Bartimeo, Federico Alfonso y Elvira Inés, los ángeles del blog.
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sábado, 27 de julio de 2019

Échame a mí la culpa.

Hoy inauguro una nueva serie de posts, en los que analizaré, con humor por supuesto, el metamensaje presente en las canciones que todos conocemos.
Comienzo con "Échame a mí la culpa", cuya letra incluyo primero para que no se pierdan con mis comentarios.

Sabes mejor que nadie
Que me fallaste
Que lo que prometiste se te olvidó

Sabes a ciencia cierta
Que me engañaste,
Aunque nadie te amara
Igual que yo

Lleno estoy de razones
Pa'despreciarte,
Y sin embargo quiero
Que seas feliz

Que allá en el otro mundo
En vez de infierno
Encuentres gloria
Y que una nube de tu memoria
Me borre a mí

Dile al que  te pregunte
Que no te quise,
Dile que te engañaba
Que fui lo peor

Échame a mí la culpa
De lo que pase
Cúbrete tú la espalda
Con mi dolor

Hasta aquí la letra despojada de aclaraciones, ahora veamos qué podemos agregar.
Analicemos los primeros versos :
"Sabes mejor que nadie que me fallaste, que lo que prometiste se te olvidó. Sabes a ciencia cierta que me engañaste, ": típico, típico está diciendo "la culpa es tuya", como dicen  siempre todos.
Y después suma el reproche, y pasa la cuenta, cuando dice "Aunque nadie te amara igual que yo" .

En la estrofa siguiente, repite el modelo que incluye primero el palo, y después el autoelogio, tal como se lee en "Lleno estoy de razones pa'despreciarte, y sin embargo quiero que seas feliz". Y para el que no esté bastante alerta, y se pregunte cuál es el elogio, le subrayo que está implícito en la último parte, porque "yo soy tan bueno y superior que sin embargo quiero que seas feliz". Todo lo cual, además de una autoexaltación es una burda mentira. Nadie, nadie quiere que el otro sea feliz, o por lo menos no quiere que lo sea antes que uno mismo.

Toda la estrofa que sigue, tiene implicaciones muuuuyyyyy jodid preocupantes. Hay allí sutilmente expresado un rencor tremendo, porque en ningún caso le desea que sea feliz y encuentre gloria acá nomás, sino en el otro mundo. ¡La quiere muerta a la mina!!!! 
Y para el caso de que no se muera, quiere que le dé amnesia, Alzheimer o por lo menos un ACV, lo que está claramente expresado en lo de la nube negra que espera que lo borre de su memoria. Un mal bicho el tipo éste.

La estrofa siguiente es de antología, vean si no: "Dile al que  te pregunte, que no te quise, dile que te engañaba, que fui lo peor". Allí claramente se nota que prefiere quedar como atorrante antes que como cornudo, porque en la sociedad machista en que vivimos, se lo va a tildar de "picante" en el primer caso y de pelotu tontuelo en el segundo. El tipo está cuidando SU imagen, no la de ella.

Pero además, ¿para qué la insistencia con eso de "diles que fui lo peor"? ¿Es que acaso esperaba que la mina dijera alguna otra cosa? 
Y "échame a mí la culpa de lo que pase" también está de más. Porque es obvio que ella le va a echar la culpa de lo que pase, de lo que no pase, de lo que haya pasado, o no haya pasado, y también de lo que podría haber pasado o  podría no haber pasado, porque después de todo, para eso es para lo único que sirve un ex. ¿O no?

Y para terminar, adopten a Bombona, que jamás les hará semejantes reproches.
Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.
Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito callejero o rescatado de alguna fea situación.
Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.


 

miércoles, 16 de enero de 2008

CONSEJOS DE VIAJE (Apuntes humorísticos)

Hoy me toca inaugurar la etiqueta ¡No me pierdan el equipaje!, a la que titulé así, porque en la vida real mis maletas siempre tienden a bajarse antes que yo en lugares previos a mi destino, o bien prefieren quedarse en el avión cuando yo ya me he bajado No me pregunten por qué, pero me ha pasado por lo menos un par de veces.



En los últimos quince años, quienes poco o mucho hemos tenido alguna oportunidad de visitar otros países, hemos encontrado en varios idiomas, unas bellas palabras que ya es costumbre obsequiar en forma de poster, tarjeta, mail, o pergamino al potencial viandante. Una especie de gentil despedida y suma de buenos deseos, que transcribo algo más abajo, segura de que no se me acusará de plagio, porque ya es parte del acervo universal
Hay quienes dicen que es traducción del árabe, quienes se lo achacan a los hindúes y quienes dicen que se lo espetaban mutuamente los incas antes de partir por los caminos del imperio.
No me consta ni preocupa, lo que yo quiero es en realidad realizar su análisis literario e interpretación, para lo cual conocer el proverbial mensaje es imprescindible.
En la versión que a mí misma me regaló un querido amigo previamente a mi partida hacia Alemania (donde permanecería unos pocos meses) se leía algo más o menos así:

Que el sol ilumine tu frente. Que la lluvia caiga mansa sobre tu cabeza. Que el viento sople siempre a tu espalda. Y que hasta que volvamos a vernos, Dios te lleve en la palma de su mano “

Esto me pareció en su momento muy bonito, como a cualquier viajero podrá parecerle seguramente en primera lectura, pero luego, comencé a percibir algunos sutiles detalles, y muchos peligrosos contenidos subliminales.
Así fue que cuando muchos años más tarde una amiga partió hacia Madrid, y otra amiga común le hizo el clásico obsequio, yo me ocupé de alertarla, y le escribí una misiva que incluía mis propias conclusiones, y que hoy hago extensiva a todos los que se marchan y son así despedidos.
Tómense estas palabras como un servicio a la comunidad en tránsito, y un alerta a los ingenuos que hasta llegan a enmarcar esos supuestamente inocentes parrafitos.
Amigo viajero, ten cuidado con lo que acabas de recibir, porque allí donde leemos “Que el sol ilumine tu frente”, salta a la vista un deseo generoso, y sin embargo, contiene algún grado de secreta hostilidad. ¿O acaso no conocemos todos, el tema ése del agujero de ozono y de los letales rayos ultravioletas? Entonces, ¿cómo tomarlo?
Yo, querido amigo, en tu lugar, saldría volando a comprar un protector solar factor 200. Además, aprovechando que últimamente se usan mucho, me compraría una flor de capelina para evitar insolaciones. Y para más precaución viajaría de noche, nada de andar por los caminos bajo el sol del mediodía, ni siquiera del de medianoche, si es que te vas al ártico. Claro que si te asaltan no va a ser muy grato, pero problemas de piel seguro que no tendrás, salvo algún hematoma si el atraco es violento.
Pero volvamos a lo nuestro y analicemos ahora, la segunda línea, que reza, “que la lluvia caiga mansa sobre tu cabeza”
Fijate en la maldad implícita en la imagen, porque decime, ¿qué tenés que andar haciendo en plena calle cuando llueve, sin un miserable paraguas que te proteja?
Un verdadero amigo, te desearía que veas la lluvia desde la ventana de un restaurante cinco tenedores, y no que te venga a dar en plena cabeza, en la mitad de un paseo.
Convengamos que tiene un punto a su favor, ya que por lo menos, habla de lluvia mansa, mirá si te agarra el granizo cuando andás boludeando por las peatonales extranjeras.
Pero esto también admite varias lecturas, porque está bien que sea mansa, pero además habría que pedir que sea poca, ¿o no has visto los informativos con los desmanes de El Niño, eh? ¿Qué tal que tengan que ir a buscarte a cientos de kilómetros de tu destino porque te arrastró la correntada, y finalmente te encuentren agarrado de un árbol, empapado de pies a cabeza, y con la cámara digital arruinada?
Después, lo del viento en tu espalda ¿sabés las congestiones que te podés agarrar? Por las dudas, tejete un chaleco que te abrigue el pechito y la espalda, y no te lo saques ni para ir a la playa.
Además, si bien la primera lectura te hace pensar que el viento en la espalda es un aliado que te facilita el camino y te lo hace más ágil, con sólo meditar un momento, no puedo menos que exclamar ¡Qué te tienen que andar empujando, coño!
Y esto me obliga a aclarar que tampoco te deseo que en vez de ir viento en popa, vayas viento en proa a toda vela. Lo que alguien que te quiere bien debe desearte, es que no te agarre el viento y listo, ni de popa ni de proa, ni de babor o estribor. Que no haya viento y punto. Que si no vas a salir todo despeinado en las fotos. Ya de por sí es bastante embolante tener que ver las fotos del que vuelve de un viaje, para encima tener que mentirle “qué bien saliste” cuando parece una medusa bajo un ventilador.
¡Y lo de la palma de la mano de Dios! Tené cuidado hermano, mirá si se le ocurre cerrar el puño justo con vos ahí adentro. ¿Sabés lo que tiene que ser un apretoncito de ésos? ¡Ahí sí que directamente no volvemos a vernos!
Mirá, por las dudas, más bien tomate un vuelo confiable, no sea que por ahorrarte unos mangos, te hagas pomada en el camino.
Además, con toda la gente que este proverbio ha mandado a la palma de Dios, debe estar atestado, vas a tener que entrar en lista de espera, y con suerte vas a viajar parado en la punta de la uña del meñique y en medio de una multitud de hinchapelotas que se andan mostrando mutuamente los souvenirs.
En conclusión, amigo viajero, acá entre nos, tené cuidado con los deseos de ciertos amigos, y mejor hacete asesorar con gente ubicada y perspicaz como la que suscribe, que a propósito, te regala algunos consejos y buenos deseos (de los buenos de verdad, sin envidiosas connotaciones ocultas)

  1. Sé todo lo feliz que puedas.
  2. Sé un poco más feliz que eso todavía.
  3. Mandá mails si querés, y si no, no mandés.
  4. No andes extrañando a la familia porque es una pérdida de tiempo, aparte de que casi nunca se lo merece.
  5. En todo caso, sé más práctico, mandales los pasajes, y que vayan todos a visitarte.
  6. Volvé con regalos caros para justificar por qué no compraste para todos, o bien por el contrario que sean muchos, para explicar por qué tuvieron que ser tan baratos.
  7. Si volvés con varios kilos de más, nunca reconozcas que fue por comer chatarra para ahorrar unos piojosos mangos. Echale la culpa a la comida exótica a la que no podías resistirte en los lujosos restaurants que visitaste.
  8. Si en cambio volvés más flaco, nunca asumas que corriste la coneja, antes bien, bajaste de peso porque lo recorriste todo, no paraste de bailar, y “cometiste ciertos excesos”, pero no aclares que fueron excesos de economía.
  9. Está bien que muestres las fotos, pero ¡por Dios! no repitas tooooodo lo que te explicó el guía frente a cada monumento. Si a duras penas lo aguantaste vos, que estabas en vivo y en directo, ¡imaginate los amigos que no tienen la culpa de que hayas hecho ese city tour, y tampoco tienen por qué amortizarte el gasto!
  10. El décimo mandamiento del buen viajero es que pasados dos años de tu periplo, si no has hecho otro nuevo, lo más seguro es que ya no tengas nada novedoso que contarle a ninguno de tus amigos, así que mejor no insistas.

    Espero que te haya sido de provecho, y no faltará ocasión en que te cuente algo más de mis propios viajes, que ya podrás imaginar, nunca son aburridos, aunque casi siempre son muy poco ortodoxos.

    Y como siempre digo, aprovechen los viajes para portarse mal, total, lejos de casa, ¿quién los conoce?

    Besos y hasta la próxima, y no olviden aprender a bloguear visitando este link, si es que no están duchos en este tema. Graciela.
     

    No olviden a los perritos y gatitos que esperan hogar y que les pueden regalar bellas aventuras una vez que los incorporen a su familia. Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.
    P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blogdebe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Lo que las palabras dicen de nosotros.


Hoy estuve escuchando un reportaje a una persona "no vidente" como se ha dado en llamar a los ciegos desde hace algún tiempo a esta parte.
Y me puse a pensar a contrapelo de lo políticamente correcto, como es mi costumbre.
Porque se me ocurre que la cantidad de eufemismos que se han comenzado a utilizar desde hace algunos años, si bien fueron originalmente pensados con la mejor y más generosa de las intenciones, lo que hacen en realidad es desnudar nuestros propios prejuicios y dejar al descubierto cuán profundamente discriminatoria es la sociedad en la que vivimos.
Antes de que se dispongan a lapidarme, permítanme que les explique cuál es mi punto.
Hoy prácticamente se han erradicado términos como "ciego", "negro", "sordo", "enano", etc., reemplazándolos por expresiones como "no vidente", "persona de color", "disminuida acústica", o "persona pequeña".
Y esto se ha hecho para no ofender a las personas así denominadas. Pero, ¿por qué? Porque lamentablemente en nuestras mentes discriminadoras (en el mal sentido de la palabra) hemos conferido a las palabras originales una carga ofensiva, que nunca debieron tener y que nada justifica.
Para que quede más claro mi análisis, ejemplifico con mi propia persona. Yo soy flaca, pero nadie me llama "no gorda", me dicen flaca y nadie considera eso un disvalor, simplemente porque nadie le ha dado una carga negativa a la palabra flaco... todavía, por lo menos.
En cambio, cuando no nos atrevemos a decir "ciego" es porque en el fondo del pensamiento está instalado el término con una connotación negativa socialmente.
Sin duda se trata de una dificultad, pero que ya en este estado evolucionado de la sociedad, no tiene por qué significar exclusión, ni estigma. 
Millones de personas han demostrado y demuestran cada día que pueden ser independientes, exitosos, felices, admirables y admirados, independientemente de sus circunstancias. Entonces, ¿por qué pretendemos desdibujar esas circunstancias o mencionarlas a través de extraños giros idiomáticos?
Sencillamente, porque los términos originales dejaron de ser neutrales y objetivos, y se fueron cargando con los prejuicios de la sociedad, hasta adquirir connotaciones peyorativas o discriminatorias que nunca debieron tener.
Vean por ejemplo cuando se habla de una persona de color. ¿De qué color? ¿Verde, turquesa, fucsia? ¿Por qué no podemos usar el término negro? Porque nuestras estúpidas ideas preconcebidas le adicionaron a la palabra, significados que nunca debió adquirir.
Vuelvo al punto original. y aclaro que no pretendo ni siquiera sugerir que se vuelva a las palabras que hoy parecen "malas palabras" sin ningún fundamento.
Sólo quiero hacer notar que esas palabras, tan trabajosamente acuñadas, están poniendo al desnudo más cosas acerca de la sociedad que se vio compelida a generarlas, que todo un estudio psicológico.
Si alguna vez se consideró que una palabra era ofensiva, ese hecho en sí mismo, pone al descubierto que nuestra perversa sociedad no tuvo la capacidad de abstenerse de emitir juicios de valoración a priori, sobre las personas involucradas. Por el contrario, las rotuló, y ese rótulo tuvo una carga tan injustamente negativa, que en algún momento fue necesario inventar otras maneras de nombrarlas.
Triste lo que dicen las palabras acerca de los humanos como comunidad y grupo social.
Y esto me lleva a considerar cómo los animales que sobreviven a una mutilación o  tienen pérdida de visión o de audición, generan estrategias para seguir viviendo sin autolimitarse, simplemente porque no se autocatalogan ni catalogan a los demás miembros del grupo como diferentes.
Muchas veces, por ejemplo, perros a los que les falta una pata corren y juegan exactamente igual que los demás, porque ni siquiera parecen tomar nota de falta alguna.
Eso es lo que las palabras dicen de los humanos. Que no llamamos a las cosas por su nombre, porque hemos cargado a los nombres con un montón de preconceptos y emociones negativas no justificadas.
Ojalá hayan entendido el núcleo al que apunto, y no se queden en la superficie de lo que quiero expresar.
Y ojalá hayan entendido también que Alelí, está necesitando un hogar de una buena vez por todas.

Un abrazo y hasta el sábado próximo. Graciela.
Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea?
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sábado, 4 de mayo de 2013

El signo de Hiroshima en el horóscopo Mikartiteano


 Hoy escribe Mikartita Sabeuntoko, la tarotista "japonesa" que "nació" en este blog.

¡Qué lo parió con la Graciela! Mirá la altura del año que estamos y recién me da un cachito de su bló para que escriba una predicción.
Y bueno, empezaré donde quedamos, o sea por el mes de julio, que viene a ser del signo de Hiroshima.
Que de paso les digo, es un pedazo de signo de los más peores...Por el carácter podrido, digo, porque es de explotar por cualquier cosa.
Pero a mí, como gran gurú de las cartas (natales, astrales, de tarot, truco y chinchón) me toca decirles lo que les trae el año 2013, que es un año de yeta, encima, como cualquier numerólogo sabe.
Los numerólogos, les explico por si no saben, no son cosos que calculan fórmulas como los aritméticos, sino gente que entiende los mensajes que mandan los números, eso.
Y yo vengo a ser también numeróloga, ¿vieron?
Bueno, ahora les digo a los hiroshímicos, o sea los nacidos en julio bajo el signo de Hiroshima, lo que les puede pasar en este año.
Parece que van a andar bastante calentitos todo el tiempo, y listos para estallar en cualquier momento. Cuídense en el mes de agosto, sobre todo, y eviten los conflictos de toda clase. No acepten envíos sospechosos de ninguna procedencia, y protéjanse de las malas ondas de sus enemigos, que siempre los tienen, porque ustedes son bastante jodidos, ya se los dije.
De todas maneras, acá las cartas me dicen que ya lo peor de sus vidas ha pasado, y ahora todo lo que viene es mejor, así que a pegarle para adelante, que lo que les toca ahora es la compensación que siempre da la vida.
Entonces, a cuidarse, a no generar quil problemas, a mirar para adelante, y a pasarla bomba. Vuelvo al bló cuando me vuelva a dar un espacio la Graciela, que ahí viene a retomar el teclado.
Hmmmm, esta Mikartita me desconcierta, no sé si lo que dice lo dice por ignorante, o si todo lo que escribió está teñido de un humor más bien bastante negro... Le daré el beneficio de la duda, y me ocuparé en cambio de recomendarles una vez más la adopción de Basia, que debe ser del mejor de los signos de cualquier horóscopo, porque más dulce y encantadora no puede ser.


Nosotros nos encontramos el próximo sábado. Un beso Graciela.  


P.S.: La foto que ilustra el post es de este sitio


Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea?

Además, recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.

lunes, 3 de noviembre de 2008

¡NO PUEDO CON EL GENIO!

Como ya he comentado en su momento, las cadenas de mail generan en mí, dos reacciones casi siempre incontrolables. La primera es cortarlas en el acto, sobre todo cuando se trata de propagandas, o promesas de cambios mágicos en la vida por el simple hecho de reenviar el mensaje a un cierto número de personas.
La segunda reacción posible es seguir la cadena, pero con agregados de mi propia cosecha. Esto sucede básicamente cuando se trata de mensajes que supuestamente enseñan a vivir mejor, o cuando son saludos empalagosos, que por supuesto aprecio en su intención, pero que detesto en su forma. 
Antes de ilustrar lo expuesto con un ejemplo de los mails que modifico antes de reenviar, debo advertirles que esto pretende ser humor. 
Les puede gustar o no gustar, pero no necesitan salir a exorcisarme, ni a refutar mis dichos, no estoy publicando mi doctrina de vida ¿ok? (Lo digo por la exagerada reacción de Jimena a otro post de puro humor)
Y no dejen ahora, y por esto, de mandarme mails empalagosos, siempre son una fuente inspiradora. 
Los textos agregados por mí, están en color azul. 
 
MI ÁRBOL DE AMIGOS ¿ÁRBOL? ¡¡¡BONSAI Y GRACIAS!!! NO TE AGRANDÉS.  
EXISTEN PERSONAS EN NUESTRAS VIDAS QUE NOS HACEN FELICES POR EL SIMPLE HECHO DE HABERSE CRUZADO EN NUESTRO CAMINO... MIENTRAS NO NOS ATROPELLEN MIENTRAS MANEJAN, TODO BIEN
ALGUNOS RECORREN EL CAMINO A NUESTRO LADO, VIENDO MUCHAS LUNAS PASAR; OTROS SE LA PASAN EN LA LUNA.
A OTROS LOS VEMOS APENAS ENTRE UN PASO Y OTRO… A TODOS LOS LLAMAMOS AMIGOS… PERO HAY MUCHOS TIPOS DE ELLOS… Y ENTRE ELLOS HAY MUCHOS TIPOS CADA HOJA DE UN ÁRBOL SIMBOLIZA UN AMIGO... LAS PRIMERAS BROTARON DE NUESTROS PADRES... QUE NOS MUESTRAN LO QUE ES LA VIDA... ¿Y ENCIMA LES TENEMOS QUE AGRADECER? 
DESPUÉS LOS AMIGOS HERMANOS, LOS HIJOS, CON LOS QUE DIVIDIMOS NUESTRO ESPACIO PARA QUE PUEDAN FLORECER COMO NOSOTROS… ¡SI VIERAS LO FLORECIDOS QUE ESTAMOS! (YA SOMOS FLORES DE BOLUDOS GRANDOTES). 
 PASAMOS A CONOCER TODA LA FAMILIA DE HOJAS A QUIENES RESPETAMOS Y QUEREMOS BIEN... BIEN LEJOS A VECES.
EL DESTINO NOS PRESENTA A OTROS AMIGOS, LOS CUALES NO SABÍAMOS QUE IRÍAN A CRUZARSE EN NUESTRO CAMINO... CAPAZ QUE DE HABER SABIDO DOBLÁBAMOS ANTES...
 A MUCHOS LES LLAMAMOS “AMIGOS DEL ALMA, DEL CORAZÓN”… SON SINCEROS Y VERDADEROS… PERO LOS QUEREMOS IGUAL 
SABEN CUANDO ESTAMOS BIEN, SABEN LO QUE NOS HACE FELICES... Y HACEN TODO LO CONTRARIO.
A VECES UNO DE ESOS AMIGOS DEL ALMA SE INSTALA EN NUESTRO CORAZÓN Y ENTONCES LO LLAMAMOS AMIGO ENAMORADO... DESPUÉS, LO DIFÍCIL ES EL DESALOJO DA BRILLO A NUESTROS OJOS, MÚSICA A NUESTROS LABIOS, AGILIDAD A NUESTROS PIES... SÍ. ES CIERTO, LO VEMOS, Y SALIMOS CAGANDO, MÁS VELOCES QUE CAMPEONES OLÍMPICOS.
TAMBIÉN ESTÁN AQUÉLLOS QUE SON AMIGOS POR UN TIEMPO, TAL VEZ POR UNAS VACACIONES, UNOS DÍAS, UNAS HORAS... DIEZ MINUTOS... ¿NO SERÁ DEMASIADO? 
ELLOS TAMBIÉN LOGRAN PONER MUCHAS SONRISAS EN NUESTRAS CARAS DURANTE EL TIEMPO EN QUE ESTAMOS JUNTOS... Y CUANDO SE ESTÁN YENDO, NI HABLEMOS. 
NO PODEMOS OLVIDAR A LOS AMIGOS DISTANTES… AQUÉLLOS QUE ESTÁN EN LAS PUNTAS DE LAS RAMAS DEL ÁRBOL, QUE CUANDO EL VIENTO SOPLA SIEMPRE APARECEN ENTRE UNA HOJA Y OTRA… HASTA QUE EL MISMO VIENTO LOS DESPARRAMA Y HAY QUE ANDAR BARRIENDO LA VEREDA. 
EL TIEMPO PASA, EL VERANO SE VA Y EL OTOÑO SE APROXIMA... ENTONCES PERDEMOS ALGUNAS DE NUESTRAS HOJAS... ALGUNAS NACEN EN OTRO VERANO, OTRAS PERMANECEN POR MUCHAS ESTACIONES... ALGUNAS VAN AL HERBARIO, OTRAS SE HIERVEN PARA EL TÉ... 
MAS LO QUE NOS HACE MÁS FELICES, SON AQUELLAS HOJAS QUE AUN CAÍDAS PERMANECEN A NUESTRO LADO, ALIMENTANDO NUESTRA RAÍZ CON MUCHA ALEGRÍA... ABONO, QUE LE DICEN ... 
CON RECUERDOS DE MOMENTOS MARAVILLOSOS DEL TIEMPO EN QUE SE CRUZARON EN NUESTRO CAMINO... A PATA, SIEMPRE A PATA, COMO DIJIMOS AL COMIENZO.
POR ESO TE DESEO, HOJA DE MI ÁRBOL... FLOR DE MIS JARDINES, PERFUME DE MIS ALPARGATAS, PAZ, AMOR, SALUD, SUERTE Y PROSPERIDAD... ¡¡¡ HOY Y SIEMPRE !!! SIMPLEMENTE PORQUE CADA PERSONA QUE PASA EN NUESTRA VIDA ES ÚNICA... HASTA QUE LA CLONACIÓN SE ABARATE.
 SIEMPRE DEJA UN POCO DE SÍ Y SE LLEVA UN POCO DE NOSOTROS... ¿QUÉ? ¿ANDAN CHOREANDO?  
ÉSTA ES LA MAYOR RESPONSABILIDAD DE NUESTRA VIDA… ¿REGAR LOS BONSAI TODOS LOS DÍAS? … 
LA PRUEBA EVIDENTE DE QUE DOS ALMAS NO SE ENCUENTRAN POR CASUALIDAD ... ES CUANDO SE LLAMARON POR TELÉFONO PARA COMBINAR UNA CITA. 
DESEO A TODOS LOS QUE CRUZARON MI CAMINO DURANTE LOS AÑOS QUE TENGO DE VIDA Y QUE ME DEJARON UN POCO DE SÍ, UN FUTURO LLENO DE BENDICIONES, DE ALEGRÍAS Y DE AMIGOS... QUE NO SE LES CAIGAN LAS HOJAS, QUE TENGAN SIEMPRE ABONO, QUE NO LOS MEEN LOS PERROS,Y QUE NO LOS USEN PARA HACER ASADO EN EL RALLY.  
AMIGOS PADRES... AMIGOS HIJOS... AMIGOS HERMANOS... AMIGOS PRESENTES... AMIGOS AUSENTES... AMIGOS... AMIGOS... AMIGOS HINCHAPELOTAS, COMO LA QUE SUSCRIBE, PERO QUE LOS QUIERE DE VERDAD. UN BESOTE ARBOLUDO (CON O SIN EL AR) GRACIELA Bueno, niñitos, ahora vayan a mandar mails a sus amigos, y también a mí, si quieren, pero sabiendo que se transformarán en un post en mis manos...y nos vemos el próximo sábado.

Un abrazo y hasta el próximo sábado. Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea? Graciela.

P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.

sábado, 28 de junio de 2008

LO PROMETIDO ES DEUDA



Cumpliendo con lo que anuncié en mi post anterior, y sin más trámites, con ustedes: Renata



RENATA
por GRACIELA L.ARGÜELLO.

Renata es mi amiga. Una mujer impactante. Hermosa, inteligente y brillante. De esa clase que hace volver la cabeza a los hombres en la calle. La que provoca piropos, silbidos y gestos de admiración. Su espigada silueta, su dorada cabellera, su manera de andar, todo en ella fulgor y encanto, la convierten invariablemente en el centro hacia el que convergen las miradas.

Yo quiero mucho a Renata, y puede por eso parecer que no soy objetiva, pero mi intención es describirla tal como es, tal como la conozco desde la infancia.
Es hermosa, pero además es inteligente, y se mueve con soltura en un mundo que se inclina a su paso. Porque todos reconocen que es un ser especial. Es joven, es fuerte, y está parada con firmeza sobre sus pies. Sabe a dónde va, y cada uno de sus gestos está orientado a alcanzar sus objetivos.

Nada se le niega, y nadie se le opone. Todos la adoramos. Renata es una elegida. Tiene clase y toma lo que quiere de la vida. Los demás giramos mansamente a su alrededor, asumiendo que todo protagonismo le pertenece. Ninguno osaría suponer que puede competir con ella, pues la derrota es previsible.


Yo conozco a Renata desde siempre, nos hemos criado en casas vecinas, y hemos compartido la escuela y el barrio. Ella brillando, naturalmente, y yo dos o tres pasos más atrás, allanándome a las tareas necesarias e inferiores a las que Renata no condescendería jamás.


Yo juntaba las hojas y las flores para el herbario de las dos, cuando cursábamos biología. A mí me tocaba lastimarme las manos hurgando macetas, y destrozarme las rodillas para franquear las verjas de jardines ajenos. Yo me encargaba también de la tediosa tarea de deshidratación, acondicionamiento y clasificación de los especímenes; pero era el mágico toque de Renata el que ganaba sendos diez para las dos, mediante sencillos arreglos que daban realce a la colección, y que sólo ella podía idear con tanta exquisitez.


Yo ponía la transpiración y ella la inspiración, elementos que, según dicen, constituyen juntos el talento. Pero Renata tenía doble talento: el de su inspiración, y el de ahorrarse la transpiración, porque para eso siempre encontraba vasallos dispuestos a ser utilizados.


Yo era uno de sus vasallos más leales. Renata tomaba mis libros y mis juguetes en la primera infancia. En parte porque Renata era como una princesita perfecta a la que uno deseaba realmente servir, y en parte porque ella no pedía nada: sólo echaba mano de cuanto la rodeaba, como si esgrimiera un derecho innato, y no daba lugar a negativa alguna.


En la adolescencia no tenía yo su porte ni su elegancia, pero nuestras alturas y pesos se parecían lo suficiente como para que ella estrenara toda mi ropa. Al fin y al cabo, ¿por qué no, si la lucía con tanta mayor gracia y superior efecto? Por otra parte, era cuidadosa y delicada; jamás arruinaba mis vestidos, y cuando yo los recuperaba, después de cansarse ella de usarlos, bastaba algún pequeño detalle para remozarlos por completo. Y no porque estuvieran en mal estado, sino porque a mí me parecía imprescindible algún cambio, ya que deseaba evitar las comparaciones.


Si ella los usaba muy breves, les soltaba yo algo el ruedo. Casi siempre les cambiaba los botones, o les cerraba el escote, ya que después de Renata, no había posibilidad alguna de parecer sugestiva con igual ropaje.

Como con el herbario, en las restantes tareas escolares, ella ponía el genio, y yo ponía el trabajo. Conformamos juntas un buen equipo, en el que dada mi total aceptación de las cósmicas diferencias que nos separan, jamás hubo discusión sobre quién ejercía el liderazgo, quién figuraba en primer término, y quién, en suma, cosechaba los aplausos.

Juntas hicimos monografías, láminas, carpetas, experimentos y proyectos para Ferias de Ciencias, en los que invariablemente yo construía, y Renata ornamentaba, dando por resultado el efecto estéticamente impecable que ella le imponía, pero sobre las sólidas bases de mi subterráneo laborar.


Entretanto, nuestras respectivas vidas sociales también se entrelazaban, porque residiendo tan próximas, y teniendo tanta afinidad en las demás actividades, salíamos también en grupos más o menos estables, donde Renata imperaba sin despotismos visibles, pero también sin competencias.


Eso a mí no me molestaba, porque si bien inevitablemente todos los muchachos se nos acercaban por la sola razón del atractivo de Renata, ella no podía bailar con todos, y las demás, sus damas de compañía estábamos seguras de no planchar.


Yo tengo una naturaleza, digamos cálida, en lo que a mera termodinámica se refiere, razón por la cual, una vez desalojados del campo gravitacional de Renata- casi siempre por rebote- los candidatos nunca me eran escasos. Tal vez por eso, nuestra relación de adolescencia no era conflictiva, ni muchísimo menos.


Yo sola puedo mimetizarme entre un montón sin llegar a sobresalir ni un armstrong, pero con Renata al lado, estuviera donde estuviera, terminaba siempre en las adyacencias del centro, porque ella se apoderaba de ese lugar sin hacer ningún esfuerzo.


Y yo era su seguro antiplomo, porque cuando alguien se ponía pesado, me lo encajaba generosamente, indicándole que sería terrible que yo no bailara alguna pieza. Como yo en realidad no planchaba, y tan urgida no estaba, si el plomo era muy plomo, me limitaba a decirle:


-No bailo.


Pero ya Renata giraba por el salón con un mejor partenaire, sin haber tenido siquiera que parecer despectiva, ni cargar con los costos que ello podría implicar para su imagen social.


Así, sin fricciones, y como predestinadas, nos convertimos también en socias. Cursado ya el secundario, ambas entrevimos un mejor futuro en el área del comercio que en el de las ciencias; y con la ayuda de sus padres ella, y yo con el producto de largas horas de pacientes traducciones, comenzamos paso a paso a independizarnos, amasando un pequeño capital, que hoy, con treintilargos años las dos, nos ha convertido en dueñas de una diminuta boutique.


Sin que sea sorpresa, ella es el alma del negocio: la que seduce a la clientela, la que estrena todo nuevo traperío, la que presenta desfiles, elige y exige entre los proveedores, adorna y remodela permanentemente el local.


Yo trabajo al fondo en una minúscula y oscura oficina, donde sumo, resto, multiplico y divido para mantener la economía en orden. En mi escritorio se acumulan los cheques, los recibos, las cuentas corrientes, los débitos, los créditos, los impuestos, los porcentajes, los descuentos, los pagarés, los “cobrarés” y los “yaverécómos”


Yo agilizo las matemáticas y me aseguro las rentas. Ella moviliza la estética y refuerza las ventas. Como siempre, un buen equipo. Y como siempre, la boutique se llama Renata.


A Gastón, mi amante, esto lo pone frenético. Siempre me incita:


- Esa bruja te explota. No entiende nada de números, y con sus extravagancias ya habría quebrado hace rato. Y, pese a que te lo debe todo, ni siquiera incluyó tu nombre en la boutique.


Yo contemporizo:


- Pero Gastón, querido, ¿vos comprarías en una boutique que se llamara Mirta?


- ¡Así te llamaras Pancracia! Renata sólo sabe vivir de los demás. ¡Y vos te dejás usar desde hace una vida!


Gastón se enfervoriza, y yo lo dejo hacer. Después de todo, parte de lo que dice es cierto. Mientras yo sudaba la camiseta para juntar un peso que invertir en la boutique, ella pedía. Primero a su papá, después a su mamá, y ya casada, a su marido.



Yo no envidio nada de eso en Renata. Me alegro de su buena fortuna. Hay quienes nacen para reinar, y quienes deben conformarse con ser súbditos complacientes.

Como yo, por ejemplo.


Pero Gastón despotrica indignado respecto a la desvergüenza de Renata, que recibe lo que se le da, casi en forma condescendiente, como quien hace un favor.


Por momentos, la rabia de Gastón se me antoja incomprensible, porque al acusar a Renata de comerciar sus encantos, sin quererlo casi me roza con el insulto. Porque él mismo me hace obsequios desmesurados, que yo no le requiero, pero tampoco le rechazo.


"Debería señalárselo", pienso, pero prefiero esperar a que se calme, porque al fin y al cabo me parece un punto intrascendente. Yo sé que no busco en Gastón ninguna ventaja material. Él es un hombre rico, pero igualmente podría ser pobre, no me importa. Mis sentimientos hacia él no cambiarían.


Mis sentimientos hacia Gastón... ¿Qué puedo decir de este hombre que hace diez años es mi amante?


Es rico, ya lo dije. Es casado, se entiende. Es de edad madura, lógicamente. Físicamente es agradable, sin ser ningún Adonis. Tiene un trato gentil y considerado para casi todos. A Renata la odia, no le tolera nada.


Pero conmigo es paciente y delicado. Posee la dosis justa de fuerza y ternura. En conjunto, un amante llevadero. No habría pasado diez años a su lado si así no fuera.

Aunque. si debo ser sincera, no me desestabiliza ni enajena su amor. No destrozaría mi vida si hiciera mutis por el foro.

No obstante, trato de evitar que esto suceda. No está en mis planes perderlo. No estoy rendida a sus pies, pero quiero conservarlo.


No es sencillo explicar mi dependencia, ya que no es económica, ni afectiva, ni siquiera física. Porque debo asumir que, siendo un amante satisfactorio, no realiza hazañas de ninguna naturaleza, ni resulta irreemplazable, al menos en esa dimensión.


Pero tiene una cualidad que lo hace único. Un detalle que lo agiganta ante mis ojos. Hay algo en él que me atrae irremediablemente. Una característica exclusiva que lo vuelve por completo irresistible: Gastón es el legítimo esposo de Renata.


FIN


P.S: La foto que elegí fue tomada en la Plaza central de la ciudad de San Luis, y me parece una buena ilustración para Renata.

El libro completo en donde aparece este cuento y los demás premiados en el concurso, puede bajarse en este link Al entrar allí, hacer click en leer más, y luego se puede hacer la descarga en la ventana siguiente. Ahora díganme si hay alguien más espléndido que yo, que desparrame así regalos virtuales.

Bueno, señores y señoras, habiendo cumplido mi promesa, los dejo haciendo destrozos hasta el próximo sábado. Un beso. Graciela.
 


Un abrazo y hasta el próximo sábado. Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea? 
P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.

sábado, 16 de noviembre de 2019

Dos años: Bodas de algodón.

Como parece que a la gente le gusta este tema de los aniversarios, hoy van mis reflexiones respecto a las Bodas de Algodón, que corresponden, según dicen, a los dos años de casados. 

LAS BODAS DE ALGODÓN:

Dos años, es decir 730 días, para hacerse acreedores al título de algodonosos, que viene a ser "algo donosos", pero no mucho, porque así lo decreta la moda y la costumbre; ya que dos años corresponden a las bodas de algodón.
Lo cual no es gran cosa que digamos, porque entre todos los productos textiles existentes, pocos hay más plebeyos que el modesto algodón.
Si bien se lee muchas veces en las etiquetas "puro algodón", como si de un galardón se tratara, ya sabe uno que lo único que el 100% de esa materia le garantiza, es que en un par de lavados, la prenda habrá encogido o se habrá estirado, y/o deformado, según haya sido lavada con agua fría o caliente, y según cómo se la haya extendido en la soga. En cualquiera de los casos, también se habrá desteñido.
Porque ya todos sabemos que ninguna remera de puro algodón y originalmente negra, lo seguirá siendo por más de un par de meses, y se presentará en cambio, en algún tono de gris bastante mustio y deprimente.
Y eso, mis queridos lectores, es lo que la tradición asimila a un matrimonio que viene durando dos años.
Una tela más bien barata- aunque debamos reconocer su gran versatilidad- con una marcada tendencia a aparecer desteñida, deshilachada y escasamente sexy en muy corto plazo.
Las bodas de algodón, pues, no son nada inspiracional ni poético. Cero romanticismo. Cero sex appeal.
Porque decir algodón evoca inmediatamente un batoncito de entrecasa que hace juego con ruleros y chancletas, o un delantal de cocina, o un camisón floreadito, pero nada estimulante.
Después de todo, hasta en el tango lo dicen: Esthercita daría toda su alma por vestirse de percal porque ya está harta de lujos y placer. Es decir que percal  (que por entonces era la variedad más económica del algodón). y lujo o placer, son dos extremos irreconciliables. No sé cuál elegirán ustedes, pero a mí hace tiempo que ninguno me parece un pecado.
Está bien que el algodón sea a prueba de alergias y de relativamente buen rendimiento térmico, pero no tiene ni el brillo de la seda, ni la suavidad del satin, ni la sugestión de la lycra, ni el precio del cuero. No tiene prácticamente nada, bah.
En suma, más o menos como lo que se consigue a lo largo de dos años de convivencia matrimonial, y bastante menos de lo que se conseguiría conviviendo con una mascota tan bella como Josefina, que pueden adoptar aquí mismo.
 


Un abrazo, y hasta el próximo sábado. Graciela.
P.S.: La foto que ilustra el post es de este sitio.
 

Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito callejero o rescatado de alguna fea situación.

Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.

 



sábado, 23 de abril de 2011

El signo de Ikebana según Mikartita


Hola, soy yo, Mikartita Sabeuntoko.

Otra vez me agarran atrasada con los capítulos del libro con mis predicciones 2011, por culpa de la Graciela, que no me los deja subir al bló a tiempo.

Que no, que "ahora tengo programados dos o tres pos" me dice.

Como si escribiera alguno tan importante como para no poderlo correr, cosa que yo suba a tiempo los míos con los signos.

Capaz que se le subió a la cabeza eso del premiecito ése que ni siquiera lo ganó, y se da importancia, cuando este quiosco sigue teniendo menos lectores que la guía telefónica.

Pero como sea, minga que va a correr un pos, y yo me tengo que quedar en el molde porque a la final es su bló, y puede hacer su real gana con él como no se cansa de decirme a cada rato.

Como sea, en vez de calentarme al cuete, voy a aprovechar el espacio, porque ya estamos en la mitad de abril y yo no termino las predicciones del 2011 para un montón de signos.

Recién voy por Ikebana que es del mes de marzo. Y a ver qué le va a pasar este año.

Por lo que dicen las cartas, no mucho, porque las cartas en realidad no hablan, así que no hay forma de que digan ni mucho ni poco. No dicen ni pío, bah...

Pero una, que tiene cancha y años de esto, las entiende igual.

Acá veo que el año de Ikebana va a comenzar floreciente, pero con tendencia a marchitarse tipo mayo o junio, sobre todo si lo agarran las heladas, o la lluvia ésa retroactiva o no sé cuánto, de lo de las usinas de la China o no sé dónde que fue el terremoto grande que hubo.

A los de Ikebana, los astros les recomiendan hidratación permanente, y poner siempre las patitas en el agua para no dañarse la salud.

Pero tengan cuidado en el segundo decanato, porque podrían dejarlos plantados.

No conviene tampoco que anden sembrando cizaña, porque pueden llegar a ahogarse entre tanto yuyo. Eso también lo digo para mi cuñada, la Iesica que no es de Ikebana, pero siempre anda sembrando ortigas por la vida de los demás. No será Ikebana pero sí flor de bruja.

Otros consejos para los Ikebanas durante 2011 es que no se junten con gente de mala onda, porque se pondrán mustios, y no se olviden de usar desodorante por más naturalmente perfumados que se crean, porque hasta los jazmines huelen fulero si pasa mucho tiempo.

Además, traten de tener amistades alegres, y elijan bien sus salidas, porque si no, muchas Ikebanas van a terminar por el lado de los velorios y los hospitales, cosa que no le causa gracia a nadie, y menos a los enfermos y los finados.

Para los últimos meses, de Septiembre en adelante, se van a sentir renacer y van a asistir a muchos festejos, sobre todo para el día del maestro y de la madre.

Y un consejo final: perfumen, perfumen y perfumen, porque al final todos los olores que uno larga le vuelven a caer encima.

Y para cerrar este pos, me encargó la Graciela que les diga que hay una Negrita en su futuro, que si la llegan a adoptar, les va a cambiar la vida, aunque les haga pelota el jardín, como le hizo la Florencia Sofía a ella. ¡Y pensar que la Layka, en cambio es tan señorita! Bueno, más o menos, porque cavar también le gusta, pero no a lo bestia como la Flor, que mueve toneladas de tierra por semana.


Y ahora sí, chau, con un beso mío y otro de la Graciela, que anda haciendo no sé qué y por eso me dejó todo el laburo a mí. Dice que viene el próximo sábado con las pavadas ésas que escribe siempre. 

Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito de la calle, ¿les gusta la idea?
P.S.: Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la  mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.

sábado, 17 de abril de 2021

Recetas de Chichita T.Askeaba


(Antes de leer este post, les aseguro que les conviene ir a leer una explicación sobre el tema, no vaya a ser que confundan lo que es humor con una receta viable. Si no hacen caso de esta advertencia, es por su exclusiva responsabilidad).

Capítulo 2: Una sopa heterodoxa.

Hoy les presento un plato económico pero vistoso que si no los mata va a fortalecerlos, como dice el conocido refrán.
Ingredientes:
Seleccione todo lo que encuentre en la alacena y con lo cual no tenga idea de qué puede hacer. Cerciórese de que no estén vencidos desde hace un par de años, y si usted es de mezclar las cosas y guardarlas en cualquier parte, no incluya nada que tenga una etiqueta con dos huesos cruzados y una calavera. Tampoco use nada que tenga un rótulo que termine en "icida", es decir cosas como insecticida, cucarachicida, fungicida, callicida, o plaguicida. 
Todo lo demás puede o no usarlo según su propio criterio. Yo no pongo nada que no pueda cortar con maza y punzón, porque muy astutamente asumo que tal vez no se disolverá bien.
Procedimiento:
Tome una olla de tamaño apropiado para el rejunte que haya hecho previamente en la despensa, y póngale agua en la cantidad que le parezca.
Hierva el agua con sal, pimienta, y los yuyos que tenga a mano. Cuando la cosa esté en ebullición, ponga adentro todo lo que encontró antes, ya sea cortado, molido, en polvo, o como su inspiración le mande. 
Vaya viendo cómo evoluciona el tema, procurando sacar todo del fuego antes de que sea muuuuyyy sancocho, pero no antes de que el agua haya tomado algún color, porque dicen que las comidas deben incluir muchos colores. Pero en lo posible, no use para colorear ni maquillajes, ni tintura del pelo, ni restos de esmaltes o acuarelas. 
Puede servirse con queso rallado o con esos cachitos de pan frito que vaya a saber cómo se llaman.
Precaución final:
Puede elegir como piloto de pruebas al o la vecina que más deteste, por las dudas, no vaya a ser que se le intoxique alguien que usted más o menos aprecie, como los miembros de su propia familia, por citar un posible ejemplo.
Si el invitado sobrevive, ya puede servirlo en su propia mesa, y marcar la receta como segura.

No sé si les habrá gustado este post,  con el que sólo quise arrancarles una sonrisa, pero los que sí les van a gustar son todos los perritos y gatitos que uno puede adoptar en esta página.


Un beso y hasta el próximo sábado. Graciela.

Espérenme con la noticia de que adoptaron a un animalito necesitado de hogar. 

Recuerden que cualquier cosa que tomen del blog debe mencionar esta fuente porque todo tiene protección de propiedad intelectual.





sábado, 4 de mayo de 2019

Perdón, pero no se entiende...

¡Ay, ay, ay! ¡Qué difícil me hacen la vida estos funcionarios!!!!
Paso a contarles la última burrada escuchada en la tele.
Con motivo de la modificación que se llevó a cabo el año pasado en la educación secundaria de Córdoba, según la cual el promedio mínimo para aprobar una materia vuelve a ser de siete puntos, en lugar de los seis que se se exigía en los últimos años; hubo bastante debate entre los que creen que la escuela secundaria es un simple requisito, y los que quieren que recupere el nivel que tuvo alguna vez.
Y allí terció el ministro de educación Walter Grahovac, quien abogando por la excelencia señaló textualmente: "llevar el promedio a siete es lo que menos podemos hacer".
Entonces no lo hagamos, ministro. Pero se dará cuenta de que está contradiciéndose, ¿no?
Porque "lo que menos se puede hacer" indica per se, una valoración negativa de la acción de que se trata. Es algo que NO puede hacerse.
A menos que usted haya querido decir "es lo menos que podemos hacer", en cuyo caso, usted estaría indicando que es algo que debe hacerse como presupuesto mínimo. Es decir que ése es un punto de partida, y que esa medida debe tomarse, pero hay también otras más.
En definitiva, Sr ministro, o bien usted dijo exactamente lo opuesto de lo que piensa, o usted realmente piensa que NO hay que elevar el promedio exigible de seis a siete. En este último caso, todo su discurso anterior en defensa de recuperar la excelencia educativa, fue un bluff.
Ya se trate de un acto fallido de su parte, o de simple ignorancia en el manejo del idioma, estamos igualmente "en el horno" como dicen los adolescentes, porque con funcionarios del área educativa con semejante nivel, ¿qué puede esperarse?
Como la esperanza es lo último que se pierde, cambio el objeto de la misma. Ahora sólo espero que podamos conseguir un hogar para Silvia.

Un abrazo y hasta el próximo sábado. Graciela.Espérenme con la noticia de que le dieron hogar a un perrito o gatito callejero o rescatado de alguna fea situación.
Recuerden que cualquier cosa que quieran usar de este blog debe incluir la mención de la fuente, porque todo en él tiene protección de propiedad intelectual.