisa "No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy"?

¿Ah, sí? Bueno ahora que alguien me diga por qué no puedo dejar para mañana lo que mejor se me antoje.

Porque tengo una contra-respuesta para cada una de las clásicas respuestas que saltarán a mi reparo.

Paso a enumerar:

1. "Porque mañana te puede pisar un auto". Bueno, ¿y? A lo mejor me habrán quedado cosas sin hacer, pero no estaré viva para reprochármelo ni lamentarlo.

2. "Porque mañana puede aparecer algo más urgente o más importante y esto te va a quedar sin hacer". En tal caso, no era tan urgente ni tan importante, después de todo.

3. "Porque mañana puede ser un día muy ocupado, y no conviene que le sumes las tareas pendientes de hoy". En eso tienen razón, en cuyo caso, lo dejaré para pasado mañana.

4. "Porque las tareas pendientes generan estrés" ¿Ah, sí? ¿A quién? A mí les aseguro que no, después de todo hay más tiempo que vida, y prefiero aprovechar la vida, no el tiempo.

5. "Porque el trabajo es salud" Díganselo a los recolectores de residuos, a los que destapan pozos sépticos, a los que trabajan en ciertas industrias químicas, a los psiquiatras y a una larga lista de etcéteras, que no van a estar muy dispuestos a coincidir con esa premisa.

6. "Porque el tiempo es oro" Bueno, y si no me tomo mi propio tiempo, ¿cuándo tendré oportunidad de disfrutar tanto oro acumulado?

O sea, queda una vez más demostrado que no todo refrán es una verdad incuestionable, y yo, a la hora de justificar un tiempo de disfrute, soy muy cuestionadora.

Así es que no me vengan a romper las pel la paciencia con presiones heredadas a través de generaciones que se han pasado la vida corriendo contra el reloj, sin detenerse a pensar que después de todo, es el tiempo el que tarde o temprano nos alcanza y nos pone definitivamente en nuestro exacto lugar: una larga, larga, larga siesta con absolutamente nada más que hacer.

Pero como otro derecho que me reservo es el de ser tan contradictoria como me lo mande mi real gana, ahora los voy a apurar a ustedes: ¿qué esperan para adoptar a Tammy?

Un beso y hasta el sábado próximo. Graciela.


Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea?
P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.

6 comentarios:

Terox dijo...

Pues es una dicha que no dejés para mañana lo que podás postear hoy...

Saludos!

Graciela L Arguello dijo...

¡¡¡Terox!!! ¡¡¡Estás aprendiendo cordobés básico, me encanta!!! Y lo de no dejor los posts, es porque resulta adictivo...
Un beso Graciela

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Es tu derecho soberano hacer lo que tu deseas hacer hoy, mañana sera otro día jaja.

Saludos y que terrible que nadie adopte aún a Tammy.

Saludos

Graciela L Arguello dijo...

Totalmente de acuerdo, Roy . Con respecto a Tammy, nunca pierdo las esperanzas, muchos fueron adoptados al tiempo de haber sido ADT, como Afrodita o Pelusa. La que más me entristece es Panchita, que todavía está esperando. Ojalá se les dé una oportunidad pronto.
Un beso Graciela

Anónimo dijo...

Las cosas se hacen cuando a uno se le da las ganas,que refrán ni que refrán y si el trabajo es salud,que laburen los enfermos.Un saludo.

Graciela L Arguello dijo...

Tal cual, rumbofijo coincidencia absoluta. Un beso Graciela