Bartimeo, Federico Alfonso y Elvira Inés, los ángeles del blog.

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sábado, 24 de abril de 2021

Autobiografía bizarra. Capítulo VII


Hoy continuaré con ese libro algo loco que he titulado "Autobiografía Bizarra", y que en realidad tiene más de bizarro que de autobiográfico, pero es una buena excusa para sonreír un poco.

Capítulo VII.
Lejanos y borrosos recuerdos sueltos.

Me encantaría poder decir lo contrario, pero los hechos son los hechos, y la verdad es que mi infancia ha quedado muuuuuuuuuuuuuuuuuyyyyyyyyyyyyyyyy atrás en el tiempo, de modo que mis primeros recuerdos son apenas retacitos sueltos, recortes incompletos y seguramente interpretados de manera más que caprichosa por una mente infantil.
Como dato incontrastable, ya que fue recogido por los adultos de la familia, antes de ir a vivir a la casa que es mi referente de toda la vida, y que ¡vaya si dará que hablar!, mis padres, mis hermanos y yo residíamos en la calle Santa Rosa de Alberdi, lugar que abandonamos cuando yo tenía apenas dos años y medio.
Es decir que los recuerdos inconexos que guardo de esa casa son de cuando tenía esa edad o menos. 
Para mi asombro, si bien no tienen buenas referencias temporales y muchos detalles se me escapan, son multitud los momentos que atesoró mi mente infantil.
Tal vez porque debió haber sido la época más completa y feliz. Después la familia se desarmó, pero eso ya es otra historia. 
De ese tiempo feliz, vienen imágenes puntuales, que serán el motivo de muchos posts, en la etiqueta Anécdotas verídicas y no tanto. Queda hecho el compromiso, y para no olvidarlo, hago aquí el listado de esas pinceladas de infancia que armarían el cuadro de lo vivido en "la otra casa" como la dimos en llamar luego de mudarnos.
Venga, pues la lista:
  • Los caramelitos y grisines.
  • El papel y el pelo.
  • Los bomberos.
  • Los vecinos. ¿Soldera?
  • Los sillones azules.
  • La servilleta verde.
  • El triciclo al revés.
  • Las mariposas.
Si esos títulos les despertaron alguna curiosidad, ésa era precisamente la intención, porque ahora tendrán que esperar hasta quién sabe cuándo se me ocurrirá contarles cada cosa. 

No sé si les habrá gustado este post, pero los que sí les van a gustar son todos los perritos y gatitos que se pueden adoptar en esta página.


Un beso y hasta el próximo sábado. Graciela.

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